Saturday, August 13, 2005

Capítulo 15: La Promesa Irrompible por Luis Miguel Martín

La nieve formaba remolinos nuevamente en contra las frías ventanas; la Navidad se acercaba rápido. Hagrid ya había llevado con un brazo los usuales doce árboles de Navidad para el Gran Salón; Las guirnaldas de acebo y cintilla de color brillante se retorcían alrededor de los pasamanos de las escaleras; velas eternas resplandecían desde el interior de los cascos de armaduras y grandes racimos de muérdago colgaban a intervalos a lo largo de los corredores. Grandes grupos de chicas se ponían debajo de los racimos de muérdago cada vez que Harry pasaba, lo cual causó obstrucciones en los corredores; Afortunadamente, sin embargo, las frecuentes andanzas nocturnas de Harry le habían dado un conocimiento extraordinariamente bueno de los pasillos secretos del castillo, por lo que sin demasiada dificultad, pasaba por rutas libres de muérdago entre clase y clase.
Ron, quien alguna vez podría haber tenido la necesidad de usar estos desvíos por celos en vez de hilaridad, simplemente rugió de risa acerca de todo ello. Aunque Harry prefirió mucho más esta nueva risa, bromeando con Ron acerca de su agresiva personalidad en las últimas semanas, el Ron mejorado llegó a un alto precio. En primer lugar, Harry tuvo que aguantar la presencia frecuente de Lavender Brown, quien parecía recordarle en todo momento que no había besado a Ron por pasar el rato; y en segundo lugar, Harry se encontró otra vez como el mejor amigo de dos personas que parecía que no volverían a hablarse alguna vez.
Ron, cuyas manos y los antebrazos todavía llevaban arañazos y cortes desde el ataque del pájaro de Hermione, tomaban un tono defensivo y resentido.
‘Ella no puede quejarse,’ le dijo a Harry. ‘Ella se besuqueó con Krum. Así es que se ha enterado que alguien quiere besarse conmigo. Pues bien, es un país libre. No he hecho nada malo.’
Harry no contestó, pero fingió estar absorto en el libro al que ellos debían haber leído antes de Encantamientos a la mañana siguiente (‘La Quintaesencia: Una Aventura’). Decidido a ser amigo tanto de Ron como de Hermione, pasaba mucho tiempo con su boca bien cerrada.
‘Nunca prometí nada a Hermione,’ dijo Ron entre dientes. ‘Digo, está bien, iba a ir para la fiesta de Navidad de Slughorn con ella, pero ella nunca dijo ... sólo como amigos ... soy un persona libre ...’
Harry dio vuelta una página de ‘La Quintaesencia’, consciente de que Ron lo observaba. La voz de Ron iba bajando en volumen, siendo apenas audible sobre el fuerte chisporroteo del fuego, aunque Harry alcanzó a escuchar ‘Krum’ y ‘no puede quejarse’, otra vez.
El horario de Hermione estaba tan lleno que Harry sólo podría hablar bien con ella en las tardes, cuando Ron estaba, en todo caso, tan apretadamente enrollado alrededor de Lavender que él ni siquiera notó lo que Harry estaba haciendo. Hermione rehusó sentarse en la sala común mientras Ron estuviera allí, así que Harry generalmente se juntaba con ella en la biblioteca, lo que implicaba que sus conversaciones fueran entre susurros.
‘Él tiene toda la libertad para besar a quienquiera que a él le guste,’ dijo Hermione, mientras la bibliotecaria, la señora Pince, rondaba los estantes detrás de ellos. ‘No me podría importar menos.’
Levantó su pluma y remarcó tanto el ‘no’ que dejó un orificio en su pergamino. Harry no dijo nada. Pensó que su voz pronto podría desaparecer de la falta de uso. Siguió revisando su libro de ‘Fabricación de Pociones Avanzado’ y continuó haciendo notas en los Elixires Eternos, ocasionalmente haciendo una pausa para descifrar las adiciones útiles del Príncipe para el texto de Libatius Borage.
‘E incidentalmente,’ dijo Hermione, después de algunos momentos, ‘debes ser cuidadoso.’
‘Por última vez,’ dijo Harry, hablando en un tono ligeramente ronco después de tres cuartos de hora de silencio, ’no voy a devolver este libro. He aprendido más del Príncipe Mestizo que lo que Snape o Slughorn me han hayan enseñado ...- ‘
‘No hablo de su tu estúpido y mal llamado Príncipe,’ dijo Hermione, dando a su libro una mirada desagradable como si hubiese sido grosero con ella. ‘Hablo de lo que pasó antes. Entré al baño de las chicas poco antes de que viniese aquí y hay alrededor de una docena de chicas allí dentro, incluida esa Romilda Vane, que quieren ver cómo pueden darte una poción de amor. Todas esperan llevarte a la fiesta de Slughorn, y al parecer todas compraron pociones de amor a Fred y George, por lo que temo que probablemente resulten ...’
‘¿Por qué no se las confiscaste?’ dijo Harry, a quien le pareció extraordinario que la manía de Hermione para defender las reglas pudo haberla abandonado en este crucial asunto.
‘No llevaron las pociones al baño,’ dijo Hermione desdeñosamente, ‘sólo fueron a discutir tácticas. Como dudo que el Príncipe Mestizo’ - ella dio el libro otra mirada desdeñosa- ‘podría imaginar un antídoto para una docena de pociones de amor diferentes al mismo tiempo, deberías invitar a alguien para que vaya, eso detendrá a quienes piensen que aún tienen oportunidades. Es mañana en la noche, se están desesperando.’
‘No hay nadie a quien quiera invitar,’ Harry masculló, quien trataba de no pensar en Ginny más de lo que podría ayudarle, a pesar del hecho de que ella seguía apareciendo en sus sueños de tal forma que lo hicieron devotamente agradecido de que Ron no supiese Legilimancia.
‘Pues bien, simplemente sé cuidadoso en lo que bebas, porque Romilda Vane hablaba en serio,’ dijo Hermione desagradablemente.
Ella enganchó el largo rollo de pergamino en el cual ella escribía su ensayo de Aritmancia y continuó escribiendo con su pluma. Harry la miró con su mente un largo trecho.
‘Espera un momento,’ dijo lentamente. ‘¿Pensé que Filch había abolido cualquier cosa comprada en Sortilegios Weasley?’
‘¿Y cuándo alguien ha puesto atención alguna vez a lo que ha prohibido Filch?’ preguntó Hermione, todavía concentrándose en su ensayo.
‘Pero pensé que todos los búhos estaban siendo revisados. ¿Por qué estas chicas pueden meter pociones de amor en la escuela?’
‘Fred y George las envían disfrazadas de perfumes y pociones para la tos,’ dijo Hermione. ‘Es parte de su servicio vía lechuza.’
‘Sabes mucho de eso.’
Hermione le dio el tipo de desagradable mirada que acababa de dar a su copia de Fabricación de Pociones Avanzadas.
‘Está todo en la parte de atrás de las botellas que nos mostraron a Ginny y a mí en el verano,’ dijo ella fríamente, ‘no ando poniendo pociones en las bebidas de las personas ... o pretender hacerlo, lo cual es igual de malo ...’
‘Pues bien, no te preocupes por eso,’ dijo Harry rápidamente. ‘¿ El punto es que Filch está siendo engañado, ¿cierto? ¡Estas chicas meten cosas en la escuela disfrazadas de alguna otra cosa! ¿Entonces por qué no pudo meter Malfoy el collar en la escuela -?’
‘Oh, Harry ... no otra vez ...’
‘¿Vamos, por qué no?’ dijo Harry.
‘Mira,’ Hermione dijo suspirando, ‘los Sensores de Secretismo detectan hechizos, encantos de ocultamiento, ¿cierto? Están acostumbrados a encontrar magia oscura y objetos tenebrosos. Habrían encontrado una maldición poderosa, al menos en el collar, en tan solo segundos. Pero algo que haya sido puesto en la botella equivocada no cuenta - de cualquier manera las pociones de Amor no son objetos tenebrosos.’
‘Es fácil decirlo,’ masculló Harry, pensando acerca de Romilda Vane.
‘- así es que sería asunto de Filch el saber que no era una poción de tos, y ya que él no es un mago muy bueno, dudo que él pueda distinguir una poción de tos de una de Amor -’
Hermione se quedó muda; Harry lo había oído también. Alguien se había movido poco detrás de ellos, entre los estantes de libros oscuros. Esperaron, y un momento más tarde el semblante parecido al de un buitre de Madam Pince apareció muy cerca, con sus mejillas hundidas, su piel como pergamino, y por mucho tiempo con la nariz iluminada, no aduladoramente, por la lámpara que llevaba.
‘La biblioteca está ahora cerrada,’ ella dijo, ‘hagan caso y devuelvan los libros que tomaron al correcto- qué has estado haciendo con ese libro, deplorable niño?’
‘¡No es de la biblioteca, es mío!’ dijo Harry precipitadamente, arrebatando su copia de Fabricación de Pociones Avanzadas fuera de la mesa cuando ella se abalanzaba sobre el libro con una mano como una garra.
‘¡Estropeado!’ rechifló. ‘¡Profanado, contaminado!’
‘¡Esto es simplemente un libro sobre el que se escribió!’ dijo Harry, jalándolo fuera de su agarre.
Ella miró como si podría tener un agarre; Hermione, quien precipitadamente había empacado sus cosas, agarró a Harry por el brazo y leo llevó afuera por la fuerza.
‘Ella te prohibirá el acceso a la biblioteca si no tienes cuidado. ¿Por qué tuviste que traer ese estúpido libro aquí?’
‘No es mi culpa que ella grite como una loca, Hermione. ¿Se te ocurre la idea de que tal vez ella te escuchó siendo ruda con Filch? Siempre he pensado que podría haber algo entre ellos ...’
‘Oh, ja ja ...’
Gozando del hecho que podrían hablar normalmente otra vez, se abrieron paso a lo largo de los desiertos corredores iluminados en lámparas, de regreso a la sala común, discutiendo si Filch y Madam Pince estaban enamorados en secreto.
‘Chucherías,’ dijeron a la Dana Gorda, ya que esta era la nueva contraseña.
‘Lo mismo para ustedes,’ dijo la Dama Gorda con una sonrisa abierta bellaca, y se meció delante para admitirlos.
‘¡Hola, Harry!’ dijo Romilda Vane, en el momento que había entrado por el hoyo que se abrió delante de la Dama gorda. ‘¿Gustas una botella de gillywater?’
Hermione le dio una mirada de ‘¿Qué-Te-Dije?’ por encima de su hombro.
‘Muchas gracias,’ dijo Harry rápidamente. ‘No me gusta mucho.’
‘Bien, toma un poco de estos entonces,’ dijo Romilda, metiendo una caja a la fuerza en sus manos. ‘Los calderos de chocolate, tienen whisky de fuego en ellos. Mi abuela me los envió, pero no me gustan.’
Oh muchas gracias.’ dijo Harry, quien no podría pensar en nada más para decir. ‘Er - yo me iba por allí con ...’
Se apresuró detrás de Hermione, su voz se fue disminuyendo débilmente.
‘Te lo dije,’ dijo Hermione sucintamente, ‘Mientras antes invites a alguien, más pronto ellas te dejarán solo y podrás ...’
Pero de repente su cara se quedó en blanco; ella justamente había divisado a Ron y Lavender, quiénes estaban abrazados en el mismo sillón.
‘Pues bien, buenas noches, Harry,’ dijo Hermione, aunque eran solo las siete en punto, y ella salió con destino al dormitorio sin más palabras.
Harry fue a la cama consolándose de que había sólo un día más de clases, más la fiesta de Slughorn, después de la cual él y Ron se marcharían juntos para la Madriguera. Ahora parecía imposible que Ron y Hermione se arreglarían el uno con el otro antes de que las vacaciones comenzaran, pero quizás, de alguna manera, la ruptura les daría tiempo para calmarse, y pensar mejor en su comportamiento...
Pero sus esperanzas no se mantuvieron altas, y se fueron a pique todavía más bajo después de resistir una clase de Transformaciones con ambos al siguiente día. Justamente se habían embarcado en un tema inmensamente difícil, Transfiguración humana; Trabajando delante de espejos, fueron intentando cambiar el color de sus cejas. Hermione no fue muy amable al reírse del primer y desastroso intento de Ron, durante el cuál él en cierta forma se ingenió para darse un bigote espectacular; Ron tomó represalias haciendo una impresión cruda pero precisa de Hermione saltando de arriba abajo en su asiento cada vez que la Profesora McGonagall hacía una pregunta, lo cuál Lavender y Parvati encontraron profundamente divertido y que redujo a Hermione a lágrimas otra vez. Ella salió aceleradamente del aula con la campana, dejando la mitad de sus cosas atrás; Harry, decidiendo que su necesidad fue mayor que la de Ron ahora mismo, levantó en brazos a sus posesiones restantes y la siguió.
Finalmente la alcanzó cuando salía del baño de chicas en el piso de abajo. Ella estaba acompañada por Luna Lovegood, quien le daba palmadas en la espalda vagamente.
‘Oh, hola, Harry,’ dijo Luna. ‘¿Sabías que una de tus cejas está amarilla brillante?’
‘Hola, Luna. Hermione, dejaste tus cosas ...’
Él le tendió sus libros.
‘Oh, sí,’ dijo Hermione en una voz sofocada, tomando sus cosas y marchándose dando media vuelta rápidamente para silenciar el hecho de que ella se enjugaba las lágrimas con su caja de lápices. ‘Gracias, Harry. Pues bien, mejor emprenderé la marcha ...’
Y se fue de prisa, sin ofrecerle a Harry palabras de comodidad, sin embargo, él no podría pensar acerca de cualquier otro tema.
‘Ella está un poco alterada,’ dijo Luna. ‘Al principio pensé que estaba Myrtle la Llorona allí adentro, pero resultó ser Hermione. Ella dijo algo acerca de Ron Weasley ...’
‘Bravo, han tenido varias,’ dijo Harry.
‘¿Él dice cosas divertidas algunas veces?’ dijo Luna cuando se pusieron en camino al corredor conjuntamente. ‘Pero él puede ser un poco cruel. Noté eso el año pasado.’
‘Lo supuse,’ dijo Harry. Luna demostraba su talento natural usual de hablar verdades incómodas; Él nunca había conocido a alguien como ella. ‘¿Bueno, has tenido un buen trimestre?’
‘Oh, sí, me ha ido bastante bien,’ dijo Luna. ‘Un poco solitaria sin el ED. Ginny ha sido simpática, sin embargo. Ella detuvo a dos niños en nuestra clase de Transformaciones que me llamaban 'Lunática' el otro día - ‘
‘¿Te gustaría venir a la fiesta de Slughorn conmigo esta noche?’
Las palabras estaban fuera de la boca de Harry antes de que él pudiera detenerlas; Se oyó por sí mismo decirlas como si fuera otra persona hablando.
Luna revolvió sus protuberantes ojos, sorprendida.
‘¿La fiesta de Slughorn? ¿Con con ... tigo?’
‘Claro,’ dijo Harry, ‘ - se supone - que debemos traer un invitado, así que pensé te podría gustar ... Digo ...’ Fue sutil para que sus intenciones quedaran perfectamente claras. ‘Digo, como amigos, tú sabes. Pero si no quieres ...’
Ya medio esperaba que ella no quisiese.
‘¡Oh, no, me gustaría ir contigo como amigos!’ dijo Luna, resplandeciendo como él nunca le había visto a ella resplandecer antes. ‘¡Nadie alguna vez me ha invitado a una fiesta antes, como amigo! ¿Es por eso que tienes teñida tu ceja, para la fiesta? ¿Debería teñir la mía también?’
‘No’ dijo Harry firmemente, ‘Eso fue un error. Le diré a Hermione que me la vuelva a la normalidad. Entonces te encontraré en el Salón a las ocho.‘
¡¡AJÁ!’ gritaba una voz en lo alto y ambos saltaron; inadvertido por ambos, justamente habían pasado por debajo Peeves, quién colgaba al revés de un candelabro y les sonreía con abierta malicia.
‘¡Potty invitó a Lunática que vaya a la fiesta con él! ¡Potty amaa a Loony!’
Y se fue a lo lejos zumbando y gritando, ‘¡Potty ama a Lunática!’
‘Es agradable conservar este tipo de cosas en privado,’ dijo Harry. Y de seguro, en un santiamén la escuela entera parecía para saber que Harry Potter había invitado a Luna Lovegood a la fiesta de Slughorn.
‘¡Pudiste elegir a cualquiera!’ dijo Ron con incredulidad. ‘¡Cualquiera! ¿Y escogiste a Lunática Lovegood?’
‘¡No la llames así, Ron!’ interrumpió Ginny, haciendo una pausa detrás de Harry para unirse a sus amigos. ‘Me alegro realmente que la hayas invitado Harry, ella está muy contenta.’
Y ella siguió caminando hasta la mesa a sentarse con Dean. Harry trató de sentirse contento de que Ginny estaba contenta que él llevaba a Luna a la fiesta pero realmente no lo podía manejar. Bastante lejos en la mesa, estaba sentada Hermione sola, jugando con sus guisados. Harry notó a Ron mirándola furtivamente.
‘Podrías decir lo siento,’ sugirió Harry secamente.
‘¿Qué, y ser atacado por otra bandada de canarios?’ masculló Ron.
‘¿Para qué tuviste que imitarla?’
‘¡Ella se rió de mi bigote!’
‘Tan solo eso, es la cosa más estúpida que he visto.’
Pero Ron no lo parecía estar escuchando; Lavender acababa de llegar con Parvati. Abriéndose camino entre Harry y Ron, Lavender arrojó sus brazos alrededor del cuello de Ron.
‘Hola, Harry,’ dijo Parvati que, como Harry, miraba avergonzada y aburrida por el comportamiento de sus dos amigos.
‘Hola,’ dijo Harry, ‘¿Cómo estás? ¿Te quedarás en Hogwarts? Oí que tus padres querían que te vayas.’
‘Logré persuadirlos de momento,’ dijo Parvati. ‘¡Eso que le pasó a Katie realmente los metió en miedo, pero como no ha pasado nada desde entonces ... Oh, hola, Hermione!’
Parvati positivamente se resplandeció. Harry podría decir que a ella la acusaba la conciencia por haberse reído de Hermione en la clase de Transformación. Él miró alrededor y vio que Hermione estaba radiante de regreso, si es posible aín más brillantemente. Las chicas se mostraron muy extrañas en algunas ocasiones.
‘¡Hola, Parvati!’ dijo Hermione, ignorando a Ron y Lavander completamente. ‘¿Vas a ir a la fiesta de Slughorn esta noche?’
‘No estoy invitada,’ dijo Parvati de modo pesimista. ‘Me hubiera gustado ir, sin embargo, suena como que va a estar realmente bueno ... ¿Tú vas?’
‘Sí, encuentro a Cormac a las ocho, y vamos -’
Hubo un ruido como un desatascador siendo abstraído de un fregadero bloqueado, y Ron salió a la superficie. Hermione actuó como si ella no había visto o había oído nada.
‘- iremos juntos a la fiesta.’
‘¿Cormac?’ dijo Parvati. ‘¿Cormac McLaggen, quieres decir?’
‘Así mismo,’ dijo Hermione dulcemente. ‘El que ‘siempre’’ - ella le aplicó una gran cantidad de énfasis a la palabra - ‘fue el Guardián de Gryffindor.’
‘¿Irás con él, entonces?’ Parvati preguntó, con los ojos muy abiertos.
‘¿Oh - sí - no lo sabías?’ dijo Harmione, con una risa nerviosa.
‘¡No!’ dijo Parvati, mirando positivamente y ansiosamente y murmurando, dijo. ‘¿Muy entusiasmada, a tí te gustan los jugadores de Quidditch, ¿no? Primero Krum, luego McLaggen ...’
‘Me gustan ‘los buenos jugadores’ de Quidditch,’ Hermione la corrigió, todavía sonriendo. ‘Pues bien, hasta luego ... Voy a ponerme a punto para la fiesta ...’
Ella salió. Una vez que Lavender y Parvati pusieron sus cabezas conjuntamente a discutir sobre este nuevo tema, con todo lo que ellos habían oído acerca de Mclaggen, y todo lo que alguna vez habían adivinado acerca de Hermione. Ron quedó extrañamente en blanco y no dijo nada. Harry se quedó solo considerando cuidadosamente en silencio las profundidades por las cuales las chicas se hundirían en la venganza.
Cuando él llegó al vestíbulo a las ocho en punto de la noche, encontró un número extraordinariamente grande de chicas acechando, todas parecían clavar en él los ojos con resentimiento cuando tomó a Luna. Ella llevaba puesto un set de túnicas de plata cubiertas de adornos brillantes que atraían una cierta cantidad de risas nerviosas de los circunstantes, pero de todos modos, lucía realmente bien. Harry se alegró, en todo caso, ella no llevaba sus pendientes de rábano, el collar del corcho de la cerveza de manteca, y su Spectrespecs.
‘Hola,’ él dijo.’¿Vamos, entonces?’
‘Oh sí,’ dijo felizmente. ‘¿Dónde es la fiesta?’
‘La oficina de Slughorn,’ dijo Harry, la condujo lejos arriba de la escalera de mármol de todo lo que miraba fijamente y refunfuñadamente. ‘¿Oíste, se supone que vendrá un vampiro?’
‘¿Rufus Scrimgeour?’ preguntó Luna.
‘¿Yo - qué?’ dijo Harry, desconcertado. ‘¿Quieres decir el Ministro de Magia?’
‘Sí, él es un vampiro,’ dijo Luna factiblemente. ‘Mi padre escribió un artículo larguísimo acerca de eso cuando se enteró de la primera parte en la cual Scrimgeour reemplazó a Cornelius Fudge, pero él estaba forzado para no publicar algo así de alguien del Ministerio. ¡Obviamente, no quisieron que la verdad salga al aire!’
Harry, quien pensó eso más improbable, que Rufus Scrimgeour fuere un vampiro, pero como él estaba acostumbrado a Luna repitiendo los puntos de vista bizarros de su padre como si fueran un hecho, no contestó; Estaban ya cercanos a la oficina de Slughorn y los sonidos de risa, la música, y la conversación fuerte crecía más fuerte con cada paso que tomaron.
Si se había forjado de ese modo, o porque él había usado mañosidad mágica para hacerla entonces, la oficina de Slughorn estaba mucho más grande que el estudio del maestro usual. El cielo raso y las paredes habían sido encortinadas con esmeralda, acarminada, y las ejecuciones en la horca de oro, a fin de que miraran como si todo el interior fuera una tienda de campaña vasta. El cuarto estaba abarrotado y mal ventilado y bañado en una luz roja de una lámpara de oro adornada meticulosamente colgando del centro del cielo raso en el cual reales hadas revoloteaban, dejando cada una una brillante mota de luz. El canto fuerte acompañado por lo que sonó como a los mandolines emanó de una esquina distante; Una neblina de humo de la tubería estaba suspendida sobre varios hechiceros metidos en años profundos en la conversación, y un número de duendes domésticos negociaban de rodillas su squeakily a través del bosque, oscurecidas por las bandejas de plata pesadas de comida que cargaban, a fin de que se parecieran mesas pequeñas que deambulaban.
‘¡Harry, mi chico!’ Slughorn retumbó muchísimo, casi tan pronto como Harry y Luna se habían metido apretadamente a través de la puerta. ‘¡Entre, entre, tantas personas que me gustaría que usted encuentre!’
Slughorn llevaba puesto un sombrero decorado con borlitas de terciopelo para corresponder a su batín. Agarraba del brazo de Harry tan apretadamente que él podría haber esperado para desaparecer con él, Slughorn lo indujo resueltamente a la fiesta; Harry estaba agarrado de la mano de Luna y la arrastraba junto con él.
‘Harry, me gustaría que veas a Eldred Worple, un viejo estudiante mío, autor de 'Hermanos de Sangre: Mi Vida En Medio de los Vampiros’ - y, claro está, su amigo Sanguini.’
Worple era pequeño, corpulento, con gafas de hombre, y agarró la mano de Harry y la sacudió entusiásticamente; El vampiro Sanguini, quien era alto y se adelgazó en extremo con sombras oscuras bajo sus ojos, meramente inclinó la cabeza. Se veía bastante aburrido. Una manada de gansos de chicas estaba de pie cerca de él, viéndolo curiosa y divertidamente.
‘¡Harry Potter, estoy simplemente encantado!’ dijo Worple, mirando con atención miopemente por sobre la cara de Harry. ‘Cómo le decía al profesor Slughorn, ¿dónde está la biografía de Harry Potter que tanto hemos estado esperando?’
‘¿Er,’ dijo Harry, ‘decías!?’
‘¡Tan modesto como Horace nos describió!’ dijo Worple. ‘Pero seriamente’ - su manera cambió; Se convirtió en una persona repentinamente seria - ‘me daría mucho gusto escribirla yo mismo - tengo muchos deseos para saber más acerca de a usted, estimado niño. Si usted estaría preparado a concederme algunas entrevistas, en sesiones de cuatro o cinco horas, porque podríamos terminar el libro dentro de unos meses. ¡Y le aseguro que con muy poco esfuerzo de su parte - pregúntele a Sanguini sino está del todo seguro - Sanguini, quédese aquí!’ agregó Worple, repentinamente severo, pues el vampiro había estado aproximándose al grupo cercano de chicas, con una apariencia más bien hambrienta en sus ojos. ‘Aquí, tenga una empanada,’ dijo Worple, agarrando una de un duende pasajero y poniéndola en la mano de Sanguini antes de devolver su atención para Harry. ‘Mi estimado niño, el oro que usted podría hacer, usted no tiene ni idea -’
‘Definitivamente no tengo interés,’ dijo Harry firmemente, ‘y justamente he visto a una amiga mía, lo siento.’Él jaló a Luna del populacho; Ciertamente había visto una larga melena de pelo café desaparecer entre lo que se pareció a dos miembros de las Hermanas Extrañas.
‘¡Hermione! ¡Hermione!’
‘¡Harry! ¡Ahí estás, menos mal! ¡Hola, Luna!’
‘¿Qué te ocurrió?’ preguntó Harry, Hermione estaba claramente despeinada, más bien como si ella justamente se había abierto paso a la fuerza fuera de un matorral de la Red de Diablo.
‘Oh, acabo de evadirlo - digo, justamente he dejado a Cormac,’ dijo ella. ‘Bajo el muérdago,’ ella explicó, cuando Harry comenzó a mirar inquisitivamente.
‘Te sirve de mucho venir con él,’ dijo Harry gravemente.
‘Pensé que él molestaría a Ron más que otro,’ dijo Hermione desapasionadamente. ‘Debatí por algún rato acerca de Zacharias Smith, pero pensé ... en él -’
‘¿Pensaste en Smith?’ dijo Harry, abolido.
‘Sí, lo hice, y comienzo a desear haberlo escogido, McLaggen hace a Grawp ver como un caballero. Vayamos por allá, así podremos verlo ...’
Los tres se hicieron camino a la otra punta del cuarto, recogiendo copas de aguamiel en el camino, percatándose demasiado tarde de que la Profesora Trelawney estaba de pie junto a ellos.
‘Hola,’ dijo Luna atentamente para con la Profesora Trelawney.
‘Buenas noches, querida,’ dijo la Profesora Trelawney, concentrándose en Luna con alguna dificultad. Harry podría oler a jerez otra vez. ‘No la he visto en mis clases últimamente ...’
‘No, tengo a Firenze este año,’ dijo Luna.
‘Oh, claro está,’ dijo la Profesora Trelawney con una risilla disimulada, fiera, borracha. ‘O el Caballo Dócil, como yo prefiero llamarlo. Deberías haber pensado, ¿no? Que el Profesor Dumbledore se habría librado del caballo para cuando yo volviera. Pero no ... compartimos clases ... Es un insulto, francamente, un insulto. Hágaselo saber ...’ La profesora Trelawney pareció demasiado achispada para haber reconocido a Harry.
Al amparo de sus críticas furiosas sobre Firenze, Harry se acercó a Hermione y dijo, ‘ven, te quiero decir algo. ¿Piensas decirle a Ron que interferiste en las pruebas de Guardián?’
Hermione arqueó sus cejas. ‘¿Piensas tú en realidad que llegaría a ese punto tan bajo?’
Harry la miró astutamente. ‘Hermione, si le puedes preguntar a McLaggen -’
Hay una diferencia,’ dijo Hermione con dignidad. ‘no tengo planeado decirle a Ron nada acerca de lo que podría o no podría haber ocurrido en sus pruebas de Guardián.’
‘Bien,’ dijo Harry fervientemente. ‘Porque él sufriría una crisis nerviosa otra vez, y perderemos el siguiente partido -’
‘¡Quidditch!’ dijo Hermione coléricamente. ‘¿Es eso por lo que se preocupan todos los niños? ¡Cormac no me ha preguntado una pregunta sola acerca de mí misma, no, justamente he sido tratado para 'Cien Grandes Salvadas Por Cormac McLaggen' sin escalas alguna vez desde entonces - oh no, aquí viene!’ Hermione se movió tan rápido como si se estuviera desapareciendo. Un momento ella estaba allí, al siguiente, ella estaba entre dos brujas apretadas ríendose a carcajadas y dejando de existir.
‘¿Haz visto a Hermione?’ preguntó McLaggen, abriéndose paso a la fuerza a través de la multitud un minuto más tarde.
‘No, lo siento,’ dijo Harry, y empezó rápidamente a tomar parte en la conversación de Luna, olvidando en un abrir y cerrar de ojos para con quien ella estaba hablando.
‘¡Harry Potter!’ dijo la Profesora Trelawney en tonos profundos, vibrantes, notándolo por primera vez.
‘Oh, hola,’ dijo Harry desmotivadamente.
‘¡Mi estimado niño!’ dijo, en un mismo susurro de acarreo. ‘¡Los rumores! ¡Las historias! '¡El elegido '! Por supuesto, lo he sabido desde hace un largo tiempo ... Los augurios nunca fueron buenos, Harry ... ¿Pero por qué no ha regresado usted a Adivinación? ¡Para usted, y todas las personas, el tema es de fundamental importancia!’
‘¡Ah, Sybil, todos nosotros pensamos que la nuestra, es la materia más importante!’ dijo una voz fuerte, y Slughorn apareció por el lado contrario de la Profesora Trelawney, estaba con la cara roja, su sombrero de terciopelo y un vaso un poco abyecto de aguamiel en una mano y una empanadilla picada enorme en el otro. ‘¡Pero no creo poder saber que usted haya conocido algo tan importante como las pociones, verdad!’ dijo Slughorn, guiñando Harry cariñosamente con un ojo. ‘¡Instintivo, usted sabe - como su madre! Solo he podido enseñarle a unos pocos con la habilidad de él, te lo puedo asegurar, Sibyll - como a Severus -‘ Y para el horror de Harry, Slughorn tiró de un brazo y recogió a Snape, al parecer, por arte de magia hacia ellos. ‘¡Deje de andar a escondidas y venga y únasenos, Severus!’ hipó Slughorn felizmente. ‘¡Justamente estaba hablando de lo excepcional que es Harry haciendo pociones! ¡Algún crédito debe tener, claro está, usted le enseñó cinco años!’
Atrapado, con Slughorn alrededor de sus hombros, Snape recorrió con la mirada y su nariz abrochada en Harry, sus ojos negros estrechados. ‘Chistoso, porque nunca tuve la impresión de haberle logrado enseñar a Potter nada en absoluto.’
‘¡Pues bien, entonces, es la habilidad natural!’ gritó Slughorn. ‘Usted debería haber visto lo que me dio en su primera clase, el Trago de Muerte en Vida - nunca tuve un producto estudiantil más fino en un primer intento, no pienso como usted, Severus -’
‘¿En serio?’ dijo Snape quedamente, sus ojos todavía perforando en Harry, quien sintió una cierta inquietud. Lo último que él quiso era que Snape comience a investigar la fuente de su nueva brillantez en Pociones.
‘¿Me recuerdas qué otras materias haz tomado este año, Harry?’ preguntó Slughorn.
‘Defensa Contra las Artes Oscuras, Encantamientos, Transformaciones, Herbología ...’
‘Todas las materias requeridas, en resumen, para un Auror,’ dijó Snape con una mofa apenas perceptible.
‘Claro, obviamente, eso es lo que a mí me gustaría ser,’ dijo Harry provocadoramente.
‘¡Y algo que harás, ciertamente!’ dijo Slughorn con todo de prosperidad.
‘No creo que debas ser un Auror, Harry,’ dijo Luna inesperadamente. Todo el mundo la miró. ‘Los Aurores están en parte del Rotfang Conspiracy, pensé que todo el mundo sabía eso. Planean hacer caer al Ministerio de Magia usando una combinación de Artes Oscuras y goma de mascar.’
Harry miró inspiradoramente su aguamiel y comenzó a reír. Realmente, había sido digno de traer a Luna simplemente para esto. Emergiendo, de su copa, tosiendo, remojándose en el silencio húmedo pero sonriendo abiertamente, él vio algo calculado para levantar el espíritu aún más alto: Draco Malfoy siendo arrastrado hacia ellos por Argus Filch.
‘Profesor Slughorn,’ dijo Filch respirando con dificultad, con sus quijadas trémulas y la luz maníaca de detección de travesura en sus ojos reventones, ‘descubrí a este niño acechando en un corredor del piso de arriba. Él dice que fue invitado a su fiesta y lo demoré. ¿Le dio usted una invitación?’
Malfoy se jaló a sí mismo gratuitamente del agarre Filchs, viéndose furioso. ‘¡Bien, no fui invitado!’ dijo coléricamente. ‘Yo estaba haciendo un intento de chocar la portilla, ¿feliz?’
‘¡No, no estoy!’ dijo Filch, una declaración en probabilidades completas con el regocijo en su cara. ‘¡Usted está en problemas! ¿No dijo el director que no está permitido merodear en la noche, a menos que usted tenga el permiso, no lo dijo él, eh?’
‘Está bien Aarhus, está bien,’ dijo Slughorn. ‘Estamos en Navidad, y no es un delito querer venir a la fiesta. Sólo esta vez, olvidaremos cualquier castigo; usted puede quedarse, Draco.’
‘La expresión de desilución en la cara de Filch era perfectamente previsible; ¿pero por qué, Harry se preguntó mirándolo, hizo a la mirada de Malfoy casi igualmente infeliz? Y por qué Snape miraba a Malfoy como si estuviera tan enojado enojado como él ... ¿era ello possible? ¿... con un poco de miedo? Pero casi antes de que Harry hubiese registrado lo que él había visto, Filch había dado vuelta y se había ido arrastrando a lo lejos, refunfuñando bajo su aliento; Malfoy dibujó en su cara una sonrisa y agradeció a Slughorn por su generosidad, y la cara de Snape era suavemente inescrutable otra vez.
‘No es nada, nada,’ dijo Slughorn, agitando lejos las madejas de Malfoy. ‘Yo conocía realmente a su abuelo, después de todo ...’
‘Él siempre hablaba muy bien de usted, señor,’ dijo Malfoy rápidamente. ‘Dijo que usted era el mejor fabricante de pociones que él conocío alguna vez ...’
Harry contempló a Malfoy. No era sorber lo que intrigó; él había mirado a Malfoy hacer eso a Snape durante mucho tiempo. Esto era el hecho de que Malfoy pareció realmente, después de todo, enfermo. Esta era la primera vez que él había visto a Malfoy de esa manera; vio que Malfoy tenía sombras oscuras bajo sus ojos y un dejo claramente grisáceo en su piel.
‘Me gustaría unas palabras con usted, Draco,’ dijo Snape de repente.
‘Ahora, Severus,’ dijo Slughorn, teniendo hipo otra vez, ‘es Navidad, no seas demasiado severo-’
‘Soy el jefe de su Casa, y yo decidiré qué tan severo debo ser o dejar de ser con él,’ dijo Snape bruscamente. ‘Sígame, Draco.’
Ellos se marcharon, Snape le mostraba el camino a Malfoy, quien tenía aspecto resentido. Harry estuvo de pie allí durante un momento, indeciso, luego dijo, ‘estaré de vuelta en un momento, Luna - er - ire al baño.’
‘Bien,’ dijo ella alegremente, y él pensó que él la oyó, cuando se alejó rápidamente con la muchedumbre, el sujeto de la Rotfang Conspirancy con la Profesora Trelawney, parecieron sinceramente interesados. Era fácil, una vez fuera de la fiesta, el sacar su Capa de Invisibilidad de su bolsillo, y dicho y hecho, se lanzó sobre el pasillo que estaba completamente abandonado. Lo que era más difícil era encontrar a Snape y Malfoy. Harry corrió por el pasillo, el ruido de sus pies eran enmascarados por la música y la conversación fuerte que todavía se escuchaba de la oficina de Slughorn detrás de él. Quizás Snape había llevado a Malfoy a su oficina en las mazmorras ... o quizás él lo escoltaba hacia la sala común de Slytherin ... Harry presionó su oído contra la puerta cuando llegó hasta abajo del pasillo. Con una gran sacudida de entusiasmo, se puso en cuclillas con el oído en la cerradura de la última aula del pasillo y oyó voces.
‘... no permitiré más errores, Draco, porque si usted es expulsado ...’
‘¿No tuve nada que ver e esto, bien?’
‘Espero que estés diciendo la verdad, porque eran ambos torpes y tontos. Usted ya es sospechoso de haber participado en ello.’
‘¿Quién sospecha?’ dijo Malfoy furiosamente. ‘¿Por la última vez, no lo hice bien? ¡Aquella muchacha debe tener a un enemigo del cual no sabe - no me mire así! ¡Sé lo que usted hace, no soy estúpido, pero esto no funcionará - puedo asegurarle!’
Hubo una pausa y luego Snape dijo silenciosamente, ‘Ah ... Tu tía Bellatrix ha estado enseñándote Oclumancia, veo. ¿Qué pensamientos trata usted de ocultar a su maestro, Draco?’
‘¡No trato de ocultar nada de usted, sólo no lo quiero topetando en mi mente!’ Harry presionó su oído todavía más estrechamente contra el ojo de la cerradura ... ¿Qué había hecho Snape para que Malfoy le hablara de esa forma? - ¿A Snape, hacia quien Malfoy siempre mostraba respeto, le había gustado?
‘¿De todos modos, usted por qué ha estado evitándome este periódo? ¿Usted ha temido mi interferencia? Usted se da cuenta que, alguien más dejó de venir a mi oficina cuando yo les había dicho repetidamente estar allí, Draco-’
‘¡Pues pongame en detención! ¡Denúncieme con Dumbledore!’ se mofó Malfoy.
Hubo otra pausa. Entonces Snape dijo, ‘usted sabe perfectamente bien que no deseo ninguna de esas cosas.’
‘¡Usted debería dejar de decirme que yo venga a su oficina entonces!’
‘Escúchame bien,’ dijo Snape, su voz era tan baja ahora que Harry tuvo que empujar su oído con mucha fuerza contra el ojo de la cerradura para oír. ‘Trato de ayudarte. Juré a tu madre que yo te protegería. Hice el Voto Irrompible, Draco-’
‘¡Parece que usted tendrá que romperlo, entonces, porque no necesito su protección! ¡Esto es mi trabajo, él me lo dio a mí y lo voy a hacer, tengo un plan y va a funcionar, esto se está tornando sólo un poco más largo de lo que pensé, es todo.’
‘¿Cuál es tu plan?’
‘¡No es su problema!’
‘Si me dices lo que tratas de hacer, podría ayudarte ...’
‘¡Tengo toda la ayuda que necesito, gracias, no estoy solo!’
‘Usted estaba seguramente solo esta noche, es un tonto en extremo, vagando los pasillos sin vigilancia o reserva, ésos son errores elementales-’
‘¡Yo habría tenido a Crabbe y Goyle conmigo si usted no los hubiera puesto en la detención!’
‘¡Manten tu voz baja, no grites!’ escupió Snape, porque la voz de Malfoy se había elevado con excitación. ‘Si sus amigos Crabbe y Goyle tienen la intención de pasar sus E.X.T.A.S.I.S. de Defensa Contra las Artes Oscuras esta vez, tendrán que trabajar un poco más duro que como lo están haciendo-’
‘¿Qué importa eso?’ dijo Malfoy. ‘¿Defensa Contra las Artes Oscuras - es sólo una broma? Esto es todo teatro ... Como si alguno de nosotros necesite protección contra las Artes Oscuras-’
‘¡Este teatro es crucial para el éxito, Draco!’ dijo Snape. ‘¿Dónde piensas que yo habría estado todos estos años, si yo supiera actuar? ¡Ahora escúcheme! Usted es incauto al vagar por la noche, conseguirás que te agarren, y si colocas tu confianza en ayudantes como Crabbe y Goyle ...-’
‘¡Ellos no son los únicos, tengo a otra gente de mi lado, la mejor gente!’
‘Entonces por qué no confiar en mí, yo puedo ...’
‘¡Sé qué usted está a la altura! ¡Usted quiere robar mi gloria!’
Hubo otra pausa, entonces Snape dijo con frialdad, ‘hablas como un niño, entiendo completamente que la captura de tu padre y encarcelamiento te han trastornado, pero ...’
Harry tenía apenas unos segundos de advertencia; él oyó los pasos de Malfoy al otro lado de la puerta y se arrojó del camino cuando la puerta se abrió. Malfoy cruzó de un tranco el pasillo, pasó por delante de la puerta abierta de la oficina de Slughorn y, alrededor de la esquina distante, quedó fuera de vista. Apenas audaz a respirar, Harry permaneció en cuclillas hasta que Snape salió del aula, su expresión era insondable, y él volvió a la fiesta. Harry permaneció en el suelo, escondido bajo la capa, con su mente confundida.