Saturday, August 13, 2005

Capítulo 20: El pedido de Lord Voldemort por Patricio

Harry y Ron dejaron la enfermería el lunes por la mañana, recuperados completamente gracias a los cuidados de la Señora Pomfrey, y ahora eran capaces de disfrutar de las ventajas de haber sido pasmados y envenenados. Lo mejor de eso era que Hermione y Ron eran amigos otra vez. Hermione hasta los escoltó abajo para desayunar, trayendo con ella las noticias de que Ginny había discutido con Dean. La criatura que se adormitaba en el pecho de Harry de repente levantó su cabeza, oliendo el aire con esperanza.
'¿Sobre qué discutieron?' preguntó él, tratando de parecer ocasional a la vez que daban una vuelta en el pasillo del séptimo piso que estaba abandonado, excepto por una muy pequeña muchacha que había estado examinando una tapicería de trolls en tutús. Ella los miró aterrorizada y dejó caer la balanza pesada de cobre que llevaba.
'¡Está bien!' dijo Hermione amablemente, apurándose para ayudarle. 'Aquí ...'
Ella dio un toque a la balanza rota con su varita mágica y dijo, 'Reparo'. La muchacha no dio las gracias, pero permaneció petrificada mientras ellos seguían su camino; Ron le echó un vistazo mirando hacia atrás.
'Juro que ellos se hacen más pequeños,' dijo él.
'Ella no importa,' dijo Harry, un poco con impaciencia. '¿Sobre qué discutieron Ginny y Dean, Hermione? '
'Ah, Dean se estaba riendo de cómo McLaggen golpeó esa Bludger y fue hacia ti,' dijo Hermione.
'Se debió haber visto muy gracioso,' dijo Ron razonablemente.
'¡No se vio gracioso en absoluto!' dijo Hermione con vehemencia. '¡Fue terrible y si Coote y Peakes no hubieran cogido a Harry, él se podría haber hecho mucho daño!'
'Sí, pero no había ninguna necesidad de que Ginny y Dean se separaran por eso,' dijo Harry, todavía tratando de parecer ocasional. '¿O están todavía juntos?'
'Sí, ellos están juntos ... ¿pero por qué estás tan interesado?' preguntó Hermione, dando a Harry una mirada aguda.
'¡Solamente no quiero que mi equipo de Quidditch se estropee de nuevo!' dijo él rápidamente, pero a Hermione siguió pareciéndole sospechoso, y él fue más obvio cuando una voz detrás de ellos exclamó: '¡Harry!' Esto le dio una excusa a él para girar su espalda y no mirarla. 'Ah, hola, Luna.'
'Fui a la enfermería para verlos,' dijo Luna, revolviendo en su bolso. 'Pero me dijeron que ya se habían ido ... '
Ella depositó en las manos de Ron lo que parecía ser una cebolla verde, un hongo venenoso grande manchado, y una cantidad considerable de algo que parecía ser basura de gato, para finalmente sacar un pequeño y sucio trozo de pergamino que le dio a Harry.
'... Me dijeron que te diera esto.'
Era un pequeño rollo de pergamino, que Harry reconoció inmediatamente como otra invitación a una clase con Dumbledore.
'Esta noche,' dijo a Ron y a Hermione, una vez que él lo había desenrollado.
'¡Buenos comentarios los del último partido!' dijo Ron a Luna mientras ella se sacaba de sus manos la cebolla verde, el hongo venenoso, y la basura de gato.
Luna rió vagamente.
'¿Te estás riendo de mí, verdad?' dijo ella. ' Todos dicen que fui terrible.’
'¡No es verdad!' dijo Ron con seriedad. '¡No puedo acordarme de haber disfrutado tanto de los comentarios! Por cierto, ¿Qué es esto?' añadió él, sosteniendo el objeto parecido a una cebolla frente a su ojo.
'Ah, esto es un Gurdyroot,' dijo ella, poniendo la basura de gato y el hongo venenoso atrás en su bolso. 'Puedes quedártelo si te gusta, tengo varios de ellos. Son excelentes para parar Gulping Plimpies,' y ella se alejó dejando a Ron riéndose, todavía agarrando el Gurdyroot.
'Ustedes saben, ella crece sobre mí,' dijo él, cuando salían para el Gran Hall. 'Sé que ella está loca, pero es en un buen ...'. Él dejó de hablar de pronto. Lavender estaba al pie de la escalera de mármol mirando tormentosamente. 'Hola,’ dijo Ron nerviosamente.
'Vamos,' refunfuñó Harry a Hermione, y apresurándose, aunque no antes de que hubieran oído a Lavender decir, '¿Por qué no me dijiste que salías hoy? ¿Y por qué está ella contigo?'
Ron se veía tan malhumorado como molesto cuando apareció en el desayuno media hora más tarde, y a pesar de que se sentara con Lavender, Harry no los vio intercambiar una sola palabra todo el tiempo que estuvieron juntos. Hermione actuaba como si esto no estuviera ocurriendo, pero un par de veces vio una sonrisa de satisfacción inexplicable cruzar por su cara. Todo el día ella pareció estar de un humor particularmente bueno, y esa tarde en la sala común hasta aceptó revisar (en otras palabras, terminar de escribir) el ensayo de Herbología de Harry, algo que ella firmemente había rechazado hacer, porque sabía que luego Harry dejaría a Ron copiar su trabajo.
'Muchas gracias, Hermione,' dijo Harry, dándole un cariño en la espalda mientras él comprobaba su reloj y veía que eran casi las ocho. 'Tengo que apurarme o llegaré tarde a la clase de Dumbledore ...'
Ella no contestó, simplemente tachó algunas de sus oraciones cansadamente. Sonriendo abiertamente, Harry se apresuró a ir hacia fuera por el agujero del retrato y dirigirse a la oficina del director. La gárgola se movió a la mención de 'Relámpagos de caramelo’, Harry subió la escalera de caracol dando dos pasos a la vez, y llamó a la puerta tal como un reloj dando ocho campanadas.
'Entra,' llamó Dumbledore, pero cuando Harry sacó una mano para empujar la puerta, esta fue tirada desde adentro. Allí estaba la Profesora Trelawney.
'¡Ahá!' gritó ella, señalando dramáticamente a Harry mientras parpadeaba hacia él por medio de sus gafas de aumento.
'¡Entonces esta es la razón por la que me ha echado de su oficina con mucha prisa, Dumbledore!'
'Mi querida Sybill,' dijo Dumbledore con una voz ligeramente exasperada, 'no hay ninguna razón para echarte con prisas de ninguna parte, pero Harry tiene una cita, y realmente no pienso que haya algo más para decir.'
'Muy bien,' dijo la Profesora Trelawney, con una voz profundamente herida. 'Si usted no desterrará al gruñido de usurpación ... Quizás encuentre una escuela donde mis talentos sean más apreciados ...'
La profesora empujó a Harry cuando pasaba y desapareció bajo la escalera de caracol; oyeron su caída a mitad de camino, y Harry adivinó que ella se había tropezado con uno de sus mantones.
'Por favor Harry, cierra la puerta y siéntate,' dijo Dumbledore, sonando más bien cansado.
Harry obedeció, notando como él tomó su asiento habitual delante del escritorio de Dumbledore y que el Pensadero estaba entre ellos una vez más, así como había dos botellas diminutas de cristal llenas de memorias arremolinadas dentro.
'¿La profesora Trelawney todavía sigue molesta de que Firenze dé clases?' preguntó Harry.
'Así es,' dijo Dumbledore, 'la Adivinación resultó ser un problema más grande del que yo podría haber previsto, nunca habiendo estudiado la materia yo mismo. No puedo pedir a Firenze que vuelva al bosque, donde él está ahora desterrado, y tampoco puedo pedir a Sybill Trelawney marcharse de entre nosotros, ella no tiene ni idea del peligro al que estaría expuesta en el exterior del castillo. Ella no sabe y pienso que sería imprudente avisarle que hizo la profecía acerca de ti y Voldemort, como puedes ver.’
Dumbledore dio un suspiro profundo, y luego dijo, 'Pero no importan los problemas de mi equipo. Tenemos asuntos mucho más importantes de los cuales hablar. En primer lugar ... ¿Has hecho la tarea que te puse al final de nuestra última clase?'
'Ah,' dijo Harry. Con las clases de Aparición, el Quidditch y Ron siendo envenenado, la adquisición de su espalda quebrada y su determinación de averiguar qué hacía Draco Malfoy, Harry casi se había olvidado del trozo de memoria que Dumbledore le pidió que extrajera del Profesor Slughorn. 'Pregunté al profesor Slughorn sobre ello al final de Pociones, señor, pero, er ... él no me lo daría.'
Hubo un poco de silencio.
'Ya veo,' dijo Dumbledore eventualmente, mirando detenidamente a Harry por encima de sus gafas de media luna y dando a Harry la sensación habitual de que él estaba siendo Radiografiado. 'Y sientes que has hecho tu mejor esfuerzo en este caso, ¿verdad? ¿Que has ejercido todo tu ingenio considerable? ¿Que no has dejado ninguna profundidad de astucia insondada en su búsqueda para recuperar la memoria?'
'Bien,' Harry se paró, para pensar qué decir después. Su tentativa de conseguir la memoria de repente parecía vergonzosamente débil. 'Bien ... el día que Ron tragó la poción de amor por equivocación lo llevé con el profesor Slughorn. Pensé que tal vez si consiguiera al profesor en un humor bastante bueno ...'
'¿Funcionó?' preguntó Dumbledore.
'No, señor, porque Ron fue envenenado ...'
'Algo que, naturalmente, te hizo olvidar todo sobre la tentativa de recuperar la memoria; no habría esperado nada más si tu mejor amigo estaba en peligro. Una vez que se hizo claro que el señor Weasley iba a tener una recuperación completa, sin embargo, yo habría esperado que volvieras a la tarea que te puse. Pensé que te había aclarado que era muy importante aquella memoria. De verdad, hice todo lo posible para dejarte claro que esta es la memoria más crucial de todas y que estaremos perdiendo nuestro tiempo sin ella.’
Un sentimiento caliente, espinoso de vergüenza, se extendía desde la cima de la cabeza de Harry hasta todo su cuerpo. Dumbledore no había levantado su voz, hasta no parecía enfadado, pero Harry habría preferido que gritara; aquella decepción fría era peor que todo.
'Señor,' dijo él, un poco desesperado, 'no es que no me molesté ni nada, es que tenía otras ... otras cosas.'
'Otras cosas en mente,' Dumbledore terminó la oración por él. 'Ya veo.'
El silencio cayó entre ellos otra vez, el silencio más incómodo que Harry alguna vez había experimentado con Dumbledore; pareció continuar, puntuado sólo por los pequeños ronquidos que salían del retrato de Armando Dippet sobre la cabeza de Dumbledore. Harry se sintió extrañamente disminuido, como si él se hubiera encogido un poco desde que había entrado en el cuarto. Cuando no podía soportarlo más dijo, 'Profesor Dumbledore, realmente lo siento. Yo debería haber hecho más ... Yo debería haber comprendido que usted no me habría pedido de hacerlo si no fuera realmente importante.'
'Gracias por decir eso, Harry,' dijo Dumbledore silenciosamente. '¿Puedo esperar, entonces, que darás una prioridad más alta a este asunto de ahora en adelante? Habrá poco que decir en nuestras próximas reuniones a no ser que tengamos aquella memoria.'
'Lo haré señor, la conseguiré de él,' dijo con seriedad.
'Entonces no diremos más sobre ello en este momento,' dijo Dumbledore más amable, 'para seguir con nuestra historia donde acabamos, ¿recuerdas dónde era?'
'Sí, señor,' dijo Harry rápidamente. 'Voldemort mató a su padre y a sus abuelos e hizo parecer como si su Tío Morfin lo hubiera hecho. Entonces él volvió a Hogwarts y preguntó ... preguntó al profesor Slughorn sobre Horcruxes,' masculló él con vergüenza.
'Muy bien,' dijo Dumbledore. '¿Ahora espero que recuerdes lo que te dije al principio estas reuniones, que entraríamos en los reinos de la conjetura y la especulación?'
'Sí, señor.’
'Hasta entonces, como espero que estés de acuerdo, he mostrado razones para mi deducción en cuanto a lo que Voldemort hizo hasta la edad de diecisiete años.'
Harry cabeceó.
'Pero ahora Harry,' dijo Dumbledore, 'Ahora las cosas se hacen más extrañas ... Si fue difícil encontrar pruebas sobre el muchacho Riddle, ha sido casi imposible encontrar a alguien dispuesto a recordar algo sobre Voldemort. De hecho, dudo si hay un alma viva, aparte de él, que podría darnos cuenta de su vida después que dejó Hogwarts. Sin embargo, tengo unas dos últimas memorias que me gustaría compartir.'
Dumbledore señaló las dos pequeñas botellas de cristal que brillaban al lado del Pensadero. 'Me alegraré de tener tu opinión, para ver si las conclusiones que he hecho de ellas parecen probables.'
La idea de que Dumbledore valore tanto su opinión hizo que Harry se sintiera aún más avergonzado en que él había fallado en la tarea de recuperar la memoria Horcrux, y se movió con aire de culpabilidad en su asiento mientras Dumbledore levantaba la primera de las dos botellas a la luz y la examinó.
'Espero que no estés cansado de saltar a otras memorias de la gente, ya que estas dos son recuerdos curiosos,' dijo él. 'Este vino de un viejo elfo doméstico de nombre Hokey. Antes de que nosotros veamos lo que Hokey ha atestiguado, rápidamente debo relatar cómo Lord Voldemort abandonó Hogwarts ... Él alcanzó el séptimo año de su educación con, como podrías haber esperado, notas bastante altas en cada examen que había tomado. Todos sus compañeros de clase decidían cuáles empleos debían perseguir una vez que ellos hubieran abandonado Hogwarts. Casi todos esperaron cosas espectaculares de Tom Riddle, el prefecto, el líder, el ganador del Premio para Servicios Especiales a la Escuela. Sé que varios profesores, el profesor Slughorn entre ellos, sugirieron que se uniera al Ministerio de Magia, le ofrecieron citas, ponerlo en contacto con diversas personas. Él rechazó todas las ofertas. La siguiente cosa que el personal supo fue que Voldemort trabajaba en Borgin y Burkes.'
’¿En Borgin y Burkes?’ Harry repitió, atontado.
'En Borgin y Burkes,' repitió Dumbledore con calma. 'Pienso que verás qué atracciones tenía el lugar para él cuando hayamos entrado en la memoria de Hokey. Pero esta no era la primera opción de trabajo de Voldemort. Yo era uno de los pocos en quien el director de entonces confiaba, sin embargo Voldemort primero se acercó al Profesor Dippet y preguntó si él podría permanecer en Hogwarts como profesor.'
'¿Él quiso quedarse aquí? ¿Por qué?' preguntó Harry más asombrado todavía.
'Creo que él tenía varios motivos, aunque no confiara ninguno de ellos al Profesor Dippet,' dijo Dumbledore. 'En primer lugar, y muy pretenciosamente, Voldemort estaba, creo, más atado a esta escuela de lo que él alguna vez ha estado a una persona. Hogwarts era el lugar donde él había sido más feliz; el primero en donde se había sentido como en casa.’
Harry se sintió ligeramente incómodo con estas palabras, ya que esto era exactamente lo que él sentía sobre Hogwarts también.
'En segundo lugar, el castillo es una fortaleza de magia antigua. Indudablemente Voldemort había penetrado en muchos más de sus secretos, que la mayor parte de los estudiantes que pasan por el lugar, pero él pudo haber sentido que había todavía misterios para desenredar.'
'Y en tercer lugar, como un profesor, él habría tenido gran poder e influencia sobre brujas jóvenes y magos. Quizás le había llamado la atención la idea del profesor Slughorn, el profesor con quien él estaba mejor, que le había demostrado cuán influyente un profesor podía ser. No me imagino ni por un instante que Voldemort pensó pasar el resto de su vida en Hogwarts, pero realmente pienso que él lo vio como una razón útil para reclutar, y un lugar donde él podría comenzar a construirse un ejército.’
'¿Pero él no consiguió el trabajo, señor?'
'No, él no lo hizo. El profesor Dippet le dijo que era demasiado joven a los dieciocho, pero lo invitó a volver a ofrecerse en unos años, si él todavía deseaba dar clases.’
'¿Cómo se sintió usted sobre esto, señor?' Harry preguntó vacilando.
'Fue profundamente difícil,' dijo Dumbledore. 'Yo había aconsejado a Armando que estaba en contra de la idea. No di los motivos que te he dado a ti, ya que el Profesor Dippet era muy aficionado a Voldemort y estaba convencido de su honestidad. Pero no quise a Lord Voldemort en esta escuela, y sobre todo no en una posición de poder.’
'¿Cuál trabajo quiso él, señor? ¿Qué materia quiso enseñar?'
De algún modo, Harry conocía la respuesta hasta antes de que Dumbledore la diera.
'Defensa Contra las Artes Oscuras. Que era enseñada en aquellos tiempos por un viejo Profesor de nombre Galatea Merrythought, que había estado en Hogwarts durante casi cincuenta años ... Entonces Voldemort se marchó a Borgin y Burkes, y todo el personal que lo había admirado dijo que era un desperdicio que un mago brillante y joven como el trabajara en una tienda. Sin embargo, Voldemort no era solo un ayudante. Cortés, hermoso e inteligente, pronto le dieron los empleos particulares del tipo que sólo existen en un lugar como Borgin y Burkes, que se especializa, como tu sabes, Harry, en objetos con propiedades insólitas y poderosas. Voldemort fue enviado para persuadir a la gente a separarse de sus tesoros para la venta, por sus compañeros, y él era, por todas las cuentas, excepcionalmente dotado en hacer eso.’
'Apuesto a que lo era,' dijo Harry, incapaz de contenerse.
'Bueno, bastante,’ dijo Dumbledore, con una risa débil. 'Y ahora es hora de tener noticias de Hokey, el elfo doméstico, que trabajó para una bruja muy vieja y muy rica llamada Hepzibah Smith.’ Dumbledore dio un toque a la botella con su varita mágica, el corcho voló, y vertió la arremolinada memoria en el Pensadero, diciendo mientras lo hacía, 'Después de ti, Harry.'
Harry se puso de pie y se inclino una vez más sobre el contenido de la ondulada superficie plateada del recipiente de piedra hasta que su cara la tocara. Cayó por la nada oscura y aterrizó en un cuarto sentado delante de una vieja señora enormemente gorda que llevaba una peluca pelirroja y un juego brillante rosado de trajes que fluían alrededor de ella, dándole la mirada de una torta helada que se estaba derritiendo. Ella examinaba un pequeño espejo de joyas mientras se aplicaba rubor en sus mejillas ya escarlatas con una borla grande, mientras el elfo de casa más diminuto y más viejo que Harry alguna vez había visto metía sus pies carnudos en unas zapatillas de satén apretadas.
'¡Apresúrate, Hokey!' dijo Hepzibah imperiosamente. '¡Él dijo que vendría a las cuatro, faltan sólo un par de minutos y nunca ha llegado tarde!'
Ella metió su borla mientras el elfo doméstico se enderezaba. La cima de la cabeza del elfo apenas alcanzaba el asiento de la silla de Hepzibah, y su piel parecida al papel colgaba de su marco justo como la hoja crujiente de lino que ella llevaba puesto como una toga.
'¿Cómo me veo? ' dijo Hepzibah, girando su cabeza para admirar varios ángulos de su cara en el espejo.
'Encantadora, señora,' chirrió Hokey.
Harry sólo podría asumir que estaba en el contrato de Hokey mentir por sus dientes cuando le hacían esa pregunta, porque Hepzibah Smith estaba muy lejos de ser encantadora en su opinión.
Un timbre sonó y ambos, tanto la señora como el elfo, brincaron.
'¡Rápido, rápido, él está aquí, Hokey!' Hepzibah gritó y el elfo se apresuró a salir de la habitación. Se tropezó con tantos objetos que era difícil de ver cómo alguien podría atravesar aquel camino sin atropellar al menos una docena de cosas: Había gabinetes llenos de pequeñas cajas laqueadas, fundas llenas de libros de oro en relieve, orbes y globos celestes, y muchas plantas de macetas florecientes en contenedores de cobre. De hecho, el cuarto se parecía a una mezcla de una tienda de antigüedades mágica y un invernadero.
El elfo doméstico volvió luego de unos minutos, seguido de un alto joven, que Harry no tuvo ninguna dificultad para reconocerlo como Voldemort. Él estaba vestido con un traje negro; su pelo estaba un poco más largo que cuando estaba en la escuela y sus mejillas estaban ahuecadas, pero todo esto saturado; él estaba más hermoso que nunca. Voldemort cruzó el camino con un aire que mostraba que ya había visitado el lugar muchas veces antes, y se dobló sobre la pequeña mano gorda de Hepzibah, rozándola con sus labios.
'Le traje flores,' dijo él silenciosamente, produciendo un manojo de rosas de ninguna parte.
'¡Usted, muchacho travieso, no debería hacerlo!' chilló la vieja Hepzibah, aunque Harry notara que ella tenía un florero vacío sobre la pequeña mesa más cercana.
'Realmente estropeas a esta vieja señora, Tom ... siéntate, siéntate ... ¿Dónde está Hokey? Ah ...'
El elfo doméstico vino rompiendo cosas a la habitación mientras que llevaba una bandeja con pequeñas tortas, que ella puso en el codo de su dueña.
'Sírvase usted, Tom,' dijo Hepzibah 'sé cuanto le gustan mis tortas. Ahora, ¿Cómo estás tú? Luces pálido. Ellos abusan de ti en aquella tienda, lo he dicho cientos de veces ...'
Voldemort rió mecánicamente y Hepzibah sonrió con afección.
'Bien, cuál es tu excusa para visitarme esta vez?' preguntó ella.
'Al Señor Burke le gustaría hacer una mejor oferta por la armadura hecha por el trasgo,’ dijo Voldemort. 'Quinientos Galeones, él siente que es más que un negocio ...'
'Bien, bien. No tan rápido, o comenzaré a pensar que estás aquí sólo por mis baratijas,' puso mala cara Hepzibah.
'Ellos me ordenan que esté aquí,’ dijo Voldemort silenciosamente. 'Soy sólo un pobre ayudante, señora, que debe hacer lo que le dicen. El señor Burke desea que yo le informe ...'
'¡Ah, el Señor Burke!' dijo Hepzibah, agitando una pequeña mano. '¡Tengo algo que mostrarte que nunca le he mostrado al Señor Burke! ¿Puedes guardar un secreto, Tom? ¿Prometerás que no dirás nada al Señor Burke de que yo tengo esto? ¡Él nunca me dejaría descansar si supiera que yo te lo mostré, y no lo vendo, ni a Burke, ni a nadie. Pero usted, Tom, usted lo apreciará por su historia, no por cuantos Galeones pueda conseguir por ello.'
'Yo me alegraría por ver cualquier cosa que la señorita Hepzibah me muestre,’ dijo Voldemort silenciosamente, y Hepzibah dio otra risa tonta de niña.
'Pedí a Hokey que lo trajera hacia aquí ... ¿Hokey, dónde estás? Quiero mostrar nuestro tesoro más fino al Señor Riddle ... De hecho, traiga ambos, mientras usted está en ello.'
'Aquí, señora,' chirrió el elfo doméstico, y Harry vio dos cajas de cuero, una sobre la cima de la otra, moviéndose a través del cuarto como si volaran por sí mismas, aunque él sabía que el elfo diminuto las sostenía sobre su cabeza, mientras se abría camino entre las mesas y escabeles.
'Ahora,' dijo Hepzibah felizmente, tomando las cajas del elfo, poniéndolas en su regazo, y disponiendo a abrir la tapa de una, 'pienso que a usted le gustará esto, Tom ... Ah, si mi familia supiera que yo le estoy mostrando ... ¡Ellos no pueden esperar para poner sus manos sobre esto!'
Ella abrió la tapa. Harry afiló la vista hacia adelante un poco más para conseguir una mejor vista y pudo ver algo que se parecía a una pequeña taza de oro con dos finas y trabajadas manijas.
'Me pregunto si usted sabe qué es esto, Tom. ¡Tómelo, mírelo bien!' susurró Hepzibah y Voldemort estiró una mano alargada y levantó la taza por una de sus manijas. Harry pensó que vio un destello rojo en sus ojos oscuros. Su expresión avara fue curiosamente reflejada sobre el rostro de Hepzibah, pero sus ojos diminutos fueron fijados sobre los hermosos rasgos de Voldemort.
'Un tejón,' murmuró Voldemort examinando el grabado sobre la taza. '¿Entonces esto era de ...?'
'¡Helga Hufflepuff, cómo es que lo sabes, eres un muchacho inteligente!' dijo Hepzibah, apoyándose adelante con un crujir ruidoso de corsés y mientras pellizcaba su mejilla. '¿No le dije que soy un descendiente lejano? Esto ha sido transmitido en mi familia durante años y años. ¿Encantador, verdad? Y todos los tipos de poderes que se supone que posee también, pero yo no los he probado a fondo, solamente lo mantengo agradable y a salvo aquí ...'
Ella desenganchó la taza del largo índice de Voldemort y la depositó con cuidado en su caja, estaba demasiado absorbida en colocarla con cuidado en su posición como para notar la sombra que cruzó la cara de Voldemort cuando la taza fue llevada.
'Entonces,' dijo Hepzibah felizmente, '¿Dónde está Hockey? Oh, allí está ... llévate esto ahora, Hockey.'
El elfo obedientemente tomó la taza embalada, y Hepzibah volvió su atención a la caja en su regazo.
'Pienso que a usted le gustará esto mucho más, Tom,' susurró ella. 'Acércate un poco, querido muchacho, entonces podrás ver ... Desde luego, Burke sabe que tengo esto, se lo compré a él, y me atrevo a decir que a él le gustaría recuperarlo cuando me haya ido ...'
Ella deslizó atrás el broche de filigrana fino y tiró abriendo la caja. Allí sobre el terciopelo liso carmesí puso un medallón pesado de oro.
Voldemort extendió su mano, sin invitación esta vez, y lo sostuvo hacia la luz, mirándolo fijamente.
'El símbolo de Slytherin,' dijo él silenciosamente, mientras la luz jugaba sobre una S adornada.
'¡Así es!' dijo Hepzibah. Encantada al parecer, al ver a Voldemort que miraba fijamente su medallón. 'Tuve que pagar un brazo y una pierna por ello, pero no podía dejarlo pasar, no un verdadero tesoro como éste, tenía que conseguirlo para mi colección. Burke lo compró, al parecer, a una andrajosa mujer que parecía haberlo robado, pero que no tenía ni idea de su valor verdadero ...'
No había ninguna confusión en ello esta vez: Los ojos de Voldemort destellaron escarlatas en las palabras, y Harry vio sus nudillos blanquear sobre la cadena del medallón.
'Me atrevo a decir que Burke pagó una miseria por él. Tú sabes que allí ... ¿Lindo, verdad? Y otra vez, todas las clases de poderes están atribuidos a ello, aunque yo solamente lo mantenga ... agradable y a salvo.'
Ella alzó su mano para tomar el medallón. Durante un momento, Harry pensó que Voldemort no iba a dejar que se lo sacara, pero entonces se deslizó por sus dedos y estaba de vuelta en su aterciopelado y rojo cojín.
'Aquí tiene Tom, querido, espero que lo haya disfrutado.'
Ella lo miró de lleno en la cara y por primera vez, Harry vio su risa tonta vacilar.
'¿Esta usted bien querido?'
'Por supuesto,' dijo Voldemort silenciosamente. 'Sí, estoy muy bien ...'
'Pensé ... tal vez fue una ilusión,' dijo Hepzibah, mirando acobardada, y Harry adivinó que ella también había visto el destello momentáneo rojo en los ojos de Voldemort.
'Aquí Hokey, llévate estos y asegúralos otra vez ... Los hechizos habituales ...'
'Tiempo de marcharse, Harry,' dijo Dumbledore silenciosamente, cuando el elfo de corbata se fue lejos llevando las cajas, Dumbledore agarró a Harry otra vez por encima del codo y juntos se elevaron encima del olvido y regresaron a la oficina de Dumbledore.
'Hepzibah Smith murió dos días después de aquella pequeña escena,' dijo Dumbledore, reasumiendo su asiento e indicando que Harry debería hacer lo mismo. 'Hokey, el elfo doméstico, fue condenado por el Ministerio de envenenar el cacao de la tarde de su ama por casualidad.’
'¡No puede ser!' dijo Harry con ira.
'Ya veo que pensamos igual,' dijo Dumbledore. 'Seguramente, hay muchas semejanzas entre esta muerte y la de los Riddles. En ambos casos, alguien más tomó la culpa, alguien que tenía una memoria clara de haber causado la muerte ...'
'Hokey confesó?'
'Ella se acordaba de haber puesto algo en el cacao de su ama que resultó no ser azúcar, sino un veneno mortal y poco conocido,' dijo Dumbledore. ‘Se supo que ella no quiso hacerlo ... pero al ser vieja y confusa ...'
'¡Voldemort modificó su memoria, justo como él hizo con Morfin!'
'Sí, esa es mi conclusión también,' dijo Dumbledore. 'Y, tal como con Morfin, el Ministerio sospecho de Hokey.'
'....Porque ella era un elfo doméstico,' dijo Harry. Él se sentía raramente con más compasión hacia la sociedad que Hermione llamó P.E.D.D.O.
'Precisamente,’ dijo Dumbledore. 'Ella era vieja, admitió haber embrollado la bebida, y nadie en el Ministerio se molestó en investigar más. Como en el caso de Morfin, cuando la remonté y logré extraer esa memoria, su vida estaba casi terminada pero su memoria, desde luego, no prueba nada. Excepto que Voldemort sabía de la existencia de la taza y el medallón ... Cuando Hokey fue condenado, la familia Hepzibah se dio cuenta de que dos de sus mayores tesoros faltaban. Les tomó un tiempo asegurar esto, ya que ella tenía muchos escondrijos, guardando siempre sus colecciones lo más celosamente posible. Pero antes de que ellos estuviesen seguros, sin ninguna duda, de que la taza y el medallón estaban perdidos, el ayudante que había trabajado en Borgin and Burkes, el joven que había visitado a Hepzibah con regularidad y le había caído a ella tan bien, había renunciado a su puesto y había desaparecido. Sus superiores no tenían ni idea de dónde había ido; estaban tan sorprendidos como cualquiera con su desaparición. Y eso fue lo último que se vio o se escuchó de Tom Riddle por mucho tiempo.
'Ahora,' dijo Dumbledore. 'Si no te importa, Harry, quiero hacer una pausa una vez más para resaltar ciertos puntos de nuestra historia. Voldemort había cometido otro asesinato; era el primero después de haber matado a los Riddle; no lo sé, pero pienso que lo era. Esta vez, como habrás visto, él mató no por venganza, sino para su beneficio. Él quiso los dos trofeos fabulosos que la pobre anciana le mostró. Tal y como él había una vez robado a otros niños en su orfanato, tal y como él había robado a su Tío Morfin el anillo, entonces él se escapó con la taza de Hepzibah y con el medallón.'
'Pero,' dijo Harry frunciendo el ceño. 'Parece loco ... Arriesgar todo, tirando su trabajo, solamente por aquel ...'
'Loco para ti, quizás, pero no para Voldemort,' dijo Dumbledore. 'Espero que entiendas poco a poco exactamente lo que aquellos objetos significaron para él, Harry, pero debes admitir que no es difícil de imaginarse que él vio el medallón, al menos, legítimamente como suyo.'
'El medallón tal vez,' dijo Harry '¿Pero por qué tomó el tazón también?'
'Había pertenecido a otro de los fundadores de Hogwarts,' dijo Dumbledore. 'Pienso que él todavía sentía un gran tirón hacia la escuela y que no podía resistirse a un objeto tan empapado de la historia de Hogwarts. Había otros motivos, pienso ... Espero ser capaz de demostrártelos poco a poco ... Y ahora, el último recuerdo que tengo para mostrarte, al menos hasta que logres recuperar la memoria del Profesor Slughorn para nosotros. Diez años separan la memoria de Hokey y ésta, diez años durante los cuales sólo podemos hacer conjeturas sobre lo que Lord Voldemort hacía ...'
Harry se puso de pie una vez más mientras Dumbledore vaciaba la última memoria en el Pensadero.
'¿De quién es esa memoria?' preguntó él.
'Mía,’ dijo Dumbledore.
Y Harry se zambulló después de Dumbledore por la mesa de plata, aterrizando en la misma oficina por la que él acababa de marcharse. Allí estaba Fawkes que dormía felizmente sobre su percha, y allí detrás del escritorio estaba Dumbledore, que se veía muy similar al Dumbledore que se encontraba al lado de Harry, aunque ambas manos estaban enteras e intactas y su cara era, quizás, un poco menos rayada. Una diferencia entre la oficina actual y ésta consistía en que estaba nevando en el pasado; manchas azuladas iban a la deriva por delante de la ventana en la oscuridad y aumentaban sobre la repisa exterior.
El Dumbledore más joven parecía estar esperando algo, y momentos después de su llegada, hubo un golpe a la puerta y él dijo, 'Entra.’
Harry soltó un jadeo a toda prisa sofocado. Voldemort había entrado en el cuarto. Sus rasgos no eran esos que Harry había visto surgiendo de la gran caldera de piedra hace casi dos años: No era tan parecido a una serpiente, sus ojos no eran aún escarlatas, la cara no era aún parecida a una máscara, y ya no era más el hermoso Tom Riddle. Era como si sus rasgos hubieran sido quemados y enturbiados; eran cerosos y de una manera extraña deformes, los blancos de los ojos ahora tenían una mirada permanentemente sangrienta, y las pupilas todavía no tenían las rajaduras que Harry sabía que tendrían. Llevaba una capa larga negra, y su cara estaba tan pálida como la nieve que brillaba sobre sus hombros.
Dumbledore detrás del escritorio no mostró ningún signo de sorpresa. Claramente esta visita estaba planificada.
'Buenas noches, Tom,' dijo Dumbledore fácilmente. '¿No te sentarás?'
'Gracias,' dijo Voldemort, y tomó el asiento que Dumbledore había señalado. Era el mismo asiento que, por lo que veía, Harry acababa de desocupar en el presente. 'Oí que usted se había convertido en el director,' dijo él. Su voz era ligeramente más alta y más fría que antes. 'Una opción digna.'
'Me alegro que la apruebe,' dijo Dumbledore, riendo. '¿Puedo ofrecerte una bebida?'
'La tomaría con gusto,' dijo Voldemort. 'He venido desde lejos.'
Dumbledore se puso de pie y se dirigió al gabinete donde él ahora guardaba el Pensadero, pero que entonces se encontraba lleno de botellas. Habiendo dado a Voldemort una copa de vino y servido una para él, volvió al asiento ubicado detrás de su escritorio.
'Entonces Tom ... ¿a qué debo este placer?'
Voldemort no contestó inmediatamente, simplemente bebió de a sorbos su vino.
'Ellos ya no me llaman, Tom,' dijo él. 'Ahora soy conocido como ...'
'Sé como te llaman,' dijo Dumbledore, riendo, en tono agradable. 'Pero para mí, me temo, que siempre serás Tom Riddle. Es una de las cosas más irritantes de los viejos profesores. Me temo que ellos nunca olvidan los jóvenes de los principios de sus carreras.'
Él levantó su copa de cristal mientras el rostro de Voldemort permanecía inexpresivo.
Sin embargo, Harry sintió un sutil cambio en la atmósfera de la habitación: El rechazo de Dumbledore de usar el nombre Voldemort era un rechazo de permitir a Voldemort dictar las condiciones de la reunión, y Harry podría decir que Voldemort lo tomó como tal.
'Estoy sorprendido de que usted haya permanecido aquí tanto tiemp,' dijo Voldemort después de una pausa corta. 'Yo siempre me pregunté por qué un mago como usted nunca deseó dejar la escuela.’
'Bien,' dijo Dumbledore, todavía con su sonrisa, 'para un mago como yo, no puede haber nada más importante que el transmitir el conocimiento de las habilidades antiguas, ayudando a afilar las mentes jóvenes. Si estoy en lo correcto recuerdo que usted una vez vio la atracción de la enseñanza también.’
'La veo todavía,' dijo Voldemort. 'Simplemente me pregunté por qué usted ... a quién tan a menudo piden su consejo en el Ministerio y a quién le han ofrecido dos veces el puesto de Ministro ...'
'Tres veces en la última cuenta, en realidad,' dijo Dumbledore. 'Pero el Ministerio nunca me atrajo como una carrera. Otra vez, algo que tenemos en común, creo.'
Voldemort inclinó su cabeza, sin una sonrisa, y tomó otro sorbo de vino. Dumbledore no rompió el silencio que se estiró entre ellos ahora, pero esperó, con una mirada de expectativa agradable, para que Voldemort hablara primero.
'He vuelto,' dijo él después de un tiempo. 'Más tarde quizás, de lo que el Profesor Dippet esperaba ... pero he vuelto a solicitar otra vez lo que él una vez me dijo que yo era demasiado joven para tener ... He venido a usted para preguntar si me permitiría volver a este castillo, a dar clases ... Pienso que usted debe saber que he visto y he hecho mucho desde que abandoné este lugar ... Yo podría mostrar y contar cosas a sus estudiantes que no podrían aprender de ningún otro mago.’
Dumbledore consideró a Voldemort por encima de su propia copa un rato antes de la oratoria.
'Sí, sé que has visto y has hecho mucho desde que saliste de Hogwarts,' dijo él silenciosamente. 'Los rumores de tus actividades han alcanzado a esta vieja escuela, Tom. Debería culparme por creer la mitad de ellos.’
La expresión de Voldemort permaneció impasible mientras él decía, 'la Grandeza inspira la envidia, la envidia engendra el rencor y el rencor la mentira. Usted debería saber esto, Dumbledore'.
'¿Llamas grandeza a lo que has estado haciendo, verdad?' preguntó Dumbledore con delicadeza.
'Seguramente,' dijo Voldemort, y sus ojos parecían quemarse, 'he experimentado; he empujado las fronteras de la magia más lejos, quizás, de lo que alguna vez han sido empujadas ...'
'De algunas clases de magia,' Dumbledore lo corrigió silenciosamente. 'De unas. De otras, permaneces ... perdóname ... afligidamente ignorante.’
Por primera vez, Voldemort rió. Era una mirada tensa, más amenazante que una mirada de rabia.
'El viejo argumento,' dijo él suavemente. 'Pero nada que haya visto en el mundo ha apoyado sus declaraciones famosas de que el amor es más poderoso que mi clase de magia, Dumbledore.’
'Quizás has estado mirando en los sitios incorrectos,' sugirió Dumbledore.
'Bien, entonces, ¿Qué mejor lugar para comenzar mis investigaciones que aquí, en Hogwarts?' dijo Voldemort. '¿Me dejaría usted volver? ¿Me dejaría usted compartir mi conocimiento con sus estudiantes? Me coloco a mí y a mis talentos a su disposición. 'Soy suyo para que me ordene.'
Dumbledore levantó sus cejas. '¿Y qué pasará con las personas que ordenas tú? ¿Qué pasará entonces a los que se hacen llamar ... o el rumor lo hace ... los Mortífagos?'
Harry podía decir que Voldemort no había esperado que Dumbledore conociese aquel nombre; él vio el destello rojo en los ojos de Voldemort otra vez y los orificios de la nariz parecida a una raja.
'Mis amigos,' dijo él, después de la pausa de un momento, 'continuarán sin mí, estoy seguro.’
'Me alegro de oír que los consideras amigos,' dijo Dumbledore. 'Yo tenía la impresión de que eran solo sirvientes.'
'Usted está confundido,' dijo Voldemort.
'Entonces, si yo tuviera que ir a Cabeza de Cerdo esta noche, no encontraría un grupo de ellos ... Nott, Rosier, Muldber, Dolohov ... ¿aguardando su regreso? Amigos fieles seguramente, para haber viajado tanto durante una noche nevosa, simplemente para desearte suerte para que consigas un puesto como profesor.'
No había duda de que el conocimiento detallado de Dumbledore de aquellos con quien él viajaba era menos que bienvenido para Voldemort; sin embargo, él se repuso casi inmediatamente.
'Usted es omnisciente como siempre, Dumbledore.'
'Ah no, simplemente soy amistoso con los cantineros locales,' dijo Dumbledore ligeramente. 'Ahora, Tom ...'
Dumbledore bajó su copa de cristal vacía y se preparó en su asiento, las puntas de sus dedos estaban juntas en un gesto muy característico.
'Vamos a hablar abiertamente. ¿Por qué has venido aquí esta noche, rodeado por cómplices, para solicitar un trabajo que ambos sabemos que no quieres?'
Voldemort lo miró con frialdad sorprendido. '¿Un trabajo que yo no quiero? Al contrario, Dumbledore, lo quiero muchísimo.’
'Ah, quieres volver a Hogwarts, pero no deseas enseñar más que cuando tenías dieciocho años. ¿Qué es lo que deseas Tom? ¿Por qué no intentar una petición abierta por una vez?'
Voldemort se mofó. 'Si usted no quiere darme el trabajo ...'
'Claro que no,' dijo Dumbledore. 'Y no pienso que durante un momento hayas esperado que te lo diera. Sin embargo, viniste aquí y preguntaste, debes haber tenido un objetivo.'
Voldemort se levantó. Se parecía menos a Tom Riddle que nunca, sus rasgos gruesos mezclados con la rabia. '¿Esta es su palabra final?'
'La es,' dijo Dumbledore, también estando de pie.
'Entonces no tenemos nada más para decirnos el uno al otro.’
'No, nada,' dijo Dumbledore, y una gran tristeza llenó su cara. 'El tiempo en el que yo podía asustarte con un guardarropa que se quema y forzarte a reconocer tus crímenes, ha pasado. Pero lamento no poder Tom ... Lamento que yo no pudiera ...'
Durante un segundo, Harry estuvo a punto de gritar una advertencia insustancial: Él estuvo seguro que la mano de Voldemort se había movido ligeramente hacia su bolsillo y hacia su varita mágica; pero entonces el momento ya había pasado, Voldemort había dado la vuelta, la puerta se había cerrado y él se había ido.
Harry sintió la mano de Dumbledore cerca de su brazo otra vez y momentos más tarde, ellos estaban de pie juntos sobre casi el mismo punto, pero no había ninguna montaña de nieve en la ventana, y la mano de Dumbledore estaba negra y sin vida otra vez.
'¿Por qué?' dijo Harry inmediatamente, alzando la vista hacia la cara de Dumbledore. ‘¿Por qué volvió? ¿Alguna vez lo averiguó?'
'Tengo ideas,' dijo Dumbledore, 'pero no más que eso.'
'¿Qué ideas, señor?'
'Te lo diré, Harry, cuando hayas recuperado aquella memoria del Profesor Slughorn,' dijo Dumbledore. 'Cuando tengas la última pieza del rompecabezas, todo, espero, estará claro ... para los dos.'
Harry todavía se quemaba por la curiosidad y aun cuando Dumbledore se dirigió a la puerta y la sostuvo abierta para él, no se movió inmediatamente.
'¿Fue a pedir el puesto de Defensa Contra las Artes Oscuras otra vez, señor?. Él no dijo ...'
'Ah, él definitivamente quería el trabajo de Defensa Contra las Artes Oscuras,' dijo Dumbledore. 'La secuela de nuestra pequeña reunión demostró esto. Puedes ver que nunca hemos sido capaces de mantener un profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras por más de un año desde que rechacé a Lord Voldemort.’