Saturday, August 13, 2005

Capítulo 22: Después del entierro por Patricio

Pedazos de cielo azul brillante estaban comenzando a aparecer por encima de las torres de castillo, pero estas señales de llegada del verano no mejoraron el humor de Harry. Él estaba fracasando en la tentativa de descubrir lo que Malfoy estaba haciendo y en los esfuerzos para comenzar una conversación con Slughorn que podría conducir, de alguna manera, a la memoria que Slughorn había escondido, aparentemente, durante décadas.
'Olvida a Malfoy por un tiempo,’ Hermione dijo firmemente a Harry.
Estaban sentados con Ron en una esquina soleada del patio después del almuerzo. Hermione y Ron estaban hojeando un folleto del Ministerio de la Magia ‘Engaños Comunes de Aparición y Cómo Evitarlos’ porque ellos iban a hacer las pruebas esa misma tarde, pero en general los folletos no estaban ayudando a calmarles los nervios.
Ron comenzó a intentar esconderse detrás de Hermione cuando una chica fue en dirección a ellos.
'No es Lavender,’ dijo Hermione penosamente.
'Ah, bien,’ dijo Ron, relajando.
'¿Harry Potter?' dijo la chica. 'Me pidieron que le entregara esto.'
'Gracias ... '
El corazón de Harry se hundió cuando cogió el rollo pequeño de pergamino. Una vez que la chica estaba fuera del alcance de su voz, dijo, '¡Dumbledore dijo que no tendríamos ninguna clase hasta que yo consiguiera el recuerdo!'
'Puede que quiera verificar cómo te va …' Hermione sugirió, cuando Harry mostró el pergamino; pero en vez de encontrar la letra larga, inclinada y fina de Dumbledore, vio una letra desalineada y muy difícil de leer debido a la presencia de grandes manchas en el pergamino donde la tinta se había escurrido.

'Queridos Harry, Ron y Hermione
Aragog murió anoche. Harry y Ron, la conocieron y sabían cuán especial era. Hermione, sé que te habría caído bien.
Significaría mucho para mí si ustedes se pasaran por aquí en la noche para el entierro. Estoy planeando hacerlo al crepúsculo que era el horario favorito de ella en el día. Yo sé que no está permitido que salgan por la noche, pero pueden usar la Capa. Yo no se los pediría, pero no puedo enfrentar esto solo.
Hagrid.'

'Mira esto,’ dijo Harry, dando la nota a Hermione. 'OH, Dios,’ dijo, leyendo deprisa y pasando para Ron que leyera quedándose cada vez más incrédulo. 'Mira,' dijo furioso. '¡Aquella cosa dijo que nos iba a comer a Harry y a mí! ¡Dijo que era para ayudarse! ¡Y, ahora, Hagrid espera que bajemos allí y lloremos encima de su horrible y peludo cuerpo!’
'No es sólo eso,’ dijo Hermione. 'Él está pidiéndonos que dejemos el castillo a la noche y sabe que la seguridad es un millón de veces más estricta y en qué lío nos meteríamos si nos encuentran.'
'Nosotros bajaremos a verlo antes del anochecer,’ dijo Harry.
'Sí, ¿pero para qué?' dijo Hermione. 'Nosotros nos arriesgamos mucho para ayudar Hagrid, pero a fin de cuentas, Aragog está muerto. Si fuera una cuestión de salvarlo.’
’Yo tampoco querría ir,' dijo Ron firmemente. 'Tú no lo conociste, Hermione. Créeme, estando muerto estaremos mucho mejor.'
Harry volvió a tomar el pergamino y vio, por todas partes, manchas grandes que emborronaron la tinta. Claramente, lágrimas gruesas y rápidas habían caído en el pergamino ...
'Harry, no puedes pensar en ir,’ dijo Hermione. 'Es insensato, podrías ganarte una detención.'
Harry suspiró.
'Sí, lo sé,’ dijo. 'Supongo que Hagrid tendrá que enterrar Aragog sin nosotros.'
'Sí, él lo hará,’ dijo Hermione, mirándolo aliviada. 'Mira, la clase de pociones estará casi vacía esta tarde, con nosotros haciendo nuestras pruebas ... ¡intenta ablandar a Slughorn un poco!'
'Cincuenta y siete veces más afortunado, ¿no crees? ' dijo Harry amargamente.
'Suerte,’ dijo Ron de pronto. 'Harry, eso es… ¡ser afortunado! '
'¿Qué quieres decir?'
'¡Usa tu poción de la suerte!'
'Ron eso … ¡eso es!' dijo Hermione, sonando atolondrada. '¡Claro! ¿Por qué yo no pensé en esto?'
Harry los miró. '¿Félix Felicis?' dijo. 'No ... Yo quería guardarla ...'
'¿Para qué?' preguntó Ron incrédulo.
'¿Qué hay en el mundo más importante que esa memoria, Harry?' preguntó Hermione.
Harry no respondió. El pensamiento de aquella pequeña botella dorada se había mantenido en los márgenes de su imaginación durante algún tiempo; planes libres e indefinidos de Ginny cortando con Dean y Ron de algún modo contento de verla con un novio nuevo, estaban escondidos en las profundidades del cerebro de él, desconocidos excepto durante los sueños o en el tiempo entre el dormir y el despertar ...
'¿Harry? ¿Nos estás escuchando?' preguntó Hermione.
'¿Qué? Por supuesto,’ dijo, concentrándose. 'Bien ... está bien. Si no consigo que Slughorn hable esta tarde, usaré un poco de la Félix y volveré hoy por la noche.'
'Está decidido, entonces,’ dijo Hermione animada, quedándose de pie y ejecutando una pirueta mona. 'Destino ... determinación ... deliberación ... ' ella murmuró.
'OH, para,’ Ron imploró, 'ya fue suficiente apenas con … ¡rápido, escóndeme!'
'¡No es Lavender!' dijo Hermione impacientemente, cuando otras chicas aparecieron en el patio y Ron buceó atrás de ella.
'Bueno,’ dijo Ron, investigando por encima de Hermione para conferir. 'Ellas no parecen felices, ¿o sí?'
'Ellas son las hermanas Montgomery y claro que ellas no parecen felices, ¿no sabes lo que pasó con su hermano pequeño?' dijo Hermione.
'Yo me estoy perdiendo todo lo que sucede con los parientes de los demás, para ser sincero,’ dijo Ron.
'Bien, el hermano de ellas fue atacado por un hombre-lobo. Hay un rumor que dice que la madre de ellos rehusó ayudar a los Mortífagos. De todas formas, el niño sólo tenía cinco años y murió en San Mungo, no pudieron hacer nada.'
'¿Murió?' Harry repitió, en estado de shock. 'Pero, seguramente, los hombres-lobo no matan, ellos sólo lo transforman en uno de ellos, ¿no es así?'
'A veces matan,’ dijo Ron con un mirar extraordinariamente serio ahora. 'Yo escuché que eso ocurre cuando un hombre-lobo huye.'
'¿Cuál es el nombre del hombre-lobo?' dijo Harry deprisa.
'Bien, el rumor es que era Fenrir Greyback,’ dijo Hermione.
'¡Yo lo conozco, un maníaco que le gusta atacar niños, Lupin me habló sobre él!' Harry dijo furioso.
Hermione le miró desolada.
'Harry, tienes que conseguir aquel recuerdo,’ ella dijo. 'Es para parar a Voldemort, ¿no es así? Estas cosas terribles que están aconteciendo son culpa de él ...'
La campana tocó en el castillo y Hermione y Ron se sobresaltaron, pareciendo apavorados.
'Les saldrá bien,' dijo Harry, cuando ellos fueron en dirección a la puerta de entrada para juntarse al resto de las personas que harían la Prueba de Aparición. 'Buena suerte.’
'¡Para ti también!' dijo Hermione con una mirada significativa, cuando Harry fue para las mazmorras.
Había sólo tres personas en Pociones en aquella tarde: Harry, Ernie y Draco Malfoy.
'¿Muy jóvenes para Aparecerse?’ dijo Slughorn obviamente, '¿No tienen diecisiete aún?'.
Ellos negaron con la cabeza.
'Ah, bien,’ dijo Slughorn animado, 'como nosotros somos pocos, haremos algo divertido. ¡Quiero que me preparen una poción para la diversión!'
'Eso suena bien, señor,’ dijo Ernie, frotando las manos. Por otro lado, Malfoy no mostró sonrisa alguna.
'¿Qué quiere decir con 'para la diversión'?' dijo irritado.
'Oh, sorpréndame' dijo Slughorn livianamente.
Malfoy abrió su copia de ‘Fabricación de Pociones Avanzado’ con una expresión malhumorada. No podría estar más claro que él pensaba que esta clase era una pérdida de tiempo. Indudablemente, Harry pensó, mirándole por encima del propio libro, que Malfoy andaba con rabia por el tiempo que él podría estar aprovechando en la Sala de los Menesteres.
¿Era imaginación suya o Malfoy, al igual que Tonks, parecía más flaco? Ciertamente, parecía más pálido; la piel aún tenía aquel color grisáceo, probablemente porque él tan raramente veía la luz del Sol durante esos meses. Pero no había ningún aire de presunción, excitación o superioridad de cuando se estaba paseando por el Expreso de Hogwarts, cuando él había ostentado abiertamente de la misión que le había encomendado Voldemort ... Podría haber sólo una conclusión, en la opinión de Harry: la misión, por cualquier causa, estaba yendo mal.
Alegre por este pensamiento, Harry hojeó su copia de ‘Fabricación de Pociones Avanzado’ y halló la versión del Príncipe Mestizo bastante corregida de 'Un Elixir para inducir a la Euforia' que no sólo parecía seguir las instrucciones de Slughorn, sino que podía (el corazón de Harry saltó ante este pensamiento) colocar a Slughorn con tan bueno humor que estaría preparado para entregar aquella memoria si Harry lo podía persuadir un poco ...
'Bien, ahora, esto parece absolutamente maravilloso,’ dijo Slughorn una hora y media después, aplaudiendo cuando miró, bajo el Sol, el contenido amarillo del caldero de Harry. 'Euforia, creo … ¿Y qué es lo que huelo? Mmmm ... Usted añadió una rama de menta, ¿verdad? Poco ortodoxo, pero eso es un golpe de inspiración, Harry, claro que eso tendería a contrarrestar los efectos secundarios ocasionados como cantar y hormigueos en la nariz. Realmente no sé de dónde te inspiras, mi niño ... A menos que … '
Harry empujó el libro del Príncipe Mestizo más para el fondo de su mochila con el pie.
'¡… hayas heredado los genes de tu madre!'
'Oh ... sí, tal vez,’ dijo Harry, aliviado.
Ernie parecía bastante molesto; determinado a superar en brillo a Harry por lo menos una vez, se había inventado la mayor parte de su poción, que había cuajado y se había formado un tipo de bola morada al fondo del caldero. Malfoy ya estaba recogiendo su material, agrio; Slughorn había dicho que su Poción era 'pasable'.'
La campana tocó y Ernie y Malfoy partieron inmediatamente. 'Señor,’ Harry comenzó, pero Slughorn miró inmediatamente por encima de su hombro; cuando él vio que la sala estaba vacía solamente con él y Harry, salió a toda prisa, tan rápido como pudo.
'Profesor ... Profesor, ¿usted no quiere probar mi po …? ' Harry llamó desesperado.
Pero Slughorn se había ido. Decepcionado Harry vació el caldero, cogió sus cosas, salió de las mazmorras y caminó lentamente hasta la escalera en dirección a la sala comunal.
Ron y Hermione volvieron al final de la tarde.
'¡Harry!' gritó Hermione, cuando ella entró por el agujero del retrato. '¡Harry, lo conseguí!'
'¡Muy bien!' dijo. '¿Y Ron?'
'Él … él falló,’ Hermione susurró, cuando Ron vino encorvado por el cuarto pareciendo muy enfadado. 'Realmente mala suerte por una pequeñez, el examinador notó que él había dejado atrás media ceja ... ¿Cómo te fue con Slughorn?'
'Ninguna novedad,’ dijo Harry, cuando Ron se unió a ellos. 'Falta de suerte, compañero, pero esto no pasará la próxima vez … nosotros podemos hacer esto juntos.'
'Sí, entiendo,’ dijo Ron molesto. 'Pero media ceja ... como si fuera importante!'
'Lo sé,’ dijo Hermione tiernamente, 'parece realmente severo ...'
Ellos gastaron la mayor parte de la cena de ellos insultando al examinador de Aparición totalmente, y Ron parecía más alegre cuando ellos volvieron a la sala común, ahora, discutiendo sobre el problema de Slughorn y la memoria.
'Entonces, Harry … ¿vas a usar Felix Felicis o no?' dijo Ron exigentemente.
'Sí, creo que será mejor,’ dijo Harry. 'No creo que lo necesite todo, no veinticuatro horas de suerte, no debe durar la noche entera ... yo llevaré sólo un poco. Dos o tres horas deben dar para hacer esto.'
'Será una gran experiencia cuando lo tomes, no podrás hacer nada equivocado …'
'¿De qué están hablando?' dijo Hermione, riendo. '¡Tu nunca lo tomaste!'
'Sí, pero yo pensé que lo tomé, ¿no es cierto?' dijo Ron, pareciendo obvio. 'Realmente, tiene alguna diferencia ...'
Como habían visto entrar a Slughorn en el Gran Salón y sabían que le gustaba tomarse su tiempo en cenar, se quedaron durante algún tiempo en la sala común, el plan era que Harry debería ir a la oficina de Slughorn una vez que hubiese pasado el tiempo que éste requería para volver. Cuando el Sol había descendido al nivel de las copas del árbol del Bosque Prohibido, decidieron que era el momento, y después de verificar cuidadosamente si Neville, Dean y Seamus eran los únicos en la sala común, se movieron furtivamente hasta el dormitorio de los chicos.
Harry sacó un par de calcetines de su baúl y extrajo la minúscula y centelleante botella.
'Bien, aquí está,’ dijo Harry y elevó la pequeña botella y dio un trago cuidadosamente medido.
'¿Cómo te sientes?' susurró Hermione.
Harry no respondió por un momento. Entonces, lenta, pero seguramente, un sentido gracioso de oportunidad infinita tomó cuenta él; él se sentía como si pudiera hacer cualquier cosa, cualquier cosa ... y obtener la memoria de Slughorn repentinamente no sólo le parecía posible, sino bastante fácil ...
Él se irguió, sonriendo, completamente lleno de confianza.
'Excelente,’ él dijo. 'Realmente, excelente. Correcto ... Voy a ir a ver a Hagrid.'
'¿Qué? ' dijeron Ron y Hermione juntos, pareciendo espantados.
'No, Harry … tienes que ir y ver a Slughorn, ¿te acuerdas?' dijo Hermione.
'No,’ dijo Harry confiante. 'Voy a ver a Hagrid, tengo un buen presentimiento sobre ir a ver Hagrid.'
'¿Tienes un buen presentimiento sobre enterrar una araña gigantesca?' Ron preguntó, pareciendo atolondrado.
'Sí,’ dijo Harry, cogiendo la Capa de Invisibilidad de su bolsa. 'Siento como si fuera el lugar correcto para ir hoy a la noche, ¿sabes lo que quiero decir?'
'No,’ dijeron Ron y Hermione juntos, ambos mirando claramente alarmados ahora.
'Esto es Félix Felicis, ¿correcto?' dijo Hermione ansiosa, llevando la botella a la luz. '¿No utilizaste otra pequeña botella llena de … yo no sé …?'
'¿Esencia de Locura?' Ron sugirió, cuando Harry balanceó la Capa por encima de sus hombros.
Harry rió y Ron y Hermione lo miraron aún más alarmados.
'Confíen en mí,’ él dijo. 'Sé lo que estoy haciendo ... o por lo menos ...' él fue confiantemente para la puerta '... Félix lo sabe.'
Estiró la Capa de Invisibilidad por encima de la cabeza y descendió los escalones, Ron y Hermione se apresuraron juntos atrás de él. A los pies de la escalera Harry se deslizó por la puerta abierta.
'¿¡Qué estas haciendo ahí arriba con ella!?' Lavender Brown gritó, mirando directamente a Harry, a Ron y a Hermione que salían juntos de los dormitorios de los chicos. Harry oyó a Ron balbuceando atrás de él antes de salir por la sala para alejarse de ellos.
Salir por el agujero de retrato era simple; cuando él fue hacer eso, Ginny y Dean pasaron cerca de él y Harry pudo deslizarse entre ellos. Cuando hizo eso, se tropezó con Ginny accidentalmente.
'Por favor, no me empujes Dean,’ ella dijo, sonando aborrecida. 'Siempre haciendo lo mismo, yo puedo perfectamente caminar bien por cuenta propia ...'
El retrato se cerró atrás de Harry, pero no antes de escuchar a Dean hacer una réplica brava ... Su sentimiento de exaltación aumentó, Harry salió andando por el castillo. No tuvo que moverse mucho pues no encontró a nadie por el camino, pero esto no lo tomó por sorpresa. Esa noche, él era la persona más afortunada de Hogwarts.
No tenía ni idea de por qué ir a la casa de Hagrid era la cosa adecuada. Era como si la poción iluminara algunos pasos del camino a veces. No podía ver el destino final, él no podía ver a dónde Slughorn se dirigía, pero sabía que estaba en el camino correcto para conseguir aquella memoria. Cuando llegó al pasillo de entrada, vio que Filch había olvidado de cerrar la puerta del frente. Radiante, Harry salió hacia el espacio abierto e inspiró el olor de aire limpio y hierba por un momento, antes descender en dirección al crepúsculo.
Cuando alcanzó el fondo del valle, pensó que sería agradable pasar por aquella hierba de camino a la casa de Hagrid. No estaba en el camino exactamente, pero parecía claro para Harry que éste era un capricho que él se debía condecer, así él redireccionó sus pies inmediatamente hacia la vegetación, donde se quedó contento, pero no completamente sorprendido en hallar al Profesor Slughorn en conversación con la Profesora Sprout. Harry acechó por detrás de una pared de piedra sintiéndose en paz con el mundo y escuchando la conversación entre ellos.
'Yo le agradezco por haber ocupado su tiempo, Pomona,’ Slughorn estaba diciendo cortésmente, 'la mayoría de las autoridades concuerda que ellos son más eficaces si se cosechan por la noche.'
'Oh, yo concuerdo totalmente,' dijo la Profesora Sprout calurosamente. '¿Es suficiente para usted?'
'Suficiente, suficiente,’ dijo Slughorn que, Harry vio, estaba llevando un ramillete de plantas copadas. 'Esto debería dar algunas hojas para cada uno de mis tres años, y algunas para guardar por si cualquier persona necesita. ¡Bien, buenas noches para usted y muchas gracias nuevamente!'
La profesora Sprout se dirigió en la oscuridad en dirección a las chimeneas y Slughorn dirigió los pasos al lugar donde Harry estaba de pie, invisible.
Tomado por un antojo súbito de revelarse, Harry salió bajo la Capa con un ramo de flores.
'Buenas noches, Profesor'.
'Por las barbas de Merlín, Harry, me asustó,’ dijo Slughorn, parando y pareciendo cauteloso. '¿Cómo has salido del castillo?'
'Creo que Filch se debe haber olvidado de cerrar las puertas,’ dijo Harry alegremente y encantado al ver a Slughorn frunciendo el ceño.
'Yo iré a informar sobre ese hombre, él se preocupa más por la basura que por la propia seguridad, si me lo preguntas ... ¿Pero por qué estás aquí afuera entonces, Harry?'
'Bien, señor, es Hagrid,’ dijo Harry sabiendo que lo correcto ahora era realmente decir la verdad. 'Él está muy triste ... Pero usted no se lo dirá a nadie, ¿verdad? Yo no quiero problemas para él ...'
La curiosidad de Slughorn fue evidentemente despertada. 'Bien, yo no se lo puedo prometer,’ dijo groseramente. 'Pero yo sé que Dumbledore confía mucho en Hagrid, así estoy seguro que él no puede andar con nada tan terrible ...'
'Bien, es una araña gigantesca, que tiene desde hace años ... Vivía en el bosque. Podía hablar y todo.’
'Oí rumores que había acromántulas en el bosque,' dijo Slughorn suavemente, mientras examinaba la masa de árboles negros. '¿Es verdad, entonces?'
'Sí,’ dijo Harry. 'Pero está aquí, Aragog, fue la primera que Hagrid adquirió, que murió anoche. Él está destrozado. Quiere compañía para enterrarla y yo le dije que iría.'
'Chocante, chocante,’ dijo Slughorn distraídamente, sus ojos grandes e inclinados se fijaron en las luces distantes de la cabaña de Hagrid. 'Pero el veneno de acromántula es muy valioso ... Si el bicho justo murió hace poco, aún puede no haberse secado totalmente ... Claro que, yo no iría a querer hacer cualquier cosa insensible si Hagrid se molesta … pero si hubiera un modo de obtener algunas muestras ... Quiero decir, es casi imposible obtener veneno de una acromántula mientras está viva ...'
Slughorn parecía estar hablando más con él que con Harry. '... parece un desperdicio terrible no recolectar esto ... podría adquirir unos mil Galeones ... Para ser honesto, mi salario no es grande ...'
Y ahora, Harry vio lo que debía hacer claramente. 'Bien,’ dijo, con una excitación más convincente, 'Si usted quisiera venir, Profesor, Hagrid probablemente quedaría realmente agradecido ... Darle a Aragog un fin más digno, usted sabe ...'
'Sí, por supuesto,’ dijo Slughorn, sus ojos vislumbraban con entusiasmo. 'Harry, nos veremos allá debajo con una botella o do s... Nosotros las llenaremos del pobre bicho sin salud … y guardaremos las costumbres en el entierro. Voy entonces a cambiarme la corbata, esta es un modelo exuberante para la ocasión ...'
Él estaba atareado en el castillo, mientras Harry corrió para la cabaña Hagrid para encontrarlo.
'Bien, entra,’ dijo Hagrid, cuando abrió la puerta y vio a Harry emerger de la Capa de Invisibilidad.
'Sí … Ron y Hermione no pudieron, sin embargo,’ dijo Harry. 'Ellos realmente lo sienten mucho.’
'No, no importa ... estoy conmovido porque estás aquí, Harry ...'
Hagrid soltó un gran hipo. Él se había hecho un brazalete negro que más se parecía a un trapo inmenso de plástico de botas, y sus ojos estaban rojos y hinchados. Harry le dio una palmadita, levemente consolándolo, en el codo, que era el punto más alto de Hagrid que él podría alcanzar fácilmente.
'¿Dónde lo enterraremos?' preguntó. '¿En el bosque?'
'Mejor no,' dijo Hagrid, mientras frotaba los ojos en los remiendos de su camisa. 'Las otras arañas no me dejarían llegar cerca de las telarañas ahora que Aragog se fue. ¡Volví allí sin las órdenes de ella y me amenazaron con comerme! ¿Te lo puedes creer, Harry?'
La respuesta honesta era 'sí'; Harry recordó con facilidad la dolorosa escena cuando él y Ron vieron cara a cara las acromántulas. Ellos habían tenido certeza que Aragog era la única cosa que no dejaba que ellas atacaran a Hagrid.
'¡Nunca volveré a andar por el bosque como antes!' dijo Hagrid, mientras balanceaba la cabeza. 'No fue fácil sacar el cuerpo de Aragog, yo puedo imaginar … ellos normalmente comen sus muertos ... Pero yo quería darle un entierro agradable ... un fin digno ...'
Rompió en hipos nuevamente y Harry volvió a acariciar su codo, mientras decía para no quedarse así (para la situación parecía la cosa correcta a hacer), 'El Profesor Slughorn me vio viniendo aquí, Hagrid.’
'¿No estarás en apuros, verdad?' dijo Hagrid observando alarmado. ‘No puedes estar fuera del castillo a estas horas. Lo reconozco, es culpa mía …'
'No, no, cuando él oyó lo que yo estaba haciendo, dijo que le gustaría venir y presentar sus respetos también a Aragog. Él se fue a vestir algo mejor, creo. Y dijo que traería algunas botellas así nosotros podemos beber en memoria de Aragog ...’ dijo Harry.
'¿Sí?' dijo Hagrid, mientras miraba sorprendido. 'Muy bien. Es muy honesto de su parte. Yo nunca tuve muchas relaciones con Horace Slughorn antes ... Viniendo a ver la vieja Aragog, sin embargo, ¿verdad? Bien ... si él gusta, Aragog también iría ...'
Harry pensó reservadamente que a Aragog le habría gustado Slughorn, había una amplia cantidad de carne comestible en él, pero solamente se movió a la ventana detrás de la cabaña de Hagrid, donde tuvo la visión horrible de la enorme araña muerta que estaba con la parte de atrás descubierta, sus piernas devanadas y enroscadas.
'Vamos a enterrarla aquí, Hagrid, ¿en tu jardín?'
'Detrás de las calabazas, pensé,’ dijo Hagrid en una voz sofocada. 'Yo ya cavé … tu sabes … la sepultura. Sólo diremos unas pocas cosas bonitas sobre él … recuerdos felices, tu sabes …'
Su voz tembló y falló. Llamaron a la puerta, y él se levantó para preguntar, mientras se sonaba la nariz en el gran pañuelo ya manchado. Slughorn se apresuró por el umbral, con varias botellas en los brazos, usando una corbata negra y sombría.
'Hagrid,’ él dijo, en una voz honda, seria. 'Lo siento mucho, oí hablar de su pérdida.'
'Gracias,’ dijo Hagrid. 'Muchas gracias. Y gracias por no castigar a Harry ...'
'Ni habría pensado eso,’ dijo Slughorn. 'Noche triste, noche triste ... ¿Dónde está la pobre criatura?'
'Aquí fuera,’ dijo Hagrid en una voz trémula. '¿Vamos a comenzar, entonces?'.
Los tres fueron al jardín de la parte de atrás de la cabaña. La luna estaba brillando pálidamente entre los árboles, y sus rayos se entrelazaban con la luz clara de la ventana de Hagrid, iluminando el cuerpo de Aragog que yacía en el borde de un gran hoyo, alrededor de unos diez pies ... y al lado de un monte alto había tierra frescamente cavada.
'Magnífico,’ dijo Slughorn, mientras se aproximaba de la cabeza de la araña donde ocho ojos sin vida miraban al cielo inexpresivamente y dos alicates enormes, curvados, inmuebles, brillaban a la luz de la luna. Harry oyó el tintineo de las botellas cuando Slughorn se agachó próximo a las pinzas, examinando la enorme cabeza peluda atentamente.
'No hay seres tan bonitos como éstos,’ dijo Hagrid a Slughorn, con lágrimas saliendo de sus arrugados ojos. 'Yo no sabía que usted se interesaba por criaturas como Aragog, Horace.’
'¿Interesado? Mi querido Hagrid, yo los venero,’ dijo Slughorn, mientras se levantaba. Harry vio el reflejo de una botella desaparecer por debajo de la túnica de Slughorn, sin embargo Hagrid, frotando los ojos más de una vez, no notó nada. 'Ahora ... ¿podemos iniciar el entierro?'
Hagrid gesticuló con la cabeza y avanzó. Levantó la araña gigantesca en los brazos y, con un gruñido enorme, la colocó en el oscuro hoyo. Ella golpeó el fondo con un horrible sonido. Impresionado, Hagrid comenzó a llorar nuevamente.
'Claro, es difícil para usted, que la conoció mejor,' dijo Slughorn que como Harry no podría alcanzar nada más alto que los codos de Hagrid, pero los acarició levemente. '¿Por qué no digo algunas palabras?'
Él debe haber cogido mucho veneno de buena calidad de Aragog, Harry pensó, porque Slughorn tenía una sonrisa satisfecha al borde del hoyo y decía, en una voz lenta e impresionante:
'Adiós, Aragog, reina de los arácnidos que le ofrecieron una amistad fiel, ¡y que supieron que usted no los olvidará! Aunque su cuerpo se deteriore, que su espíritu permanezca allí, en los círculos de las telarañas de su casa en el bosque. Qué sus muchos descendientes florezcan y sus amigos humanos hallen consuelo por la pérdida.'
'Tan ... tan ... Bonito!' Hagrid habló, desmoronando sobre el monte de tierra, y llorando copiosamente.
'Allí, allí,' dijo Slughorn, mientras balanceaba la varita de forma que la pila enorme de tierra cayera en el agujero, produciendo un estruendo amortiguado, sobre la araña muerta, formando un monte liso. 'Vamos a entrar y tomar algo. Tómalo, del otro lado, Harry ... Eso, esto ... Venga, Hagrid ... Bien ...'
Ellos colocaron a Hagrid en una silla de la mesa. Fang, que estaba escondido en su cesta durante el entierro, vino, suavemente entre ellos y poniendo la pesada cabeza como siempre en el regazo de Harry. Slughorn descorchó una de las botellas de vino que él había traído.
'Ninguna tiene veneno, lo comprobé,’ aseguró a Harry, mientras vertía gran parte de la primera botella en un vaso del tamaño de un cubo y se lo dio a Hagrid. 'Probé todas las botellas después de lo que aconteció a su pobre amigo Rupert.’
Harry vio, en su mente, la expresión en la faz de Hermione como si ella oyera hablar de este abuso de las reglas de las casas, y decidió nunca mencionárselo.
'Uno para Harry ...' dijo Slughorn, mientras dividía una segunda botella entre dos vasos. '... y uno para mí. Bien,' levantó su vaso, 'por Aragog.’
'Por Aragog,' dijeron Harry y Hagrid juntos. Slughorn y Hagrid bebieron profundamente. Sin embargo, Harry iluminado por Felix Felicis, supo que no debía beber, así que fingió tomar un sorbo y volcó el vaso detrás suyo.
'Yo lo crié desde que era un huevo,’ dijo Hagrid sombríamente. 'Era una pequeña cosa minúscula cuando eclosionó. Del tamaño de un Pekinés.'
'Qué dulce,’ dijo Slughorn.
'Usé un armario en la escuela para él hasta que ... bien ...'
La faz de Hagrid oscureció y Harry supo por qué: Tom Riddle había mentido, para que Hagrid fuera expulsado de la escuela, culpable por abrir la Cámara Secreta. Sin embargo, Slughorn no parecía estar escuchando; él estaba mirando hacia el techo, en el cual varias ollas de metal pendían, y también una madeja de sedosas y luminosas canas.
'Eso es vello de unicornio no es así, ¿Hagrid?'
'Oh, sí,’ dijo Hagrid indiferentemente. Arrancado de sus colas, en el bosque, sabes ...'
'Pero mi querido compañero, ¿usted sabe cuánto vale eso?'
'Yo lo uso como vendaje cuando alguna criatura es herida,' dijo Hagrid, mientras encogía los hombros. 'Está muerto, pero útil ... muy fuerte.'
Slughorn tomó otro trago, moviendo los ojos cuidadosamente alrededor de la cabaña, observando, Harry sabía, para hallar más tesoros, para poder manipular, roble maduro, piñas cristalizadas, y chaquetas de terciopelo humeantes. Rellenó el vaso de Hagrid y el suyo, y le preguntó sobre las criaturas que vivían en el bosque y cómo Hagrid podía cuidar de todo. Hagrid, totalmente expansivo bajo la influencia de la bebida y lisonjeado por el interés de Slughorn, dejó de frotar los ojos y entró alegremente en una explicación larga del cultivo de bowtruckles.
El Felix Felicis dio en Harry un pequeño aviso en este momento, y notó que la provisión de bebida que Slughorn había traído se acababa rápidamente. Harry no consiguió, sin embargo, realizar el Encanto de Rellenar sin decirlo en voz alta, pero él no tenía idea cuando salió del castillo de lo cómica que sería esa noche: Realmente, Harry sonrió (mientras Slughorn y Hagrid hablaban sobre cuentos del comercio ilegal de dragones), apuntó la varita bajo la mesa a las botellas vacías y comenzaron a rellenarse inmediatamente.
Después de una hora o más, Hagrid y Slughorn comenzaron a hacer comentarios extravagantes: acerca de Hogwarts, de Dumbledore, del vino hecho por duendes, y de ...’
'¡Harry Potter!' bramó Hagrid, estornudando un poco en su decimocuarto vaso de vino que le cayó por la barbilla.
'Realmente, sí,' lloró Slughorn un poco densamente, 'Parry Otter, el Elegid que ... bien ... algo de ese tipo,' él refunfuñó, y se bebió su vino también.
No mucho después de esto, Hagrid se quedó lloroso nuevamente y dio la cola de unicornio entero para Slughorn que embolsó esto gritando, '¡Por la amistad! ¡Por generosidad! ¡Por diez Galeones un cabello!'
Y durante algún tiempo después de eso, Hagrid y Slughorn se quedaron sentados codo con codo, abrazados, mientras cantaban una canción triste y lenta sobre un hechicero agonizante, llamado Odo.
'Aaargh, los buenos mueren jóvenes,’ murmuró Hagrid, mientras se caía debajo de la mesa, un poco estrábico, y Slughorn continuaba a soltar el refrán. 'Tu padre no tenía edad para ir ... ni tu mamá, ni tu papá, Harry ...'
Grandes y gordas lágrimas penetraron nuevamente por el canto de los ojos rojizos de Hagrid; él agarró el brazo de Harry y lo balanceó.
'Grandes brujos y brujas de su edad. Como yo nunca conocí ... cosas terribles ... cosas terribles ...'
Slughorn cantaba tristemente:

'Y Odo, el héroe, volvió hacia casa,
Al lugar que él había conocido cuando era muchacho,
Ellos lo pusieron para descansar con su sombrero,
Y la varita se partió en dos chasquidos tristes'.

'...terrible,’ Hagrid gruñó, y su gran cabeza felpuda cayó lateralmente sobre los brazos y durmió, mientras roncaba profundamente.
'Conmovedor,’ dijo Slughorn con un hipo. 'No puede la música salvar mi vida.’
'Hagrid no estaba hablando sobre su cantar,’ dijo Harry quietamente. 'Él estaba hablando sobre la muerte de mis padres.’
'Oh,’ dijo Slughorn, mientras reprimía uno eructo grande. 'Oh querido. Sí, eso e’ realmente terrible. Terrible ... terrible ...'
Él miró, y a falta de saber qué decir, rellenó sus vasos.
'Yo no … eh ... supongo que tu no te acuerdas de esto Harry, ¿no?,’ él preguntó torpemente.
'No ... bien, yo era el único que estaba cuando ellos murieron,’ dijo Harry, sus ojos se fijaron en la llama de la vela tintineante por los ronquidos de Hagrid. 'Pero yo descubrí casi todo lo que aconteció desde entonces. Mi padre murió primero. ¿Usted sabe algo?'
'Yo ... e‘ ... yo no sé,’ dijo Slughorn en una voz silenciada.
'Sí ... Voldemort lo asesinó y entonces pasó encima del cuerpo de él para llegar a mi madre,’ dijo Harry.
Slughorn dio un gran temblor, pero él no parecía capaz de quitar la mirada horrorizada de la faz de Harry.
'Él le dijo que se fuera,’ dijo Harry implacablemente. 'Le dijo a ella que no necesitaba morir. Él sólo me quería a mí. Ella podría haber corrido.’
'Oh querido,’ respiró Slughorn. 'Ella podría tener ... ella no necesitaba ... Eso es terrible ...'
'¿Lo es, verdad?,’ dijo Harry, en una voz poco más que un murmullo. 'Pero ella no se movió. Mi padre ya estaba muerto, y ella no quería que yo muriera también. Ella intentó negociar con Voldemort ... pero él sólo rió ...'
'¡Suficiente!,’ dijo Slughorn de pronto, mientras levantó su mano en una sacudida. 'Realmente, mi querido niño, es demasiado ... Yo soy un hombre viejo ... Yo no necesito oír ... Yo no quiero oír ...'
'Disculpe,’ mintió Harry, Felix Felicis guiándolo '¿A usted le gustaba no?'
'¿Gustarme ella?,’ dijo Slughorn, sus ojos se llenaron de lágrimas otra vez. 'Yo no me imagino a nadie que la hubiera conocido que no le gustara ... Muy valiente ... Muy graciosa ... Eso es la cosa más horrible ...'
'Pero usted no lo ayuda su hijo,’ dijo Harry. 'Ella me dio su vida, pero usted no me da una memoria.’
Los ronquidos estrepitosos de Hagrid llenaron la cabaña. Harry miraba continuamente a los ojos llenos de lágrimas de Slughorn. El profesor de Pociones parecía imposibilitado a mirar a otro lado.
'No diga eso,' susurró. 'No es una pregunta ... Si te pudiera ayudar, claro ... pero no hay motivo por el que pueda servirte ...'
'Puede,’ Harry dijo claramente. 'Dumbledore precisa la información. Yo necesito de la información'.
Él estaba seguro: Felix estaba diciéndole que Slughorn no se acordaría de nada de esto mañana. Mirando a Slughorn directamente en los ojos, Harry fue un poco más adelante.
'Yo soy el Elegido. Yo tengo que matarlo. Yo necesito esa memoria.’
Slughorn se quedó más pálido de lo normal; su frente brillaba con el sudor.
'¿Tu eres el Elegido? Yo ...'
'Claro que lo soy,' dijo Harry tranquilamente.
'Sin embargo ... mi querido niño ... tu estás pidiendo una gran cosa ... tu estás, de hecho, pidiéndome que te ayude a destruir ...'
'¿Usted no quiere terminar con el brujo que mató a Lily Evans?’
'Harry, Harry, claro que yo quiero, pero ...’
’¿Usted tiene miedo de que él descubra que me ayudó?’
Slughorn no dijo nada; lo miraba aterrorizado.
'Sea valiente como mi madre, Profesor ...'
Slughorn levantó una mano rechoncha y agitó sus dedos contra su boca; pareció, por un momento, un bebé bastante grande.
'Yo no estoy orgulloso ...' susurró a través de sus dedos. 'Yo estoy avergonzado de eso que ...ep‘ ... de eso que está en aquella de memoria ... Creo que pude haber hecho un gran mal aquel día ...'
'Usted cancelará cualquier cosa que usted hizo entregándome la memoria,’ dijo Harry. 'Sería una cosa muy valiente y noble.’
Hagrid rizó en el sueño y roncó, Slughorn y Harry encararon uno al otro por encima de la vela. Hubo un largo silencio, pero Felix Felicis dijo a Harry no lo rompiese y que aguardase. Entonces, muy lentamente, Slughorn puso la mano en el bolsillo y retiró la varita. Él puso la otra mano dentro de la capa y quitó una botella pequeña y vacía. Aún mirando en los ojos de Harry, Slughorn arrinconó la punta de la varita en la sien de él y retiró algo, tenía la forma de una línea larga y plateada de memoria y agarrada a la punta de la varita. Más y más tiempo de memoria se estiró hasta que quebró y balanceó, plateada y luminosa, de la varita. Slughorn llevó hasta la botella donde hiló y expandió como gas. Él desenroscó la botella con una mano y entonces la pasó por la mesa hacia Harry.
'Muchas gracias, Profesor.’
Usted es un niño bueno,' dijo el Profesor Slughorn, mientras lágrimas caían por sus gordas mejillas hasta el bigote de morsa. 'Y tienes los ojos de ella ... Sólo no pienses mal de mí una vez que hayas visto esto ...'
Y él puso la cabeza sobre sus brazos, dio un suspiro hondo y se durmió.