Saturday, August 13, 2005

Capítulo 5: Un Exceso de Flema por Patricio

Harry y Dumbledore se acercaron a la puerta trasera de la Madriguera, que estaba rodeada por la basura familiar de viejas botas Wellington y calderas oxidadas; Harry podría oír el cloqueo suave de las gallinas soñolientas provenientes de un cobertizo distante. Dumbledore golpeó tres veces y Harry vio un movimiento repentino detrás de la ventana de la cocina.
-¿Quién está allí?- dijo una nerviosa voz, que reconoció como la de la Sra. Weasley. Expóngase!
-Soy yo, Dumbledore, traigo a Harry.-
La puerta se abrió inmediatamente. Allí se mostró a la Sra. Weasley, pequeña, rechoncha, usando una vieja bata verde.
-¡Harry, querido! ¡Gracioso, Albus, me acaba de dar un gran susto, usted dijo que no lo esperara hasta mañana!-
-Tuvimos suerte- dijo Dumbledore, introduciendo a Harry sobre el umbral. - Slughorn se demostró mucho más persuadido de lo que yo había esperado. Harry lo hizo, desde luego. ¡Ah, hola, Nymphadora!-
Harry miró alrededor y vio que la Sra. Weasley no estaba sola, a pesar de la hora que era. Una bruja joven con cara pálida, en forma de corazón y el pelo castaño ratonil se sentaba en la mesa agarrando una taza grande entre sus manos.
-¡Hola Profesor!- dijo.- Hola, Harry. "
-Hola, Tonks.-
Harry pensó que parecía exhausta, incluso enferma, y que había algo forzado en su sonrisa. Ciertamente, su aspecto era menos vistoso que de costumbre sin su acostumbrada sombra de pelo rosado de chicle de globos.
-He tenido que estar oculta- dijo ella rápidamente, levantándose y tirando su capa alrededor de sus hombros. -Gracias por el té y compasión, Molly.-
-Por favor no se vaya por mi presencia- dijo Dumbledore con cortesía.- No puedo quedarme, tengo asuntos urgentes de hablar con Rufus Scrimgeour.-
-No, no, tengo que irme en la - dijo Tonks, si mirar los ojos de Dumbledore. - Noche?-
-Querida, ¿ por qué no vienes a cenar el fin de semana?. Remus y Ojo Loco vendrán.-
-No, de verdad, Molly... Te agradezco de todos modos... Buenas noches, a todos.-
Tonks se fue más allá de Dumbledore y de Harry en el patio; unos pasos más allá del umbral, se dio vuelta sobre el terreno y desapareció en el fino aire. Harry notó que la Sra. Weasley miraba preocupada.
-Bien, te veré en Hogwarts, Harry.- dijo Dumbledore. -Cuídate.-
Le hizo una reverencia a la Sra. Weasley y siguiendo a Tonks, desapareció en el mismo punto. La Sra. Weasley cerró la puerta del vacío jardín y luego dirigió a Harry por los hombros cerca de la luz sobre la mesa para examinar su aspecto.
-Eres como Ron.- suspiró ella, mirándolo de arriba a abajo. -Ustedes dos lucen como si hayan tenido que soportar maldiciones. ¿Tienes hambre, Harry?.-
-Sí, tengo hambre- dijo Harry, de repente sintiendo lo hambriento que estaba.
-Siéntate querido. Prepararé algo.-
Cuando Harry se sentó, un peludo gato pelirrojo de cara aplastada se montó en sus rodillas, ronroneando.
¿Está Hermione aquí?.- preguntó felizmente con él cosquilleó Crookshanks detrás de los oídos.
-Por supuesto. Ella llegó anteayer.- dijo la Sra. Weasley, golpeando un pote grande de hierro con su varita mágica. Provocó un sonido metálico ruidoso y comenzó a burbujear inmediatamente. -Todos están en la cama, desde luego, no te esperábamos a esta hora. Aquí tienes ... -
Ella dio un toque el pote otra vez; esto se elevó en el aire, voló hacia Harry, y se cayó; la Sra. Weasley deslizó un tazón, cociendo al vapor la sopa de cebolla.
-¿Pan, querido?-
-Gracias, Sra. Weasley.-
Ella agitó su varita mágica sobre su hombro; un pan de la panera y un cuchillo se elevaron con gracia hacia la mesa; la Sra. Weasley se sentó frente a él.
-¿Entonces, tú persuadiste a Horace Slughorn a tomar el trabajo?-
Harry cabeceó, su boca estaba tan llena de sopa caliente que no podía hablar.
-Él nos enseñó a Arthur y a mí.- dijo la Sra. Weasley. - Estuvo en Hogwarts por años, comenzó caso al mismo tiempo que Dumbledore, creo. ¿Te agrada?-
Su boca ahora estaba llena del pan. Harry se encogió y dio un tirón evasivo con su cabeza.
-Sé lo que piensas- dijo la Sra. Weasley, cabeceando sabiamente. -Desde luego él puede ser encantador cuando quiere serlo, pero a Arthur nunca le agradó. El Ministro está protegido de los viejos favoritos de Slughorn. Él estaba siempre bien para dar lecciones, pero nunca tenía mucho tiempo para Arthur. No pensó que él sería un gran luchador. Bien, esto solamente demuestra que hasta Slughorn comete errores. No sé si Ron te lo comentó en sus cartas, acaba de suceder... ¡Pero Arthur sido promovido!-
-No podía haber sido más claro que la Sra. Weasley había estado reventándose para decir esto.
Harry tragó una cantidad grande de sopa caliente y sintió su garganta quemándose. -¡Es grandioso!- jadeó.
-¡Qué dulce eres Harry!- dijo la Sra. Weasley, tornando sus ojos llorosos por la emoción de la noticia. -Sí, Rufus Scrimgeour ha establecido varias oficinas nuevas en respuesta a la situación presente, y Arthur maneja la Oficina para la Detección y la Confiscación de Ortografía Falsificada Defensiva y Objetos Protectores. ¡Esto es un trabajo grande, tiene diez personas haciéndole un informe ahora!-
-¿Exactamente qué ...?
-Bien, sabrás, con todo el pánico surgido por "ya sabes quién", cosas extrañas han estado surgiendo a la venta por todas partes. Cosas que, como suponen, protegen contra quién tu sabes" y contra mortífagos. ¿Puedes imaginarte qué clase cosas?. Las supuestas pociones protectoras, que realmente son una salsa con un poco de pus añadido, o instrucciones de cenizas defensivos, que en realidad hacen que sus oídos disminuyan... Bien, en su mayoría los autores son solamente gente como el farsante Mundungus, quien nunca ha hecho una jornada laboral honesta en su vida y se aprovecha de lo asustado que cada uno está. El otro día Arthur confiscó una caja de Sneakoscopes malditos, que seguramente fue depositado por un mortífago. Verás, esto es un trabajo muy importante, y te digo, es tonto estar tratando con bujías y tornillos y todo el resto de la basura Muggle.- La Sra. Weasley terminó su discurso con una mirada severa, como si había sido Harry quien sugería que fuera natural lidiar con bujías.
-¿El Sr. Weasley todavía está en el trabajo?- preguntó Harry.
-Sí. En realidad, es un poco tarde... Dijo vendría alrededor de la medianoche...-
Ella se dio vuelta para mirar un reloj grande colocado torpemente arriba, sobre la cima de un montón de hojas al final de la mesa. Harry lo reconoció inmediatamente: éste tenía nueve manillas, cada una inscrita con el nombre de un miembro de familia y con inscripciones de lugares. Cada una de sus nueve manillas señalaba en "peligro mortal".
-Esto ha aparecido hace un rato...- dijo la Sra. Weasley, con una voz poco convincente.
-Después de que usted sabe quién volvió. Supongo que todos están en peligro mortal ahora.... No creo que sea solamente nuestra familia... pero no conozco a nadie más que tenga un reloj como éste, entonces no puedo comprobar. ¡Ah!-
Con una exclamación repentina señaló el reloj. La manilla del Sr. Weasley había cambiado "de viaje".
-¡Ya viene!-
Y estaba en lo correcto, poco después sintieron un puñetazo a la puerta de atrás. La Sra. Weasley se levantó de un salto y se acercó; con una mano se apoyó en el pomo de la puerta y embutió su cara contra la madera para decir suavemente, "Arthur, eres tú?"
-Sí- dijo la voz cansada del Sr. Weasley. -Pero diría yo también si fuese un mortífago, querida. ¡Has la pregunta! "
-Ah, en todo caso...-
-¡Molly!-
-Bien, bien... ¿Cuál es tu ambición más querida?-
-Averiguar cómo los aeroplanos se quedan volando...-
La Sra. Weasley cabeceó y giró el pomo de la puerta, pero al parecer Sr. Weasley la sostenía apretando del otro lado, porque la puerta permaneció firmemente cerrada.
-¡Molly! ¡Tengo que hacer tu pregunta primero!-
-Arthur, realmente, esto es tonto...-
-¿Cómo me llamas cuando estamos solos?-
Incluso por la luz débil de la lámpara Harry podía decir que la Sra. Weasley había tomado un color rojo vivo; él mismo sintió pronto caliente los oídos y el cuello, y a toda prisa tragó la sopa, haciendo ruido con su cuchara tan fuerte como podía contra el tazón.
-Mollywobbles-. Susurró a una Sra. Weasley mortificada en el borde de la puerta.
-Correcto- dijo el Sr. Weasley. -Ahora puedes dejarme entrar.-
La Sra. Weasley abrió la puerta para revelar a su marido, un delgado y calvo mago pelirrojo que llevaba gafas y una capa larga y polvorienta.
-Aún no veo por qué tenemos que hacer esto siempre que vienes a casa.- dijo la Sra. Weasley, todavía rosada en la cara ayudando a su marido con la capa. -Creo que, un mortífago podría haberte forzado la respuesta antes de imitarte-
-Lo sé, querida, pero éste es el procedimiento del Ministerio, y tengo que ser el ejemplo. ¿Algo huele bueno? ¿Sopa de cebolla?-
El Sr. Weasley se dio vuelta con esperanza en dirección a la mesa.
-¡Harry! ¡No te esperábamos hasta la mañana!-
Se dieron la mano, y el Sr. Weasley se sentó en la silla al lado de Harry mientras la Sra. Weasley ponía un tazón de sopa delante de él también.
-Gracias, Molly. Esta ha sido una noche testaruda. Algunos idiotas han comenzado a vender medallas de metamorfosis. Solamente póngalos alrededor de su cuello y usted será capaz de cambiar su aspecto a su voluntad. ¡Cien mil disfraces, todo por diez Galeones!-
-¿Y qué pasa realmente cuando uno se lo pone?-
-Por sobre todo, tomas un color naranja desagradable, pero a un par de personas le han brotado tentáculos como verrugas por todas partes de sus cuerpos. ¡Como si San Mungo no tuviese bastante por hacer ya!-
-Esto suena al tipo de las cosas que Fred y George encontrarían graciosas.- dijo la Sra. Weasley vacilantemente. -¿Estás seguro de que...?-
-¡Desde luego que lo estoy! -dijo el Sr. Weasley. -¡Los muchachos no harían nada así ahora, no cuando la gente está tan desesperada por protegerse!-
-¿Entonces, es por eso que llegas tarde? Por las medallas de metamorfosis?.-
-No, conseguimos el viento de ceniza repugnante que petardeaba abajo en el Elephant and Castle, pero por suerte la Escuadrilla de Ejecución de la ley Mágica lo había confiscado cuando nos llegamos allí. ... "
Harry propició un bostezo detrás de su mano.
-A la cama- dijo una Sra. Weasley desengañada inmediatamente. -Tengo el cuarto de Fred y George solo para ti.-
-¿Por qué, dónde están ellos?-
-Ah, ellos están en el Callejón Diagon, durmiendo en un pequeño apartamento sobre su tienda de bromas. Como ellos están tan ocupados...- dijo la Sra. Weasley. -Debo decir que no lo aprobé al principio, pero ellos realmente parecen tener un poco de una aptitud para el negocio!-
-Buenas noches, Sr. Weasley- dijo Harry, haciendo retroceder su silla. Crookshanks saltó ligeramente de su regazo y desapareció del lugar.
-Buenas noches, Harry.- dijo el Sr. Weasley.
Harry vio a la Sra. Weasley echando un vistazo al reloj cuando dejaron la cocina. Todas las manijas estaban otra vez en "peligro mortal".
El dormitorio de Fred y George estaba en el segundo piso. La Sra. Weasley señaló con su varita mágica a una lámpara sobre la mesita de noche y esto se encendió inmediatamente, bañándose el cuarto en un brillo agradable de oro. Aunque un florero grande de flores había sido colocado sobre un escritorio delante de la pequeña ventana, su perfume no podía disfrazar el olor persistente del cual Harry creía que era la pólvora. Una cantidad considerable de espacio era ocupado por un número enorme de cajas selladas, entre las cuales el baúl de escuela de Harry. El parecía como si hubiese sido usado como un depósito temporal.
Hedwig ululó felizmente a Harry desde su percha sobre la cima de un guardarropa grande, luego salió por la ventana; Harry sabía que ella había estado esperando a verlo antes de ir la caza. Harry se despidió de la Sra. Weasley con el pijama puesto, y entrado a una de las camas. Había algo con fuerza dentro de la funda de almohada. Metió curiosamente su mano y sacó un caramelo pegajoso púrpura y naranja, que reconoció como una Pastilla Puking. Riendo, se dio vuelta y al instante se quedó dormido.
Segundos más tarde, o eso parecía para él, fue despertado por lo que sonaba como la explosión de un cañón de fuego. Se sentó erguido, oyendo la escofina de las cortinas siendo retiradas: La luz del sol deslumbrante pareció empujarlo con fuerza a los ojos. Protegiéndolos con una mano, anduvo a tientas sin esperanzas de encontrar sus lentes con la otra mano.
-¿Qué está pasando?-
-¡No sabíamos que ya estabas aquí!- dijo una voz ruidosa y excitada, recibiendo un golpe agudo en la coronilla.
-¡Ron, no lo golpees!- dijo una voz de una muchacha con reproche.
La mano de Harry encontró sus cristales y se los puso, aunque el amanecer era muy brillante y dificultaba su visión. Por un rato, una sombra tembló delante de él durante un momento; parpadeó y Ron Weasley entró en el foco, sonriendo abiertamente delante de él.
-¿Todo bien?-
-Mejor que nunca- dijo Harry, frotando la cima de su cabeza y cayendo atrás en sus almohadas. -¿Ustedes?-
-No tan mal- dijo Ron, cogiendo una caja y sentándose sobre ella. -¿Cuándo llegaste? ¡Mi mamá recién nos contó!
-A la una de esta mañana-
-¿Te trataron bien los Muggles?-
-Igual que siempre- dijo Harry, mientras Hermione se colocaba sobre el borde de la cama de Harry. -No me hablaron mucho, pero prefiero así. ¿Cómo estás tú, Hermione?-
-Ah, estoy bien.- dijo Hermione, que escudriñaba a Harry como si estuviera enfermo. Él se había a qué se debía esa mirada. Y como no tenía ganas de hablar sobre la muerte de Sirius u otro miserable suceso, dijo -¿Qué hora es? ¿Me perdí el desayuno?-
-No te preocupes de eso, mi mamá traerá el desayuno en una bandeja. Te encuentra desnutrido.- dijo Ron, haciendo rodar sus ojos. -Bueno, ¿qué ha sucedido?
-No mucho. Solo he estados con mis tíos.-
-¿En serio?- dijo Ron. -¿No has tenido noticias de Dumbledore?-
-No es así exactamente. Él quería que yo le ayudara a persuadir a un viejo profesor a salir del retiro. Horace Slughorn es su nombre.-
-Ah.- dijo Ron, mirando decepcionado. -Nosotros pensábamos que...-
Hermione destelló una mirada de advertencia a Ron, y Ron cambió la mirada a toda velocidad.
-Pensamos que podría ser algo así...-
-¿Ustedes?- dijo Harry, divertido.
-Sí... sí, ahora que Umbridge se ha marchado, obviamente necesitamos un nuevo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras, ¿verdad? Y, eh, ¿Cómo es él?
-Se parece a una morsa, y solía ser el Jefe Slytherin- dijo Harry. -¿Algo malo, Hermione?-
Ella lo miraba como si estuviese esperando síntomas extraños en cualquier momento. Ella reorganizó sus rasgos a toda prisa en una risa poco convincente.
-¡No, desde luego que no!. Y, bueno, crees que será un buen profesor?-
-Ya lo creo- dijo Harry. -Él no puede ser peor que Umbridge, ¿verdad?-
-Conozco a alguien que es peor que Umbridge.- dijo una voz desde la entrada. La hermana menor de Ron se sentó con los hombros caídos, mirando irritablemente. -Hola, Harry.-
-¿Qué pasa contigo?- preguntó Ron.
-Es ella.- dijo Ginny, arrojándose con fuerza sobre la cama de Harry. -Ella me vuelve loca.-
-¿Qué hizo ahora?- preguntó Hermione compadeciéndola.
-¡Es la manera en que me habla!-
-Lo sé.- dijo Hermione, dejando caer su voz. -Está tan harta de ella misma.-
Harry se asombró al oír como Hermione hablaba de la Sra. Weasley así y no podía culpar a Ron al decir con ira "¿Pueden ambas olvidarse de ella durante cinco segundos?"
-Ah, claro, defiéndela.- irrumpió Ginny. -Sabemos que no puedes conseguir mucho de ella.-
Esto pareció un comentario incomparable sobre la madre de Ron. Comenzando a sentir que omitía algo, Harry dijo "¿Quién eres tú?"
Pero su pregunta fue contestada antes de que él pudiera terminarla. La puerta del dormitorio se vio abierta otra vez, y Harry instintivamente dio un tirón al cubrecama hasta su barbilla con fuerza, provocando que Hermione y Ginny se deslizaran desde la cama al piso.
Una joven estaba de pie en la entrada, una mujer de tal belleza impresionante que el cuarto pareció haberse hecho de una manera extraña sin viento. Ella era alta y esbelta con el pelo largo y rubio el cual pareció emanar un brillo débil, plateado. Para completar esta visión de perfección, ella llevaba una bandeja de desayuno pesadamente cargada.
-'Aggy- dijo con una voz gutural. - Ha pasado hagto tiempo.-
Cuando cruzó el umbral, la Sra. Weasley apareció, mirando con bastante enfadado.
-¡No había ninguna necesidad de traer ni llenar la bandeja, debía hacerlo yo misma!-
-No ega ningún pgoblema.- dijo Fleur Delacour, poniendo la bandeja en las rodillas de Harry y luego acercándose para besarlo sobre cada mejilla: Él sintió como cada una de sus mejillas se quemaban. -Yo... ¿Te acuerda mi hegmana, Gabrielle? Ella nunca deja de hablag de Aggy. Estagá encantada de vegte otga vez.-
¿Está ella aquí también?- croó Harry.
-No, no, muchacho tonto. -dijo Fleur con una risa que tintineaba. -Me guefiego al pgóximo vegano, cuando nosotgos... Pego, ¿no sabes?.
Sus grandes ojos azules se ensancharon y miró con reproche a la Sra. Weasley, quien dijo,
"Nosotros no lo hemos puesto al tanto aún."
Fleur se volvió para conversar, balanceando su plateado pelo de modo que esto azotara a la Sra. Weasley en la cara.
-¡Bill y yo nos vamos a casag!-
-Ah!- dijo Harry inexpresivamente. Él no podía dejar de notar como la Sra. Weasley, Hermione y Ginny determinadamente evitaban la mirada fija de otros.
-¡Wow. Eh, felicidades!-
Fleur cayó abruptamente sobre él y lo besó otra vez.
-Bill está muy ocupado en este momento, tgabajando muy dugo, y sólo tgabaja de media jognada en Guingotts. ¡Me puse tan feliz cuando supe que vendguías! ¿Bien? ¡disfgute de su desayuno, ' Aggy!-
Con estas palabras se dio vuelta con gracia y pareció flotar en el cuarto, cerrando la puerta silenciosamente detrás de ella.
La Sra. Weasley chasqueó la lengua.
-Mi mamá la odia.- dijo Ginny silenciosamente.
-¡No la odio! -dijo la Sra. Weasley en un susurro enfadado. -Sólo creo que se han apresurado en casarse-
-Se conocen desde hace un año.- dijo Ron, que miró de una manera extraña fijamente a la puerta cerrada.
-¡Bueno, eso no es mucho! Sé porqué esta pasando esto, desde luego. Con toda esta incertidumbre por la vuelta "ustedes saben quién", las personas creen que pueden morir mañana, entonces apresuran todos los tipos de decisiones que normalmente les llevarían tiempo. Esto es lo mismo que la vez pasada cuando él era poderoso, la gente se fugaba para casarse.-
-Incluyendo a papá y a ti.- dijo Ginny astutamente.
-Sí, pues su padre y yo fuimos hechos el uno para el otro, ¿para qué esperar?- dijo la Sra. Weasley. -Mientras que Bill y Fleur... bien... ¿qué tienen realmente ellos en común? Él es un muchacho trabajador, quitado de bulla, mientras que ella es...-
-Una vaca- dijo Ginny, cabeceando. -Pero Bill no es quitado de bulla. Le gustan las aventuras, el glamour... Espero que sea por eso que se fue con flema.-
-Deja de llamarla así, Ginny- dijo la Sra. Weasley bruscamente, cuando Harry y Hermione se rieron. -Bien, tengo mejores cosas que hacer. Cómete tus huevos mientras estén calientes, Harry.-
Mirando agobiada por las preocupaciones, dejó el cuarto. Ron todavía parecía ligeramente noqueado; sacudía su cabeza experimentalmente como un perro que tratara de librar sus oídos llenos de agua.
-¿No se han acercado a ella siendo que se está quedando en esta casa?- Harry preguntó.
-Bien, tú lo dijiste- dijo Ron. -Pero si sigue saltando inesperadamente sobre ti, así como...-
-Es patética- dijo Hermione con furia, acercándose a Ron tan rápido como pudo y encarándolo con los brazos cruzados.
-¿Realmente no la quieres para siempre aquí?- Ginny preguntó a Ron con incredulidad. Cuando él simplemente se encogió, ella dijo -Bien, mi mamá va poner término a esto si puede, les apuesto.-
-Y, ¿cómo lo va a hacer?- Harry preguntó.
-Ella sigue tratando de traer a Tonks para las cenas. Creo que ella espera que Bill se enamore de Tonks a cambio. Espero que él lo haga, yo la recibiría muy bien en la familia.-
-Sí, funcionará- dijo Ron sarcásticamente. -Escuchen, ningún sujeto en su sano juicio va a imaginarse Tonks cuando Fleur está cerca. O sea, Tonks tiene buena presencia cuando no está haciendo cosas estúpidas en su cabello y nariz. Pero...-
-Ella es mucho más bonita que esa flema- Ginny dijo.
-¡Y ella es más inteligente, ella es un Auror!- dijo Hermione de la esquina.
-Fleur no es estúpida, estaba bastante preparada para entrar en el Torneo de los tres magos- dijo Harry.
-¡A no, tú también!- dijo Hermione amargamente.
-Creo que les gusta la manera en que la flema dice 'Arry', ¿no?- dijo Ginny preguntado con desdén.
-No- dijo Harry deseando no haber hablado. -Yo solamente decía, flema... Digo, Fleur...-
-Yo aceptaría muy bien a Tonks en la familia- dijo Ginny. -Al menos ella es chistosa-
-Ella no ha estado divertida últimamente- dijo Ron. -Siempre veo que su mirada es más bien como la de Myrtle la llorona-
-¡Eso no es justo!- bramó Hermione. -Ella todavía no ha superado lo que pasó... Ya saben. ¡O sea, él era su primo! "
El corazón de Harry se hundió. Ellos habían llegado a Sirius. Él recogió un tenedor y comenzó a engullir los huevos revueltos en su boca, esperando desviar cualquier invitación de participar en esta parte de la conversación.
-¡Tonks y Sirius apenas se conocían el uno al otro!- dijo Ron. -Sirius estuvo en Azkaban la mitad de su vida y antes de eso sus familias no se conocían.-
-Ese no es el punto- dijo Hermione. ¡Ella cree que su muerte es su culpa!
-¿Por qué piensa en eso?- pregunto Harry, con mucho pesar.
-Bien, ella estaba luchando con Bellatrix Lestrange, ¿verdad? Creo que ella siente que si la hubiese eliminado, Bellatrix no hubiese matado a Sirius.-
-Eso es estúpido- dijo Ron.
-Es la culpa de haber sobrevivido- dijo Hermione. -Sé que Lupin ha intentado hablar sobre eso, pero ella está todavía deprimida. ¡Está teniendo problemas con su metamorfismo!
-¿Con su...?-
-No puede cambiar su aspecto como solía hacerlo- explicó Hermione. -Creo que sus poderes deben haber sido afectados por el trauma, o algo.-
-Yo no sabía que eso podía pasar- dijo Harry.
-Yo tampoco- dijo Hermione. -Pero supongo que si realmente estás deprimido...-
La puerta se abrió otra vez y la Sra. Weasley pasó por el umbral.
"Ginny", ella susurró, "Ven abajo y ayúdame con el almuerzo."
-¡Estoy conversando!- dijo Ginny, enfadada.
-¡Ahora!- dijo a la Sra. Weasley, y se retiró.
-¡Ella sólo me quiere allí para no tener que estar a solas con la Flema!- dijo Ginny con irritación. Ella balanceó su pelo largo rojo alrededor, imitando muy bien a Fleur y brincando a través del cuarto con sus brazos sostenidos en lo alto como una bailarina.
-Es mejor que bajen rápidamente también- dijo ella y se marchó.
Harry aprovechó el silencio temporal para comer más su desayuno. Hermione miraba detenidamente las cajas de Fred y George, aunque de tanto en tanto mirara de reojo a Harry. Ron, que ahora ayudaba a Harry con las tostadas, todavía miraba fijamente distraído la puerta.
-¿Qué es esto?- Hermione preguntó eventualmente, sosteniendo lo que parecía un pequeño telescopio.
-Ni idea- dijo Ron. -Pero si Fred George lo dejaron aquí, probablemente no está listo para la tienda de broma aún, ten cuidado-
-Tu mamá me dijo que la tienda iba bien- dijo Harry. -Dijo que Fred y George tenían una verdadera aptitud para el negocio-
-Es una subestimación- dijo Ron. ¡Ellos tiene muchos Galeones! No puedo esperar a ver el lugar, no hemos ido al Callejón Diagon aún, porque mi mamá dice que mi papá tiene que estar allí por seguridad y ha estado realmente ocupado en el trabajo, pero parece excelente-
-¿Y qué pasa con Percy?- preguntó Harry; el tercer hermano mayor de los Weasley se había distanciado con el resto de la familia.- ¿Les habla a tu mamá y papá de nuevo?-
-No- dijo Ron.
-Pero él sabe que tu papá tuvo razón ahora que se sabe sobre Voldemort-
-Dumbledore dice que la gente encuentra mucho más fácil perdonar a otros por equivocarse que por tener la razón- dijo Hermione. -Lo oí diciéndole a tu mamá, Ron.-
-Suena al tipo mental de cosas que Dumbledore diría- dijo Ron.
-Él va a darme clases privadas este año- dijo Harry conversacionalmente.
Ron se ahogó sobre su pedazo de tostada, y Hermione jadeó.
-¡Cómo no nos dijiste esto antes!- dijo Ron.
-Ni me acordaba- dijo Harry francamente. -Me lo dijo anoche en su cobertizo de escoba-
-¡Por las barbas de Merlín! ¡Lecciones privadas con Dumbledore!- dijo Ron, mirando impresionado. -Me pregunto ¿por qué el está...?-
Su voz fue disminuyendo. Harry lo miró y Hermione intercambió miradas. Harry depositó su cuchillo y tenedor, su corazón palpaba bastante rápido en consideración a cómo estaba sentado en la cama. Dumbledore había dicho hacerlo... ¿Por qué no ahora? Fijó sus ojos en su tenedor, en el cual brillaba la luz del sol sobre su regazo, y dijo, "No sé exactamente por qué él va a darme lecciones, pero pienso que se debe a la profecía."
Ni Ron ni Hermione hablaron. Harry tenía la impresión de que ambos se habían congelado. Él siguió, todavía hablando a su tenedor "Y saben, la que ellos trataron de robar en el Ministerio. "
-Nadie sabe lo que decía- dijo Hermione rápidamente. -Fue rota.-
-Aunque el Profeta diga...- comenzó Ron, pero Hermione dijo, -Shh!-
-El Profeta acertó- dijo Harry, alzando la vista en ambos con un gran esfuerzo: Hermione parecía asustada y Ron asombrado. -Aquella pelota de cristal que se rompió no era el único registro de la profecía. Oí todo eso en la oficina de Dumbledore, él sabía quién había hecho la profecía, entonces me contó. Dijo- suspiró Harry- Dijo que parece que soy yo el que tiene que acabar con Voldemort.... Al menos, dijo que ninguno de nosotros podría vivir mientras el otro estuviese vivo-
Los tres se miraron fijamente el uno al otro en silencio durante un momento. Entonces, sonó un golpe ruidoso y Hermione desapareció detrás de un soplo de humo negro.
-¡Hermione!- gritaron Harry y Ron; la bandeja de desayuno deslizó al piso con un golpe.
Hermione surgió, tosiendo, del humo, agarrando un telescopio y sosteniendo ojo morado intensamente púrpura.
-Extraje esto y esto ¡esto me pegó!- jadeó.
Y seguro que sí, ellos ahora veían como un puño diminuto durante una primavera larga sobresalía a partir del final del telescopio.
-No se preocupen- dijo Ron, que claramente trataba de no reírse. -Mi mamá arreglará esto, ella sabe mucho sobre la curación de heridas menores-
-¡Ah bien, no importa esto ahora!- dijo Hermione a toda prisa. -Harry, ah, Harry...-
Se sentó sobre el borde de su cama otra vez.
-Nos preguntábamos, después de que regresamos del Ministerio... Obviamente, no quisimos decirte nada, pero de lo que Lucius Malfoy dijo sobre la profecía, como era sobre ti y Voldemort, pues pensamos podría ser algo como esto.... Ah, Harry... - Ella lo miró fijamente, luego susurró - ¿Estás asustado?-
-No tanto como lo estuve- dijo Harry. -Cuando por primera vez la escuché, yo estaba..., pero ahora, es como si yo siempre hubiese sabido que tendría que enfrentarlo al final....-
-Cuando oímos que Dumbledore te recogería en persona, pensamos que él podría decirte o mostrarte algo para saber qué hacer con la profecía- dijo Ron con impaciencia. -Y nosotros acertamos, ¿verdad? Él no te daría lecciones si pensara que está todo perdido, no gastaría su tiempo. ¡Él debe pensar que tienes una posibilidad!-
-Es verdad- dijo Hermione. Me pregunto qué te enseñará, Harry. Magia defensiva realmente avanzada, probablemente... contramaldiciones poderosas... anti-hechizos...-
Harry realmente no escuchó. Un calor se extendía por él que no tuvo nada que ver con la luz del sol; una obstrucción apretada en su pecho pareció disolverse. Él sabía que Ron y Hermione estaban más impresionados, pero el mero hecho de que ellos estaban todavía allí al lado de él, hablando palabras para consolarlo, no teniendo valor con él como si él estuviera contaminado o fuese peligroso, fue mucho peor de lo que les podría haber dicho.
-... y hechicerías evasivas generalmente- concluyó Hermione. -Bien, al menos conoces una clase que tendrás este año, una más que Ron y yo. ¿Me pregunto cuándo nos traerán las lechuzas nuestros resultados?-
-No deben tardar mucho ahora, a pasado un mes- dijo Ron.
-Esperen- dijo Harry, cuando recordó otra parte de la conversación de la noche anterior.
-¡Creo que Dumbledore dijo que nuestros resultados llegarían hoy!-
-¡¿Hoy?!- chilló Hermione. -¿Hoy? ¿Pero por qué no?... ¡Ah, Dios mío! Deberías habernos dicho-
Ella saltó a sus pies.
-Voy a ver si ha llegado cualquier lechuza-
Pero cuando Harry llegó abajo diez minutos más tarde, totalmente vestido y llevando su bandeja de desayuno vacía, encontró a Hermione sentada en la mesa de la cocina con una gran agitación, mientras la Sra. Weasley trataba de disminuir su semejanza a media gavilla.
-Esto no se bullirá- decía la Sra. Weasley con inquietud, de pie sobre Hermione con su varita mágica en la mano y una copia del Ayudante del Curandero abierto en " Contusiones, Cortes, y Abrasiones. -Esto siempre funcionaba antes, pero no puedo entenderlo.-
-Será una broma graciosa de Fred y George, asegurándose que no pueda remediarse- dijo Ginny.
-¡Pero tiene que remediarse!- chirrió Hermione. -No puedo ir por ahí con este aspecto para siempre-
-No lo harás, querida, encontraremos un antídoto, no te preocupes- dijo la Sra. Weasley con dulzura.
-¡Bill me dijo que Fged y Geoge eran muy divegtidos!- dijo Fleur, riendo serenamente.
-Sí, me cuesta respirar de tanta risa- bufó Hermione.
Se levantó de un salto y comenzó a andar una y otra vez alrededor de la cocina, torciendo sus dedos.
-Sra. Weasley, ¿está muy, muy segura que ninguna lechuza ha llegado esta mañana?-
-Sí, querida, yo lo habría notado- dijo la Sra. Weasley pacientemente. - Pero son apenas las nueve, todavía hay mucho tiempo...-
-Sé que reprobé Runas Antiguas- murmuró Hermione febrilmente. -Definitivamente hice al menos una mala traducción seria. Y el práctico de Defensa Contra las Artes Oscuras no fue del todo buena. Creo que Transfiguración estuvo bien, pero recuerdo que...-
-¡Hermione, ¿puedes callarte?! No eres la única persona nerviosa- ladró Ron. -Y cuando tus once 'Excepcionales...-
-No, no, no- dijo Hermione, agitando sus manos histéricamente. -¡Sé que he fallé en todo!-
-¿Qué pasa si fallamos?- Harry preguntó al cuarto en general, pero fue otra vez Hermione la que contestó.
-Se discute con el jefe de las casas, le pregunté a la Profesora McGonagall al final de último curso-
El estómago de Harry se retorció. Se lamentó no haber comido menos al desayuno.
-En Beauxbatons- dijo Fleur satisfechamente. - Nosotgos tenemos un modo difeguente de haceg las cosas. Cgeo que ega mejog. Damos nuestgos exámenes después de seis años de estudio, no cinco, y luego...-
Las palabras de Fleur fueron ahogadas en un grito. Hermione señalaba por la ventana de la cocina. Tres motas negras eran claramente visibles en el cielo, haciéndose más grandes a cada momento.
-Esos, definitivamente son búhos- dijo Ron con voz ronca, levantando de un salto para unirse a Hermione en la ventana.
-Y hay tres de ellos- dijo Harry, apresurándose a ella al otro lado.
-Uno para cada uno de nosotros- dijo Hermione en un susurro aterrorizado. -Ah no... ah no... ah no...-
Agarró tanto a Harry como Ron fuerte alrededor de los codos.
Los búhos volaban directamente a la Madriguera, tres hermosos tawnies, cada uno de los cuales, que se hicieron visible cuando volaron más abajo sobre el camino que conduce hasta la casa, llevaban un sobre grande cuadrado.
-¡Ah no! - chilló Hermione.
La Sra. Weasley pasó entre ellos y abriendo la ventana de la cocina. Uno, dos, tres, los búhos se elevaron encima de ellos y aterrizaron sobre la mesa en una línea aseada. Los tres levantaron su pierna derecha.
Harry avanzó. La carta dirigida a él fue atada a la pierna del búho al medio. Él lo desató hurgando sus dedos. A su izquierda, Ron trataba de separar sus propios resultados; a su derecha, las manos de Hermione temblaban tanto que hacía a su búho temblar.
Nadie en la cocina habló. Por fin, Harry logró separar el sobre. Rasgó la apertura rápidamente y reveló el pergamino que se encontraba dentro.
Resultados del Nivel de Magia Ordinaria
Notas de Aprobado
Excepcional (O)
Excede Expectativas (E)
Aceptable (A)

Notas de Desaprobado
Pobre (P)
Terrible (D)
Troll (T)
Harry James Potter ha alcanzado:
Astronomía A
Cuidado de Criaturas Mágica E
Encantamientos E
Defensa Contra las Artes Oscura O
Adivinación P
Herbología E
Historia de la Magia D
Pociones E
Transformaciones E
Harry leyó el pergamino varias veces, su respiración se hacía más fácil con cada lectura. Era bueno: ¡Él siempre sabía que él fallaría Adivinación, y él no habría tenido ninguna posibilidad de aprobar Historia de la Magia, dado que él se había derrumbado a mitad de camino por el examen, pero él había pasado todo lo demás! ¡Posó su dedo debajo de las notas... él había pasado bien en transformaciones y herbología, hasta había excedido expectativas en Pociones! ¡Y lo mejor de todo, había alcanzado "Excepcional" en Defensa Contra las Artes Oscuras!
Miró a su alrededor. Hermione le daba la espalda e inclinaba la cabeza, pero Ron miraba encantado.
-Adivinación e Historia de Magia sólo fracasado, ¿y quién se preocupa por ellos? - dijo él felizmente a Harry. -¿Aquí?
Harry echó un vistazo debajo de las notas de Ron: No había ningún " Excepcional "...
-Sabía que serías el mejor en Defensa Contra las Artes Oscuras- dijo Ron, palmeando a Harry sobre el hombro. - Lo hicimos bien, ¿No?-
-¡Bien hecho!- dijo la Sra. Weasley con orgullo, despeinando a Ron. -Siete TIMOS, ¡esto es más que Fred y George juntos!-
-¿Hermione?- dijo Ginny provisionalmente, pero Hermione todavía no se volteaba. -¿Cómo te fue?-
-Yo... no mal- dijo Hermione con un hilo de voz.
-¡Oh, vamos!- le dijo Ron a Hermione, cruzando a trancadas y azotando sus resultados con su mano. - ¡Sí! diez Excepcional y un Excede las Expectativas en Defensa Contra las Artes Oscuras.- Él la miró, medio divertido, medio exasperado. - ¿De verdad estás decepcionada?-
Hermione sacudió su cabeza, pero Harry se rió.
-¡Bien, somos estudiantes N.E.W.T. ahora!- sonrió abiertamente Ron. -Mamá, ¿Hay más salchichas?
Harry miró sus resultados. Estaban tan bien como él podría haber esperado. Sintió una punzada diminuta de pesar.... Esto era el final de su ambición de hacerse un Auror. Él no había alcanzado el grado de Pociones requerido. Sabía que no lo aprobaría, pero todavía sentía un hundimiento en su estómago cuando miró otra vez la pequeña E negra.
Era injusto, realmente, siendo que había sido un mortífago disfrazado quien primero le había dicho a Harry que él sería buen Auror, pero de algún modo la idea le había gustado, y él realmente no podía pensar en algo más que le gustaría ser. Además, parecía el destino correcto para él desde que había oído la profecía hace unas semanas... Ninguno puede vivir mientras el otro sobrevive... No estaría él amparando la profecía, y dándose la mejor oportunidad de sobrevivir, si se uniese a esos magos altamente entrenados que trabajan para encontrar y matar a Voldemort?