Saturday, August 13, 2005

Capítulo 7: El Club Slug por Patricio

Harry pasó la mayoría del fin de semana reflexionando el significado del comportamiento de Malfoy en el callejón Nocturno. Lo que más lo molesto fue la cara de satisfacción de Malfoy cuando este iba dejando la tienda, nada que hiciera a Malfoy lucir tan feliz podrían ser buenas noticias. Para su ligera molestia, sin embargo, ni Ron ni Hermione parecían tan curiosos como él con lo de Malfoy, o al menos, parecían haberse aburrido de discutirlo tras pocos días.
‘Sí, estoy de acuerdo con que fue sospechoso, Harry,’ dijo Hermione un poco impaciente. Estaba sentada en el alféizar de la habitación de George y Fred con sus pies encima de una de las cajas de cartón mirando a regañadientes por encima de su nueva copia de Traducción Avanzada de Runas. ‘Pero, ¿no habíamos dicho que podrían haber muchas explicaciones?’
‘Quizá rompió su Mano de Gloria,’ dijo Ron vagamente, mientras trataba de enderezar las ramitas dobladas de la cola de su escoba. ‘Recuerdan ese brazo disecado que tenía Malfoy?’
‘¿Pero qué cuando él dijo, ¡No olvides mantener esto seguro!?’ preguntó Harry por undécima vez. ‘Eso me sonó como si Borgin tuviera otro de los objetos rotos, y Malfoy quiere ambos.
‘¿Te parece?’ dijo Ron, ahora tratando de quitar lo sucio del mango de su escoba.
‘Sí, me parece’. Cuando ni Ron ni Hermione contestaron, él dijo, ‘el padre de Malfoy está en Azkaban, ¿No piensan que a él no le gustaría vengarse?
Ron miró hacia arriba, parpadeando.
‘¿Malfoy vengarse?, ¿Qué puede hacer él al respecto?’.
‘¡Eso es lo que digo!, ¡No lo sé!’ dijo Harry frustrado. ‘Pero está tramando algo y pienso que deberíamos tomarlo enserio, su padre es un Mortífago y …-’
Harry se detuvo, sus ojos puestos en la ventana detrás de Hermione, su boca abierta, una brillante idea se le había ocurrido.
‘¿Harry?’ dijo Hermione con voz ansiosa, ‘¿qué pasa?’
‘¿No te estará doliendo la cicatriz de nuevo, verdad?’ preguntó Ron nervioso.
‘¡Él es un Mortífago!’ dijo Harry lentamente ‘¡Él ha reemplazado a su padre como Mortífago!’
Hubo un silencio; luego Ron estalló en risas. ‘¿¡Malfoy!? ¡Sólo tiene dieciséis años Harry! ¿Tú piensas que Tu-Sabes-Quien lo hubiese dejado unirse?
‘No me parece, Harry,’ dijo Hermione con un represivo tono de voz. ‘¿Qué te hace pensar …?-’
‘En Madam Malkin’s, ella no lo tocó, pero él gritó y tiró de su brazo cuando iba a subirle la manga. Era su brazo izquierdo. ¡Ha sido marcado con la Marca Tenebrosa!’
Ron y Hermione se miraron mutuamente.
‘Bueno …’ dijo Ron sonando completamente escéptico.
‘Yo pienso que solo quería salir de la tienda, Harry,’ dijo Hermione.
‘El le mostró a Borgin algo que no pudimos ver,’ enfatizó Harry tercamente, ‘algo que asustó seriamente a Borgin. Era la Marca. ¡Lo sé! – Le estaba mostrando a Borgin el tipo de gente con la que estaba tratando, ustedes vieron cuán serio Borgin se lo tomó.’
Ron y Hermione intercambiaron otra mirada.
‘No estoy segura Harry.’
‘Sí, todavía no me parece que Tu-Sabes-Quien dejaría a Malfoy unirse a los Mortífagos.’
Molesto, pero absolutamente convencido de que tenía la razón, Harry agarró violentamente una pila de túnicas de Quidditch y dejó la habitación. La señora Weasley los había urgido por días a que no dejaran los oficios de lavandería y equipaje para el último momento. Mientras bajaba tropezó con Ginny, quien iba regresando a su cuarto cargando una pila fresca de ropa lavada.
‘No iría a la cocina en estos momentos,’ le advirtió ‘hay bastante Flema alrededor.’
‘Bueno, seré cuidadoso en no resbalarme,’ dijo Harry sonriendo.
Y así fue. Cuando entró a la cocina, encontró a Fleur sentada en la mesa, hablando abiertamente de sus planes de boda con Bill, mientras la señora Weasley permanecía vigilando una pila de Tubérculos pelándose solos y luciendo de mal humor.
‘…Bill y yo estamos casi decididos en solo dos madrinas, Ginny y Gabrielle, se verán muy dulces juntas. Estoy pensando en vestirlas de color Oro Opaco — Rosado Luciría, por supuesto, Horrible con el color de pelo de Ginny’.
‘¡Ah, Harry!’ dijo la señora Weasley en voz alta, interrumpiendo el monólogo de Fleur. ‘Bien, quería explicarte sobre las medidas de seguridad que serán tomadas para el viaje a Hogwarts mañana. Tenemos carros del Ministerio otra vez y habrán Aurores esperando en la estación.’
‘¿Estará Tonks ahí?’ preguntó Harry, dejando sus cosas de Quidditch.
‘No, no lo creo, ha sido colocada en otro lugar según dijo Arthur’.
‘Se ha descuidado mucho, esa Tonks,’ reflexionó Fleur, mirando su aturdidor hermoso reflejo en la parte de atrás de una cucharilla de té. ‘Un gran error si me preguntas …’
‘Sí, gracias,’ dijo la señora Weasley ácidamente, interrumpiendo a Fleur de nuevo. ‘Mejor te apuras, Harry, quiero los baúles listos esta noche si es posible, así no tenemos el usual alboroto de última hora.’

Y de hecho, su salida a la mañana siguiente fue más rápida de lo usual. Los carros del Ministerio se deslizaron frente a la Madriguera para encontrarlos a ellos esperando con los baúles empacados; el gato de Hermione, Crookshanks, seguramente encerrado en su jaula para viajes; y Hedwig; la lechuza de Ron, Pig-widgeon; y el nuevo Pygmy Puff morado de Ginny, Arnold, en sus jaulas.
‘Au revoir, Harry,’ dijo Fleur guturalmente, besándolo. Ron se lanzó hacia adelante luciendo esperanzado, pero Ginny le metió el pié y Ron cayó extendido en la arena a los pies de Fleur. Furioso, con la cara roja y llena de tierra, se apuró a meterse en el carro sin despedirse.
No había ningún alegre Hagrid esperándolos en la estación King's Cross. En cambio, dos Aurores barbudos y con cara dura vistiendo trajes oscuros de Muggle, se acercaron en el momento en que los carros se detuvieron, flanqueando el grupo, acompañándolos al interior de la estación sin dirigir ninguna palabra.
‘Rápido, rápido, por la barrera,’ dijo la señora Weasley, quien parecía un poco frustrada por esta austera eficiencia. ‘Harry ve tu primero, con ...’
Ella observó incisivamente a uno de los Aurores, quien asintió brevemente, tomó el brazo de Harry, e intentó dirigirlo hacia la barrera entre las plataformas nueve y diez.
‘Sé caminar, gracias,’ dijo Harry irritado, tirando su brazo fuera del alcance del Auror. Empujó su carrito directamente a la sólida barrera, ignorando a su silencioso acompañante y se encontró a sí mismo, un segundo más tarde, parado en la plataforma nueve y tres-cuartos, donde el Expreso escarlata de Hogwarts se encontraba humeando sobre la multitud.
Hermione y los Weasleys se unieron a él en segundos. Sin consultar a su Auror, Harry indicó a Ron y Hermione de seguirlo arriba de la plataforma para buscar un compartimiento vacío.
‘No podemos, Harry,’ dijo Hermione, luciendo con cara de disculpa. ‘Ron y yo tenemos que ir al compartimiento de los prefectos primero y después patrullar los corredores un poco.’
’Oh si, se me olvidó,’ dijo Harry.
‘Mejor entran directo al tren, todos ustedes, solo tienen pocos minutos antes de partir,’ dijo la señora Weasley, consultando su reloj. ‘Bueno, ten un buen semestre Ron …’
‘Señor Weasley, podemos hablar un momento?’ dijo Harry, decidiéndolo en el último momento.
‘Por supuesto,’ dijo el señor Weasley, quien parecía ligeramente sorprendido, pero siguió a Harry fuera del alcance del oído de los demás.
Harry lo había pensado cuidadosamente y llegó a la conclusión de que, si le iba a decir a alguien, el Señor Weasley era la persona indicada; primero, porque él trabajaba en el Ministerio y estaba en la mejor posición de hacer Investigaciones continuas, y segundo, porque pensó que no había mucho riesgo de que el Señor Weasley explotara en ira.
Pudo ver a la Sra. Weasley y al Auror echar miradas sospechosas a medida que se alejaban.
‘Cuando estuvimos en el Callejón Diagon,’ comenzó Harry, pero el señor Weasley se anticipó con una mueca.
‘¿Estoy apunto de descubrir dónde tu, Ron, y Hermione desaparecieron cuando se suponía que debían estar en la parte de atrás de la tienda de Fred y George?’
‘¿Cómo usted …?’
‘Harry, por favor. Estás hablando con el hombre que crió a Fred y a George.’
‘Er … si, de acuerdo, no estábamos en el cuarto de atrás.’
‘Bien, pues, oigamos lo peor.’
‘Bueno, seguimos a Draco Malfoy. Usamos mi Capa de Invisibilidad.’
‘¿Tuvieron alguna razón en particular para hacerlo, o solo por simple capricho?’
‘¡Porque yo pensé que Malfoy estaba tramando algo!’ dijo Harry, en desacuerdo con la mirada de exasperación y entretenimiento del señor Weasley. ‘¡El se escapó del lado de su madre y yo quería saber por qué!’
‘Claro que querías,’ dijo el señor Weasley, sonando resignado. ‘¿Bueno? ¿Te enteraste por qué?’
‘El entró a Borgin y Burkes,’ dijo Harry, ‘y empezó a intimidar a Borgin, para que lo ayudara a reparar algo. Y le dijo Borgin que le guardara algo. Hizo que sonara como si fuera el mismo tipo de cosa. Como si hubiera un par, y ...’
Harry respiró hondo.
‘Hay algo más. Observamos a Malfoy saltar como una milla cuando Madam Malkin trato de tocar su brazo izquierdo. Pienso que ha sido marcado con la Marca Tenebrosa y que ha reemplazado a su padre como Mortífago.’
El señor Weasley lo miró desconcertado. Después de un momento dijo, ‘Harry, dudo que Tu-Sabes-Quien permitiría al alguien de dieciséis años …’
‘¿Acaso saben todos lo que haría Tu-Sabes-Quien o no?’ preguntó Harry enfurecido. ‘Señor Weasley, lo siento, ¿pero no vale la pena investigarlo? Si Malfoy necesita arreglar algo y necesita amenazar a Borgin para hacerlo, es probablemente algo oscuro y peligroso, ¿no?’
‘Lo dudo, para ser honesto, Harry,’ dijo el señor Weasley lentamente. ‘Verás, cuando Lucius Malfoy fue arrestado, revisamos su casa y tomamos todo aquello que pudiera ser peligroso. Pienso que debieron olvidar algo,’ dijo Harry tercamente.
‘Bueno, tal vez,’ dijo el señor Weasley, pero Harry pudo darse cuenta que el señor Weasley lo decía para complacerlo.
Hubo un silbato detrás de ellos; Casi todo el mundo había abordado el tren y las puertas estaban cerrándose.
‘¡Mejor te apuras!' dijo el señor Weasley, cuando la Sra. Weasley lloró, ‘Harry, ¡Rápido!’
Harry se apuró y el Señor y la Sra. Weasley lo ayudaron a cargar su baúl dentro del tren.
‘Ahora, cariño, tu vendrás con nosotros para la Navidad, está todo arreglado con Dumbledore, así que nos veremos muy pronto,’ dijo la señora Weasley a través de la ventana, cuando Harry cerraba la puerta detrás de él mientras el tren empezaba a moverse. ‘¡Asegúrate de cuidarte!’
El tren iba ganando velocidad.
‘Sé bueno y …’ estaba trotando para alcanzarlo.
‘Mantente a salvo.’
Harry se despidió moviendo su brazo extendido hasta que el tren dio un giro y el Señor y la Sra. Weasley se perdieron de vista, luego se volteó para buscar a los demás. Supuso que Ron y Hermione estaban encerrados en el compartimiento de los prefectos, pero Ginny estaba un poco más adelante en el corredor, hablando con algunos amigos. Avanzó hacia ella, arrastrando su baúl.
La gente lo miró sin vergüenza mientras se acercaba. Incluso presionaban sus caras contra las ventanas de los compartimientos para verlo. Él ya se había esperado más gente boquiabierta y asombrada que tendría que soportar este semestre después de los rumores de ‘El elegido’ en el diario ‘El Profeta’, pero no gozó de la sensación de estar parado a la vista de todos. Palmeó a Ginny en el hombro.
‘¿Buscamos un compartimiento?’
‘No puedo, Harry, dije que me encontraría con Dean,’ dijo Ginny agudamente. ‘Nos vemos luego’.
‘Bien,’ dijo Harry. Sintió una punzada extraña de molestia mientras se alejaba, su pelo largo y rojo bailaba tras ella; ya se había acostumbrado tanto a su presencia que se le había olvidado que Ginny no se la mantenía con él, Ron, y Hermione en la escuela. Luego parpadeó y miró a su alrededor: Estaba rodeado de chicas hipnotizadas.
‘Hola, Harry!’ dijo una voz familiar detrás de él.
‘¡Neville!’ dijo Harry aliviado, volteándose para ver una cara redonda avanzando hacia él.
‘Hola, Harry,’ dijo una chica de cabello largo cono grandes y brumosos ojos, quien estaba justo detrás Neville.
‘¿Luna, hola, como estás?’
‘Muy bien, gracias,’ dijo Luna. Estaba apretando una revista contra su pecho; largas letras en la portada anunciaban que dentro había un par de Spectrespecs (una clase de lentes) gratis en el interior.
‘‘¿El Quisquilloso’ volviéndose aún más fuerte, entonces?’ preguntó Harry, quién sentía una cierta afición hacia la revista, habiéndole dado a él una entrevista exclusiva el año pasado.
‘Oh sí, la venta es buena,’ dijo Luna alegremente.
‘Busquemos donde sentarnos,’ dijo Harry, y los tres caminaron por el tren a través de hordas miradas silenciosas de los estudiantes. Al fin encontraron un compartimiento vacío, y Harry se apresuró a ingresar agradecido.
‘¿Nos están mirando también?’ dijo Neville, señalándose a él mismo y a Luna. ‘¡Porque estamos contigo!’
‘Te están mirando porque estuviste en el Ministerio también,’ dijo Harry, mientras levantaba su baúl y lo colocaba dentro del maletero. ‘Nuestra pequeña aventura salió en el diario ‘el Profeta’, ¡Deben haberlo visto!’
‘¡Sí!, pensé que mi abuela se molestaría con toda la publicidad,’ dijo Neville, ‘pero ella estaba realmente complacida. Dice que empiezo a parecerme a mi padre al fin, me compró una nueva varita, ¡mira!’.
La sacó y se la mostró a Harry.
‘Acebo y pelo de Unicornio,’ dijo orgullosamente. ‘Pensamos que fue una de las últimas vendidas por Ollivander, desapareció al siguiente día, - ¡Oye! ¡Regresa, Trevor!’
Y se zambulló bajo el asiento para recuperar a su sapo en uno de sus usuales intentos de alcanzar la libertad.
‘¿Todavía habrá reuniones de la E.D este año, Harry?’ preguntó Luna, quién separaba un par de gafas psicodélicas del centro de ‘El Quisquilloso’.
‘No hay necesidad ahora que nos hemos deshecho de Umbridge, ¿o sí?’ dijo Harry, sentándose. Neville se golpeó la cabeza contra la silla mientras salía de debajo de ella. Lucía decepcionado.
‘¡Me gustaba la E.D!, ¡Aprendí mucho contigo!’
‘Yo también disfrutaba las reuniones,’ dijo luna serenamente. ‘Era como tener amigos’.
Esta era una de las incómodas cosas que Luna siempre decía y que hacían sentir a Harry una retorcida mezcla de lástima y vergüenza. Antes de poder responder, sin embargo, hubo un alboroto al otro lado de la puerta del compartimiento; Un grupo de chicas de cuarto año cuchicheaba y se reían tontamente al otro lado del vidrio.
‘¡Pregúntale tu!’.
‘¡No, tu!’
‘¡Yo lo haré!’
Una chica de aspecto calvo, con ojos oscuros grandes, un mentón prominente, y pelo negro largo entró por la puerta.

‘Hola, Harry, Soy Romilda, Romilda Vane,’ dijo en alto y con confianza en sí misma. ‘¿Por qué no nos acompañas a nuestro compartimiento? No tienes que estar con ellos,’ agregó en un susurro actuado, indicando la parte trasera de Neville, que sobresalía de debajo del asiento mientras tanteaba para atrapar a Trevor otra vez, y Luna, que ahora llevaba puestos sus Spectrespecs gratis, que le daban la apariencia de una demente, lechuza multicolor.
‘Ellos son mis amigos,’ dijo Harry fríamente.
‘Oh,’ dijo la chica, luciendo sorprendida. ‘Oh. Bien.’
Y se retiró, deslizando la puerta tras ella.
‘La gente espera que tengas amigos más grandiosos que nosotros,’ dijo Luna, demostrando una vez más su facilidad para avergonzar a la gente con su honestidad.
‘¡Ustedes son grandiosos!’ dijo Harry cortantemente. ‘Ninguno de ellos estuvo en el Ministerio. ¡Ellos no lucharon conmigo!’
‘Muy amable de tu parte,’ dijo Luna. Luego se subió los Spectrespecs a la parte más alta de su nariz y se puso a leer ‘el Quisquilloso’.
‘Nosotros no lo enfrentamos, sin embargo,’ dijo Neville, emergiendo de debajo del asiento con pelusa y polvo en su pelo y con un Trevor luciendo resignado en sus manos. ‘¡Tú lo hiciste! Debiste oír a mi abuela hablar sobre ti. ¡Ese Harry Potter ha puesto más espina que todos los miembros del Ministerio de Magia juntos!, ella daría lo que fuera para tenerte como su nieto.
Harry se rió incómodamente y cambió de tema a los resultados de los T.I.M.Os tan pronto como pudo. Mientras Neville recitaba sus notas preguntándose si se le permitiría cursar para los E.X.T.A.S.I.S. de Transfiguración, con solo un ‘Aceptable,’ Harry lo miraba sin escuchar.
La niñez de Neville había sido arruinada por Voldemort al igual que la de Harry, pero Neville no sabía cuan cerca había estado de tener el destino de Harry. La profecía pudo haberse referido a cualquiera de los dos, Sin embargo, pero por sus propias incomprensibles razones, Voldemort eligió creer que Harry era el indicado.
Habiendo Voldemort escogido a Neville, estaría Neville sentado opuestamente a Harry luciendo la cicatriz en forma de rayo y cargando el peso de la profecía, ¿O no? ¿Habría muerto la mamá de Neville para salvarlo, como Lily murió por Harry? Seguramente si … ¿Pero qué, si ella no hubiera podido entreponerse entre Voldemort y su hijo? ¿No hubiera existido ‘El elegido’ en absoluto?, ¿Habría un puesto vacío en donde Neville estaba sentado y un Harry sin cicatriz quien hubiera sido besado y despedido por su mamá y no la de Ron?
‘¿Estás bien, Harry? Te ves extraño,’ dijo Neville.
Harry empezó. ‘Lo siento — yo —’
‘Te cojió un Wrackspurt?’ preguntó Luna simpáticamente, mirando a Harry a través de sus enormes y coloridas gafas.
‘Yo — ¿¡Qué!?’
‘¡Un Wrackspurt! … Son Invisibles. Flotan adentro a través de tus oídos y nublan tu cerebro,’ dijo. ‘¡Creo que sentí uno acercarse por aquí!’
Batió sus manos por el aire, como si estuviera golpeando cosas invisibles. Harry y Neville se miraron alarmados y empezaron a hablar rápidamente de Quidditch.
El clima al otro lado de las ventanas era tan desigual como lo había sido el resto del verano; pasaron por partes de niebla helada, luego aparecía la débil y clara luz del sol. Fue durante uno de los ratos claros, cuando el Sol era visible casi directamente de arriba, que Ron y Hermione entraron el compartimiento por fin.
‘Espero que el carrito de la comida se apure, me muero de hambre,’ dijo Ron largamente, desplomándose en el asiento continuo a Harry y sobando su estómago. ‘Hola, Neville, hola, Luna. ¡Adivinen!’ añadió, mirando a Harry. ‘Malfoy ya no será prefecto. Está con los otros Slitheryns sentado en su compartimiento, lo vimos al pasar.’
Harry se enderezó, interesado. No era cosa de Malfoy pasar la oportunidad de demostrar su poder como prefecto, del cual él había felizmente abusado el año anterior.
‘¿Qué hizo cuando los vio?’
‘Lo usual,’ dijo Ron indiferentemente, nos hizo un gesto obsceno con su mano. ‘¿No es normal lo de Malfoy, verdad? Bueno—Eso es’ — Hizo el gesto con su mano de nuevo — ‘¿Pero por qué no está afuera intimidando a los de primer año?’
‘No sé,’ dijo Harry, pero su mente se aceleraba. ¿No parecía esto como si Malfoy tuviera cosas más importantes que hacer que intimidar a los de primer año?
‘Tal vez él preferiría ser de la Patrulla Inquisitiva,’ dijo Hermione. ‘Tal vez ser un prefecto parece un poco doméstico después de eso.’
‘No creo,’ dijo Harry. ‘Pienso que él …‘
Pero antes de poder exponer su teoría, la puerta del compartimiento se abrió de nuevo y una chica de tercer año, sin aliento, entró.
‘Me mandaron a entregar esto a Neville Longbottom y a Harry P-Potter,’ vaciló, cuando sus ojos se encontraron con los de Harry y se puso colorada. Estaba sosteniendo dos pergaminos enrollados, atados con una cinta violeta. Perplejo, Harry y Neville tomaron los rollos dirigidos a ellos y la chica salió tropezando del compartimiento.

‘¿Qué son?’ preguntó, mientras Harry desenrollaba el suyo.
‘Una invitación,’ dijo Harry.

‘Harry,
Estaría encantado si me acompañas para el almuerzo en el compartimiento C
Sinceramente …’

‘¿Pero para qué me quiere?’ preguntó Neville nervioso, como si estuviera esperando un castigo.
‘¡No tengo idea!’ dijo Harry, que no era del todo verdad, puesto que aún no había probado si su corazonada era cierta. ‘¡Escucha!,’ añadió, agarrado por una idea repentina, ‘vayamos bajo la Capa de Invisibilidad, así podríamos ver qué está haciendo Malfoy, y ver si está tramando algo.’
Esta idea, sin embargo, se vino abajo: los corredores, que estaban abarrotados de gente en busca del carrito de la comida, hacían imposible el paso bajo la capa. Harry la guardó lamentablemente en su bolso, pensando que hubiera sido agradable usarla solo para evitar las miradas, que parecían haber aumentado en intensidad desde la última vez que había caminado por el tren. De vez en cuando, los estudiantes se asomaban fuera de sus compartimientos para obtener una mejor vista de él. La excepción era Cho Chang, quién se metió en su compartimiento cuando vio a Harry venir. Cuando Harry pasó por la ventana, la vio inmersa en una conversación con su amiga Marietta, quien llevaba una capa bastante gruesa de maquillaje en su rostro que no disimulaba del todo la extraña formación de granos todavía grabados en su cara. Sonriendo ligeramente, Harry continuó.
Cuando llegaron al compartimiento C, notaron que no eran los únicos invitados de Slughorn, aunque juzgando por el entusiasmo en la bienvenida de Slughorn, Harry era el más esperado.
‘¡Harry, mi chico!’ dijo Slughorn, saltando a su vista y su gran barriga cubierta en terciopelo pareció llenar todo el espacio restante en el compartimiento. La cabeza calva brillante y grandes bigotes plateados brillaron tan brillantemente en la luz del Sol como los botones dorados en su chaleco. ‘¡Me alegra verte, me alegra verte! Y tú debes ser el señor Longbottom!’
Neville asintió, luciendo asustado. Como indicó Slughorn, se sentaron opuestamente en los únicos dos asientos vacíos que quedaban los cuales estaban cerca de la puerta. Harry miró a los otros invitados. Reconoció un Slytherin de tercer año, un chico negro alto, con pómulos salientes y largos ojos inclinados. También había dos chicos de séptimo año que Harry no conocía y aplastada en el rincón al lado de Slughorn y luciendo como si ella no estuviera enteramente segura cómo había llegado a allí, estaba Ginny.
‘Ahora, ¿conocen a todos?’ preguntó Slughorn a Harry y a Neville. ‘Blaise Zabini está en su mismo curso, claro …’
Zabini no hizo ninguna muestra de reconocimiento o de saludo, ni Harry ni Neville: los estudiantes de Gryffindor y Slytherin se detestaban desde el principio.
‘Este es Cormac McLaggen, quizá se hayan encontrado antes — ¿No?’
McLaggen, un alto joven de pelo tieso, levantó su mano, Harry y Neville asintieron de vuelta.
‘— y este es Marcus Belby, no se si … — ?’
Belby, quien era delgado y de apariencia nerviosa, dio una sonrisa forzada.
‘— ¡Y esta encantadora jovencita me dijo que te conoce!’ terminó Slughorn.
Ginny hizo una mueca a Harry y a Neville por detrás de Slughorn.
‘Bien ahora, esto es agradable,’ dijo Slughorn cómodamente. ‘Una oportunidad de conocerlos a todos mejor. Aquí, tomen una servilleta. Empaqué mi propio almuerzo; El carrito; como lo recuerdo, es pesado en varitas de regaliz, y el pobre sistema digestivo de un viejo como yo, no está para tales cosas . ¿Faisán, Belby?’
Belby lo miró y aceptó lo que parecía la mitad de un faisán frío ...
‘Estaba diciéndole al joven Marcus aquí, que yo tuve el placer de enseñarle a su tío Damocles,’ dijo Slughorn a Harry y a Neville, pasando alrededor la cesta con comida. ‘Excelente Mago, excelente y su Orden de Merlín bien merecida. ¿Ves mucho a tu tío Marcus?’
Desafortunadamente, Beiby había tomado un bocado muy grande de Faisán; en su prisa por responderle a Slughorn, tragó demasiado rápido, se tornó de un color púrpura y empezó a asfixiarse.
‘Anapneo,’ dijo Slughorn calmado, apuntando su varita hacia Belby, cuya vía respiratoria parecía estar ahora libre.
‘No … no mucho, no,’ jadeó Belby, con sus ojos llorosos.
‘Bueno, por supuesto, me atrevo a decir que está ocupado,’ dijo Slughorn, mirando interrogantemente a Belby. ‘Dudo que haya inventado la poción del acónito sin considerar el trabajo duro!’
‘Supongo …’ dijo Belby, quien parecía asustado de darle otro bocado al faisán hasta que estuviera seguro que Slughorn hubiera terminado con él. ‘Er ... Él y mi padre no se llevan muy bien, verá, entonces yo no se mucho al respecto …’
Su voz desistió cuando Slughorn le dio una fría sonrisa y se volteó hacia McLaggen.
‘Ahora, tu, Cormac,’ dijo Slughorn, ‘Sé que ves mucho a tu tío Tiberius, porque él tiene una espléndida foto de ustedes dos cazando nogtails, pienso, en Norfolk?’

‘Oh, si, eso fue divertido, lo fue,’ dijo McLaggen. ‘fuimos con Bertie Higgs y con Rufus Scrimgeour — esto antes de que se convirtiera en Ministro, obviamente —’
‘Ah, ¿tú conoces a Bertie y a Rufus también?’ dijo Slughorn, ahora ofreciendo alrededor una bandeja pequeña de pasteles; que de alguna manera, no llegó al alcance de Belby. ‘Ahora dime …’
Fue como Harry había sospechado. Todos parecían haber sido invitados porque estaban conectados alguien bien conocido o poderoso — todos excepto Ginny. Zabini, fue interrogado después de McLaggen, resultó tener una famosa y hermosa bruja como madre (como Harry pudo deducir, había estado casada siete veces, cada uno de sus maridos muerto misteriosamente dejándole montañas de oro). El siguiente turno fue el de Neville: fueron diez minutos bastante incómodos, para los padres de Neville, bien conocidos Aurores, fueron torturados hasta la locura por Bellatrix Lestrange y un par de Mortífagos cómplices. Al final de la entrevista, Harry tuvo la impresión que Slughorn reservaba su juicio sobre Neville, para después ver si éste tenía algo o no del encanto de sus padres.
‘Y ahora,’ dijo Slughorn, cambiando masivamente en su asiento con el aire de un presentador introduciendo su acto estrella. ‘¡Harry Potter! ¡Por dónde comenzar! ¡Siento que rasguñé apenas la superficie cuando nos conocimos este verano!’ Contempló a Harry por un momento como si fuera un particularmente largo y suculento pedazo de faisán, luego dijo, ‘¡El elegido, te llaman ahora!’
Harry no dijo nada. Belby, McLaggen, y Zabini lo estaban observando.
‘Claro,’ dijo Slughorn, mirando a Harry de cerca, ‘Han habido rumores por años ... Recuerdo cuando — bueno — después de esa terrible noche — Lily — James — y tu sobreviviste — y lo que se dijo fue que tu debías tener poderes más allá de lo ordinario —’
Zabini dio un pequeño y diminuto tosido, que supuso indicar claramente su entretenido escepticismo. Una enojada voz estalló por detrás de Slughorn.
‘Sí, Zabini, porque tú eres tan talentoso ... modelando .’
‘¡Oh cariño!’ dijo Slughorn riendo entre dientes, mirando a Ginny, quien observaba a Zabini por detrás de la gran barriga de Slughorn. ‘¡Tienes que tener cuidado, Blaise! ¡Vi a esta jovencita realizar el más maravilloso conjuro Bat-Bogey cuando pasaba por su compartimiento! ¡No me le cruzaría!’
Zabini meramente lució despreciativo.
‘En fin,’ dijo Slughorn, volviendo se hacia Harry. ‘Tales rumores este verano. Por supuesto, uno no sabe qué creer, ‘El Profeta’ ha sido conocido por imprimir inexactitudes, comete errores — Pero hay pocas dudas, dado el número de testigos, que afirmaron que hubo disturbios en el Ministerio y que tú estuviste ahí en el medio de todo!’
Harry, quién no podía ver ninguna salida sin mentir planamente, asintió pero aún no dijo nada. Slughorn emitió
‘Tan modesto, tan modesto, no es de extrañar por qué Dumbledore es tan cariñoso contigo— ¿estuviste ahí, entonces? Pero el resto de la historia — tan sensacional, claro, uno no sabe qué creer — esta profecía fabulosa, por ejemplo —’
‘Nunca oímos una profecía,’ dijo Neville, tornándose de un color rosa cuando lo dijo.
‘Es cierto,’ dijo Ginny lealmente. ‘Neville y yo estuvimos allá también, y toda esta basura de 'El elegido' es solo ‘El Profeta’ inventando de nuevo.’
‘¿Ustedes estuvieron allá también, no?’ dijo Slughorn con gran interés, mirando a Ginny y a Neville, pero ambos se sentaron calmados ante su sonrisa alentadora.
‘Sí … bueno ... es verdad que ‘El Profeta’ muchas veces exagera, por supuesto .’ dijo Slughorn, sonando un poco decepcionado. ‘Recuerdo al querido Gwenog diciéndome (Gwenog Jones, me refiero, claro, Capitán de las Arpías de Holyhead) —’
Él se paseó por un largo y como ... amplio recuerdo del pasado, pero Harry tenía la impresión de que Slughorn no había terminado con él, y de que no había sido convencido por Neville y Ginny.
La tarde se agotó con más anécdotas sobre ilustres magos que Slughorn había enseñado, todos quienes estuvieron encantados de unirse al llamado ‘Club de Slug’ en Hogwarts. Harry no podía esperar para irse, pero no sabía cómo hacerlo de forma educada. Finalmente el tren salió de otro largo y brumoso túnel para encontrarse con una roja puesta de Sol, Slughorn miró alrededor, parpadeando a la media luz.
‘¡Santo Dios!, ¡ya está oscureciendo! ¡No noté cuando encendieron las lámparas! Mejor vayan a ponerse sus túnicas, todos ustedes. McLaggen, debes pasar a visitarme para que me prestes ese libro de nogtails. Harry, Blaise — visítenme cuando quieran. Igual para ti señorita,’ guiñándole un ojo a Ginny. ‘¡Bueno, pueden irse, pueden irse!’
Cuando empujó a Harry pasando por el oscuro pasillo, Zabini echó una mirada mugrienta a Harry que él devolvió con interés. Él, Ginny, y Neville siguieron a Zabini devuelta por el tren.
‘Estoy feliz de que haya terminado,’ murmuró Neville. ‘Un hombre extraño, ¿verdad?’
‘Sí, un poco,’ dijo Harry, sus ojos puestos en Zabini. ‘¿Cómo fuiste a parar ahí, Ginny?’
‘Me vio lanzándole un conjuro a Zacharias Smith,’ dijo Ginny. ‘¿Te acuerdas de ese idiota de Hufflepuff que estaba en el E.D.? Él insistió e insistió en preguntar qué había pasado en el Ministerio y al final me molestó tanto que lo hechicé— cuando Slughorn vino pensé que me iba a castigar, pero solo pensó que era un gran conjuro y me invitó a almorzar! ¿Loco, eh?’

‘Es una mejor razón para invitar a alguien que hacerlo porque su mamá es famosa,’ dijo Harry, frunciendo el entrecejo detrás de Zabini, ‘Ó porque su tio … —’
Pero se detuvo. Una idea se le acababa de ocurrir, Una descuidada pero potencialmente maravillosa idea.... en solo un momento, Zabini iba a entrar de nuevo en el vagón de los de sexto año donde estaban los de Slytherin y Malfoy estaría ahí, pensando que nadie lo oye excepto por sus amigos de Slytherin ... Si Harry solo pudiera entrar, sin ser visto detrás de él ¿Qué no podría ver o escuchar? Cierto, faltaba muy poco viaje para llegar — La estación de Hogsmeade debía a estar al menos media hora de camino, juzgando por la ferocidad del paisaje que destellaba por las ventanas — pero nadie parecía estar preparado para tomar las sospechas de Harry enserio, así que dependía de él probárselos.
‘Nos vemos luego,’ dijo Harry bajo su respiración, sacando su Capa de Invisibilidad y lanzándola sobre él.
‘¿Pero para dónde …?’ preguntó Neville.
‘¡Después te digo!’ susurró Harry, lanzándose tras Zabini lo más silenciosamente posible, aunque el zumbar del tren hizo que las cauciones tomadas por Harry fueran casi inútiles.
Los corredores estaban casi completamente vacíos. Casi todo el mundo había regresado a sus compartimientos para ponerse las túnicas del colegio y para empacar sus posesiones. A pesar que estaba lo más cerca posible de Zabini sin tocarlo, Harry no fue lo suficientemente rápido para escabullirse en el compartimiento cuando Zabini abrió la puerta. Zabini ya la estaba cerrado cuando Harry rápidamente puso su pié para evitarlo.
‘¿Qué diablos pasa con esta cosa?’ dijo Zabini mientras aplastaba la puerta deslizante repetidas veces contra el pie de Harry.
Harry agarró la puerta y la empujó hasta abrirse, duro; Zabini, adhiriéndose todavía al asidero, se derribó de lado en el regazo de Gregory Goyle y en el jaloo siguiente, Harry se lanzó en el compartimiento, saltando sobre el asiento temporalmente vacío de Zabini, y se metió en el maletero. Fue una suerte que Goyle y Zabini se gruñían el uno al otro, captando toda la atención de los demás, ya que Harry estaba bastante seguro de que sus pies y tobillos se habían revelado cuando la capa se batió alrededor ellos; de hecho, por un horrible momento pensó haber visto los ojos de Malfoy siguiendo su entrenador mientras azotaba hacia arriba fuera de vista. Pero luego Goyle cerró de golpe la puerta y se desembarazó de Zabini; Zabini, en su propio asiento luciendo erizado, Vincent Crabbe siguió leyendo su historieta, y Malfoy, riendo disimuladamente, se recostó en dos asientos colocando su cabeza en el regazo de Pansy Parkinson. Harry se enderezó incómodamente bajo la Capa para asegurarse que cada pulgada de él permaneciera oculta, y miró cómo Pansy acariciaba el pelo rubio y suave de Malfoy, sonriendo burlonamente, como si cualquier chica habría adorado estar en su lugar. Los faroles que se columpiaban del techo del compartimiento lanzaban una luz brillante sobre la escena: Harry podía leer cada palabra de la historieta de Crabbe directamente debajo de él.
‘Entonces, Zabini,’ dijo Malfoy, ‘¿Qué es lo que quería Slughorn?’
‘Solo tratando de reunir gente bien conectada,’ dijo Zabini, quien todavía miraba con el entrecejo fruncido a Goyle. ‘
‘No logró encontrar muchos.’
La información parecía no complacer a Malfoy. ‘¿A quién más invitó?’ demandó.
‘McLaggen de Gryffindor,’ dijo Zabini.
‘Oh sí, su tío es importante en el Ministerio,’ dijo Malfoy.
‘— alguien más llamado Belby, de Ravenclaw —’
‘No él, ¡Él es un idiota!’ dijo Pansy.
‘— y Longbottom, Potter, y esa chica Weasley,’ concluyó Zabini.
Malfoy se sentó repentinamente, empujando la mano de Pansy a un lado.
‘¿Invitó a Longbottom?’
‘Bueno, asumo que lo hizo, ya que Longbottom estaba ahí,’ dijo Zabini indiferente.
‘¿Pudo Longbottom captar el interés de Slughorn?’
Zabini se encogió de hombros.
‘Potter, valioso Potter, obviamente le quería echar un vistazo a 'El Elegido,’ sebufó Malfoy, ‘¡Pero esa chica Weasley! ¿Qué tiene de especial?’
‘Le gusta a muchos chicos,’ dijo Pansy, observando a Malfoy por el rabillo de sus ojos para ver su reacción. ‘Hasta tú piensas que es guapa, ¿o no? Blaise, y todos sabemos lo difícil que eres de complacer!
‘Yo no tocaría a una mugrienta traidora de sangre como ella cualquiera fuera su apariencia,’ dijo Zabini fríamente, y Pansy se vio complacida. Malfoy se recostó de nuevo en su regazo y le permitió seguir acariciando su pelo.
‘Bueno, me compadezco del gusto de Slughorn. Quizás ya se está poniendo muy viejo. Lástima, mi padre siempre dijo que era un buen mago en sus días. Mi padre solía ser uno de sus favoritos. Slughorn no debe saber que estoy en el tren, o …’

‘No creo que te invite,’ dijo Zabini. ‘Me preguntó por los padres de Nott apenas llegué. Solían ser buenos amigos, aparentemente, pero cuando le dije que habían sido capturados en el Ministerio no lucía muy felíz, y Nott no recibió ninguna invitación, ¿O sí? Pienso que Slughorn no está interesado en Mortífagos.’
Malfoy parecía enojado, pero forzó una risa singularmente y sin sentido del humor.
‘En fin, ¿a quién le importa en quien esté interesado? ¿Quién es de todas formas? Solo un estúpido profesor. Malfoy bostezó ostentosamente. ‘Quiero decir, tal vez ni esté en Hogwarts el año entrante, ¿Qué me importa si le agrado o no a un gordo viejo y obsoleto?’
‘¿Qué quieres decir cuando dices que no estarás en Hogwarts el próximo año?’ dijo Pansy indignada, dejando de acariciar a Malfoy.
‘Bueno, nunca se sabe,’ dijo Malfoy con el fantasma de una sonrisa afectada. ‘Yo podría — er — tener cosas más importantes que hacer.’
Agachado en el maletero bajo su capa, el corazón de Harry empezaba a acelerarse. ¿Qué dirían Ron y Hermione acerca de eso? Crabbe y Goyle miraban con el entrecejo fruncido a Malfoy; aparentemente ellos no habían ni sospechado de ningún plan para hacer cosas más importantes y grandes. Incluso Zabini había permitido escapársele un gesto de curiosidad de su rostro altanero. Pansy empezó a acariciar el pelo de Malfoy de nuevo, luciendo sin palabras.
‘Quieres decir que … —‘
Malfoy se encogió de hombros.
‘Mi madre quiere que complete mi educación, pero personalmente, no veo que sea tan importante en estos días. Es decir, Piensen ... Cuando el Señor Tenebroso tome el poder, ¿Le va a importar acaso cuántos T.I.M.O.s o E.X.T.A.S.I.s tiene todo el mundo? ¡Claro que no! … Será todo acerca de la clase del servicio que él recibió, el nivel de devoción que se le mostró.’
‘¿Y piensas que tú eres capaz de hacer algo por él?’ preguntó Zabini fustigándolo. ‘De dieciséis años de edad y ni siquiera completamente calificado?’
‘Yo solo he dicho, ¿No? Tal vez a él ni le importa si estoy calificado. Tal vez el trabajo que él quiere que haga no necesita que estés calificado,’ dijo Malfoy calladamente.
Crabbe y Goyle permanecían sentados con la boca abierta como gárgolas. Pansy estaba mirando abajo hacia Malfoy como si ella nunca hubiera oído algo tan asombrosamente inspirador.
‘Puedo ver Hogwarts,’ dijo Malfoy, claramente saboreando el efecto que había creado mientras señalaba la ventana ennegrecida. ‘Mejor nos ponemos nuestras túnicas.’
Harry estaba tan ocupado observando a Malfoy, que no se dio cuenta que Goyle estaba tratando de alcanzar su baúl; cuando lo columpió hacia abajo, golpeó fuertemente un lado de la cabeza de Harry. Dejó involuntariamente salir un gemido de dolor, y Malfoy miró arriba hacia el maletero, frunciendo el entrecejo.
Harry no temía a Malfoy, pero no le gustaba mucho la idea de ser descubierto oculto bajo su Capa de Invisibilidad por un grupo inamigable de Slytherins. Sus ojos todavía sollozando y su cabeza palpitando. Sacó su varita cuidadosamente para no desarreglar la Capa, y esperó, sosteniendo la respiración. Para su alivio, Malfoy al parecer decidió creer que se había imaginado el ruido; Se puso su túnica al igual que los demás, Cerró su baúl, y cuando el tren se detenía con un arrastre desigual, aseguró una capa gruesa de viaje alrededor de su cuello.
Harry podía ver los corredores llenarse de gente otra vez, y esperaba que Hermione y Ron tomaran sus cosas fuera a la plataforma por él; Estaba atrapado donde estaba hasta que el compartimiento estuviera vacío. Al fin, con una sacudida final, el tren se detuvo completamente. Goyle tiró la puerta al abrirla y forzó su salida hacia la multitud de estudiantes de segundo año, quitándolos de su camino a golpes; Crabbe y Zabini lo siguieron.
‘Tu primero,’ dijo Malfoy a Pansy, quien lo esperaba con su mano extendida como si estuviera esperando que él la sostuviera. ‘Solo quiero cerciorarme de algo’.
Pansy salió. Ahora Harry y Malfoy estaban solos en el compartimiento. Las personas iban saliendo, descendiendo a la oscura plataforma. Malfoy movió la puerta del compartimiento y cerró las cortinas, para que la gente en el pasillo no pudiera ver hacia dentro. Luego se agachó sobre su baúl y lo abrió de nuevo.
Harry miró hacia abajo sobre la orilla del maletero, su corazón palpitando un poco más rápido. ¿Qué había querido esconder Malfoy de Pansy? ¿Estaba apunto de ver el misterioso objeto dañado que era tan importante arreglar?
‘¡Petrificus Totalus!’
Sin advertencia, Malfoy apuntó su varita en dirección a Harry, quien fue instantáneamente paralizado. Como si fuera en cámara lenta, derribado del maletero, calló con un agonizante golpe que sacudió el piso a los pies de Malfoy. La Capa de Invisibilidad atrapada bajo él, su cuerpo entero revelado con sus piernas todavía en la ridícula posición como si aún permaneciera arrodillado. No podía mover ni un músculo; Solo podía mirar hacia Malfoy, quien sonrió ampliamente.
‘¡Lo sabía!’ dijo jubiloso. ‘Oí cómo el maletero de Goyle te golpeó. Y pensé haber visto un blanco destellar por el aire después que Zabini regresó ...’
Sus ojos demoraron por un momento sobre las zapatillas de Harry.
‘No escuchaste nada importante, Potter. Pero mientras te tenga aquí …’

¡BANG!
Y arremetió, fuertemente, contra la cara de Harry. Harry sintió su nariz romperse; sangre derramada por todos lados.
‘¡Esto es por mi padre! Ahora, veamos ...’
Malfoy tiró la capa atrapada bajo el cuerpo inmovilizado de Harry y la colocó sobre él.
‘No creo que te consigan hasta que el tren este de vuelta en Londres,’ dijo calmadamente. ‘Nos vemos, Potter ... o no.’
Y teniendo cuidado de pisar los dedos de Harry, Malfoy abandonó el compartimiento.